He pasado el mediodía y parte de la tarde con Erik. Es un hombre muy interesante, la verdad. Tiene 30 años y vive en Estocolmo. Tiene una hermana de mi edad que ha venido con él a Madrid y dos hermanos mellizos de 25 años, de los cuales sólo uno ha venido. Sus padres están en Estocolmo. Jugó al fútbol profesionalmente hasta la edad de 25 años porque tuvo que hacerse cargo de la editorial de sus padres, bueno, a ayudar a sus padres. Colabora con algunas ONG y es enfermero voluntario, pues ha estudiado enfermería, nada que ver con la editorial. Oh, y tocaba la guitarra y cantaba.
Ahora, estoy en mi casa dándome el último repaso antes de ir al hotel. Tengo ganas de ir para ver a mis abuelos paternos. Ellos fueron los fundadores de la empresa junto a sus mejores amigos, los padres de mamá. Se fueron a vivir a un pueblecito del sur de España al morir mi padre y aún no los he visto, sólo hablo por teléfono con ellos.
Me he puesto un vestido gris casi blanco, de tirante grueso, escote en U, y que llega dos palmos por encima de la rodilla. Es precioso, se ajusta a mi pecho y la falda es con vuelo, la capa superior de la falda es de tela de tul. Tiene un cinturón muy fino de color gris en la cintura. El vestido tiene bordado una especie de enredadera con flores de un gris un poco más oscuro por todo el pecho y un poco de mi falda. Me he puesto unos tacones altos del mismo color que el vestido, me he maquillado un poco y el pelo lo he dejado suelto al natural, no me gusta hacerme cosas en el pelo.
El timbre de mi casa suena y cojo mi bolso de mano para salir rápido.
-Vamos, el taxi nos espera. -me dice Alba.
Salimos corriendo de mi piso y nos montamos en el taxi en el que ya está Carol. Cuando llegamos al hotel, pagamos al taxista y vamos hacia la entrada del hotel, dónde hay algunos fotógrafos.
Entramos en el hotel y le doy nuestras invitaciones al de seguridad.
-Vamos a ver al sexy sueco. -canturrea Alba, haciéndome reír.
Cuando entramos al salón de fiestas, puedo ver que hay unas 50 personas, lo justo y necesario. También puedo ver el fotógrafo, que mi madre contrata siempre, sacando fotos a los invitados. Vamos las tres hacia mi madre que está con mis abuelos paternos.
-¡Abuelos! -exclamo contenta. Ellos me miran con una sonrisa.
-Mi nieta favorita. -exclama mi abuelo.
Lo abrazo fuerte y beso su mejilla. Mi abuelo es un hombre alto y bastante apuesto para tener 70 años. Tiene el pelo totalmente blanco y bien peinado, y lleva puesto su mítico traje negro.
-Mi niña. -dice mi abuela, abrazándome.
La abuela tiene 65 años y es una mujer muy guapa, lo reconozco. No tiene muchas arrugas, su pelo es rubio muy bien teñido y peinado. Lleva puesto un vestido que llega por sus rodillas y unos tacones bajos. Toda una diva.
Hablamos un rato con mis abuelos, hasta que mi madre dice que va a presentarle los socios nuevos. Codeo a las chicas cuando veo a Erik entrar del brazo con una chica jodidamente parecida a él y súper guapa. Su hermana.
-Ese es. -le susurro.
-Madre mía. -murmuran a la vez.
-Buenas noches. -saluda Erik cuando llega a nosotros.
-Erik, hola. -sonríe mi madre. -Mira, ellos son unos de los fundadores de la editorial, Carmina y Jesús Costa. Él es uno de los nuevos socios, Erik Pettersson y su hermana si mal no recuerdo.
-Es un placer, señores. Ella es mi hermana Alice, ahora llegará mi hermano Christian. -dice la sexy voz de Erik.
-El placer es nuestro. -dice la abuela sonriendo.
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LLÁMAME DEDE ©
RomanceAl finalizar su carrera universitaria, Diana decide irse con sus amigas de viaje a Menorca. Sus objetivos eran pasar unas vacaciones tranquilas, para relajarse después de los exámenes y todo el lío universitarios, pero no será así cuando se encuentr...
