Richard POV
Está ahí. Está ahí. ¿Me está viendo? Está ahí.
Rápidamente me di la vuelta y caminé hacia las escaleras eléctricas, no podía dejar que me vea.
-Hijo, ¿podrías ayudarme con esto?-pregunta mi madre a mis espaldas-. Deja el microondas en el carrito y carga esto, está demasiado pesado.
-Claro-.hago lo que me pide.
-Oye Richard, he oído que...tienes los ojos puestos en una tal Camile.
Ah...si supiera.
-No-.respondo frío-. ¿Y tú de dónde sacas eso? Yo no te conté nada.
-Tu hermano me lo dijo. Dice que es linda y que...que está a tus pies. Deberías traerla a comer algún día, para que la conozco y que cuando sea tu novia...
-Mamá-.la interrumpo-. Eso no va a pasar. No es necesario que la lleve a comer.
La sola idea me pone los vellos de punta.
Mi madre agarra un bolso crema de cadena dorada ¿Cómo llegó hasta allá?
-Bien-.lo vuelve a dejar en su sitio-. Vámos a la caja, pagamos y luego vamos a buscarte ropa a ti, a tu hermano y a tu padre. Tú escogerás.
Tal vez así le pueda pagar el chisme que le pasó a mi madre. Paul, ¿listo para tu nuevo guarda ropa?
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Maia POV
-¿Irás a esa fiesta?-pregunta Nicole desde el sofá.
-Yo voto por que si. Mereces relajarte; ve y diviértete, pequeña.
Casaer me mira comprensivo. Nicole sigue concentrada en su teléfono, tal vez jugando ese juego de mascotas Pet Rescue Saga o algo así.
-Tal vez vaya. No estoy segura.
Casaer deja de mirarme y mira hacia Nicole. Agarra un cojín y se lo tira a la cabeza.
-¡Auuuuuuuch!-grita Nicole-. ¿Qué quieres, Casie?
Uy no, Casie. Casaer odia que lo llamen Casie; dice que suena como si llamaras a una chica y eso le molesta. Recuerdo que una vez le dije Casie frente a unos chicos amigos de su hermano que comenzaron a burlarse de él y que, hasta ahora, le dicen "Casie". Menudo drama.
-Voy a olvidar que me dijiste "Casie" y proseguiré. ¿Puedes dejar tu celular y poner atención a tu "mejor amiga"?
-¡Ash!- se queja Nicole sentándose en el sofá-. Bien. Ella irá y lo hará con el vestido que compré para ella.
Casaer abre los ojos sorprendido al igual que yo.
-¿Q-Qué dijiste?-tartamudea Casaer.
-¡Ash! Lo que oíste. Uno de los tantos vestidos que compré eran para Maia. Si tengo corazón para mi mejor amiga.
-¿¡Pero no para tu mejor amigo!?-Se queja Casaer.
-¿Quién dice que no?
Nicole se aleja hacia mi habitación y vuelve con dos bolsas, una en cada mano.
-Quiero que dejen de pensar que no tengo corazón-. dice mientras, a cada uno nos da una bolsa.
Abro la mía y adentro encuentro un vestido color vino de encaje, muy lindo a decir verdad.
Miro a Nicole con alegría. Me acerco a ella y la abrazo.
-Gracias.
-Por nada.
Ambas nos giramos hacia Casaer y lo vemos totalmente ipnotizado mirando a la caja de un Play Station 4.
-Wow. Wow. Wow. Wow.-deja la caja en el suelo y se acerca a Nicole-. Eres la mejor. Te amo, en serio te amo.
-Ya cálmate Romeo. Maia se pondrá celosa si sigues así-. Casaer abraza a Nicole y yo, siguiéndoles el juego, entrecierro los ojos.
-¡Aléjate de mi hombre sucia suripanta!-grito haciéndo que ambos sonrían. Ya extrañaba jugar con estos peques.
-Tú mantente alejada. Cuidadito, que él es propiedad privada-. Nicole pone a Casaer detrás de sus espaldas.
Casaer nos ignora y vuelve a su trance, abre la caja, saca el aparato y lo conecta.
-Maia-. Me giro hacia él-. Conectaré esto y...no sé a qué hora me iré de tu casa.
Abro la boca para responder pero Nicole responde por mí.
-A ella no le importa. Irá a la fiesta, se divertirá mucho y yo me quedaré jugando aquí contigo.
Casaer lo mira extrañada.
-¿Qué? ¿No podemos revivir los viejos tiempos?-él sonríe, Nicole rodea los ojos-. Bueno, alístate que ya van a ser las ocho.
Voy directo a la ducha con el vestido en mi mano. Cierro la puerta y mientras la terma hace que el agua que salga se caliente reviso mi celular en busca del mensaje que me mandó Paul con la dirección de su casa.
Cuando lo encuentro bloqueo la pantalla y me meto dentro de la ducha.
La música, olvidé la música.
Me resigno. Cojo el jabón líquido y echo un chorrito sobre mi esponja de baño. Con ella enjabono todo mi cuerpo y al final vierto sobre mi mano un chorrito de shampoo y con él hago que mi cabello se paresca al de Santa Claus.
Salgo de la ducha y me enronllo en una toalla. Me seco el cabello con otra y también lo enrollo.
-Querida, ya sal del baño-. grita Casaer desde la sala. Le hago caso y voy directo a mi habitación.
Para llegar a esta debo pasar por la sala y la cocina ya que el baño está al otro lado del departamento.
Llego y veo el vestido tendido sobre la cama. Me pongo la ropa interior, el vestido, unos zapatos y me siento en frente del tocador para maquillarme. Un delineado de ojos, rimel y brillo labial de color natural bastan.
Salgo del cuarto y me despido de mis amigos con el celular dentro del bolso.
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Casaer! Tan tierno él .
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Los hermanos Hauffman
RomanceMaia Hopper, Nicole Benett y Casaer Colleman son el trío inseparable y dinámico (no de la manera pervertida). Hasta que Maia decide cumplir su sueño de ser actriz y asiste al EAM (Escuela de Artes de Madrid) donde se encontrará cara a cara con lo qu...