Cuando la campana sonó, ambos habían estado en sus mundos. No habían hablado mucho desde el "No estás sola en esto" y eso estaba bien para ambos.
Salieron del gimnasio con las manos entrelazadas, acto que fue desprevenido por parte de Chanel. No se esperaba eso sin duda alguna.
Noah la acompañó hasta su casillero, recibiendo miradas de todo aquel que se encontrará en el camino.
- ¿Por qué nos miran tanto?
- Porque tú eres el chico nuevo que se ha besado con muchas chicas aquí y yo soy la insoportable que acaba de perder a su mejor amiga- respondió ella sacando sus cosas de literatura.
- Creí que era porque nos veíamos demasiado bien juntos.-sonrió él traviesamente.
Chanel soltó una risa y empezó a caminar hasta el aula correspondiente, Noah siguiéndole el paso
- ¿Tenemos la misma clase o solo me sigues?
- ¿Te molesta mi compañía a caso?
Chanel miro esos ojos avellanas que el chico poseía y sonrió, intentando transmitir seguridad al hablar.
- No, por supuesto que no.
Noah le devolvió la sonrisa y abrió la puerta del aula para que entraran. Se sentaron uno detrás del otro, Noah detrás de ella para ser exactos. Haciendo que Chanel se volviera un manojo de nervios.
No sé dijeron nada en toda la clase, unas cuantas bromas de parte de Noah haciendo reír a Chanel,ocasionando una que otra reprimenda por parte del profesor de turno.
Decir que Chanel no estaba ligeramente tranquila ahora era mentir. La chica sentía calma al estar cerca de Noah, como si eso era todo lo que ha de necesitar para poder superar la pérdida de su mejor amiga.
Muy aparte de que Noah sea el chico que le gusta, si el mundo le dijera que él solo sería su amigo de por vida, ella estaría contenta con ello.
Por el momento eso era lo único que Clayton quería, un amigo de por vida.
Cuando la jornada estudiantil termino, Noah se ofreció llevar a Chanel a su casa en su motocicleta , esta acepto luego de que Michelle le preguntara un millón de veces que sucedía, que por qué tan de repente estaba tan apagada a Noah; la pelirroja solo le respondió con un "Después te digo" y se alejó junto a Noah.
Ahora se encontraban en mitad de camino hacia la casa de Chanel, hablando sobre lo que ambos consideraban la más grande expresión de arte; La música.
- ¿Sabes? Estaba pensando en ir algún concierto.
Chanel se sujetó ligeramente más fuerte del cuerpo de Noah. No era su primera vez montando una motocicleta, sin embargo eran muy pocas y contables veces las que habían estado en una.
- Suena genial, pero tendría que pedirle permiso a mis padres.
Una cita.
Eso fue lo primero en lo que pensó Chanel, pero era imposible ¿verdad? Porque recién se conocían y, recién habían entablado una amistad, o algo similar a ella.
- ¿A cuál te gustaría ir?
Le preguntó Noah bajando la velocidad debido al semáforo que cambiaba de color a uno rojo.
- Pues, tal vez a uno de Green Day o Simple plan. No lo sé, me gustan tantas bandas que elegir una se me es difícil.
El chico asintió y dejaron el tema en el aire.
Los siguientes minutos fueron "silenciosos", ya que se podía escuchar la bulla y los transeúntes a su alrededor. A ella le agradaba ese momento, era tan íntimo, tan de los dos. Su corazón latía desenfrenadamente y con signos de querer salirse de su pecho en cualquier momento.
Le gustaba Noah, le gusta más que My Chemical Romance.
Aunque se sentía diferente, no sentía lo mismo que cuando gustaba de algún chico como anteriormente. Sentía dolor, o más bien una ligera pero abrumadora opresión en el pecho que le hacía creer que algo malo ocurriría.
Pero ¿Qué otra cosa peor que perder a tu mejor amiga podría suceder?
Sintió como la velocidad de la motocicleta disminuía poco a poco, y se percató de que ya habían llegado a su casa. Se bajó del vehículo y aliso su ropa algo arrugada por el viento, se quitó el casco y agarro su mochila.
- Gracias por traerme- Noah sonrió.
- De nada, me gusto de hecho.
Chanel asintió y se acercó a él, no estaba segura pero a modo de despedida, depositó un beso en la mejilla del contrario, corriendo a su casa completamente sonrojada. Cerró la puerta detrás de ella y suspiró.
Fue hasta su habitación y dejo su mochila en el piso, decidió ponerse algo más cómodo mientras prendía la radio, dejando que la música se escuchara acabara con el silencio.
Terminó dormida minutos después.
Despertó al escuchar el incesante sonido de la puerta siendo golpeada, con pereza se levantó de la cama y abrió la puerta, mostrándole a su hermana menor en pijamas.
- La cena ya está servida.- y se fue.
Chanel salió de su cuarto aun somnolienta, bajó al comedor y se sentó en su habitual silla.
Las cosas en su hogar ya estaban empezando a ser las mismas, ya no se sentía tanto la muerte de Alice. Chanel ya no tenía ese aura deprimente de hace un tiempo, sonreía un poco más, e incluso bromeaba con su hermana sobre los chicos que estaban detrás de ella.
Sentía que volvía a la vida.
Cuando su madre se tensó en la silla, Chanel pudo observar el nerviosismo claramente perceptible que su madre emanaba en cada uno de sus gestos.
- ¿Sucede algo mamá?
Solo se encontraban las tres en la casa, ya que su padre llegaba un poco más tarde de lo habitual ese día; por lo tanto, estaban en un ambiente de confianza sin interrupción alguna.
Agradecía el momento en el que ambas se volvieron cercanas a su madre.
Aunque bueno, su madre era como una chica de dieciocho cuando se le antojaba, a pesar de tener el doble de este número. Pero en esos momentos, se le veía algo apagada.
- ¿Les gusta la cena?- preguntó la mayor evitando su hija.
Courtney asintió mientras bebía un poco más de su jugo.
- Ma' en serio ¿Sucede algo?
Su madre dejó el tenedor en la mesa, entonces habló.
- Los padres de Alice llamaron, se preguntaban si querías acompañarlos mañana después de la escuela al cementerio.
Se dio cuenta entonces, de que no había ido a visitar a su mejor amiga desde el entierro.
No lo pensó, no había nada que pensar, era su mejor amiga y de seguro le agradaría su compañía donde sea que este en estos momentos.
Después de eso la cena transcurrió con normalidad, hablaron de sus días e incluso hicieron unas cuantas bromas para molestar a la menor.
A terminar la cena, Chanel subió a su habitación luego de haber lavado los trastes, hizo los deberes, después de eso prendió su computador e inesperadamente recibió un mensaje de Noah en su correo.
-Hey, Hola :)
+Hola :)
No sabía ni tenía la menor idea de cómo había conseguido su correo, pero honestamente le restó importancia.
- Encontré entradas para un concierto, es como en una semana.
Chanel sonrió.
Hablaron hasta que sus parpados pedían ser cerrados durante un buen rato, solo ahí se despidieron, prometiéndole que al día siguiente, Noah pasaría por ella.
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Midnight Memories
Roman d'amourEl estruendoso sonido de la lluvia podría compararse al que emitió su corazón cuando este se rompió. Tal vez había tantas gotas de lluvia como la cantidad de lágrimas que derramaron sus ojos aquella noche. Tal vez, y solo tal vez. Se permitiría tene...
