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Los hermanos están disfrutando de una tranquila mañana en casa, Geno prepara un plan de evaluación para sus clases, Error se está preparando para salir a trabajar, Ink también estaba en la casa, anotaba colores en una libretita para saber cuáles compraría pues quería pintar la casa entera con la excusa de que esta se veía muy aburrida y Fresh... ¿Dónde está Fresh?

El esqueleto de ropas coloridas salió como todos los días muy temprano en su patineta saludando a todo aquel que se encontrara a su paso, en el mes que llevaban ahí ya se había hecho un mapa mental de gran parte del pueblo, hoy iría a recorrer la parte norte de este, lo único que le faltaba.

A diferencia de sus hermanos a el cambio no le afecto, más bien todo lo contrario, le encantaba, podía salir cuando quisiera sin que lo estuvieran vigilando, no tenía una lista de quehaceres y esperaba poder iniciar clases en uno de esos liceos pues no tendría que usar un aburrido uniforme, podría usar lo que más le gustara.

Sabía que sus hermanos necesitaban ayuda para adaptarse pero prefería mantenerse alejado de eso, esa es una de las razones por la que nunca está en casa, no es que no le importe el bienestar de ellos, es solo que al no entender lo que sienten no sabría cómo ayudarlos, a veces solo empeora las cosas.

Al no tener sentimientos entender a las personas a veces es un poco difícil, sobre todo si estas hablan con sarcasmo u ocultan algo, por suerte él es muy listo y aprendió a leer las expresiones, así sabe si debe alejarse o continuar.

En su otra casa sus únicos ejemplos seguir eran sus hermanos, siempre veía como ellos trataban a los demás tan despectivamente que entendía que así debía de hacer el, empezó con los criados de la mansión, siguió con sus compañeros de clases y para cuando menos se lo esperaban desde profesores a alumnos de otros grados ya estaban obedeciéndole como perros a su dueño, como la servidumbre y los empleados a sus hermanos.

Se podría decir que se sentía orgulloso de que le obedecieran, de que todo fuera tal cual quería, aunque en esa mente psicodélica llena de colorines no se sabe si alguna vez llego a sentir algo en realidad, siendo el menor ya estaba al mismo nivel que los otros así que de mayor tendría más poder que ellos, creía que su momma se enorgulleciera por eso, que cumplía con las expectativas que esta le tenía pero no se daba del cuenta que hacía daño a los demás.

-pórtate bien Fresh, debes de ser un buen niño-dijo CQ mientras lo cuidaba cuando se "enfermo".

-bud momma i'm god boy, todos hacen lo que le digo, me obedecen como obedecen a mis alfas brohs.

-no bebe, eso no está bien, no deben obedecerte, ni temerte, deben respetarte y apreciarte.

-¿entonces lo que ellos hacen está mal?

-sí y por eso los mando a esa casa ¿lo entiendes cierto? -Fresh asintió-allá aprenderán muchas cosas, así que espero que se conviertan en un mejor ejemplo para ti, serás un mejor niño a partir de ahora ¿verdad bebe?

-¡yes momma!

CQ siempre dijo que lo especial de Fresh no era el que no pudiera sentir emoción alguna (excepto por algunas negativas), que lo especial de él era lo inocente que era y tenía miedo de que le pasara algo por lo poco que conoce al mundo real y lo malo que este puede ser pero se dio cuenta muy tarde de que lo que le hacía mal estaba dentro de su propia casa.

Las viejas costumbres nunca mueren suelen decir, pero tal vez cambien un poco.

Frehs fue conociendo poco a poco a varias personas del lugar, principalmente niños menores o de su edad, aprendió a comportarse como ellos, se ganó su confianza, respeto y aprecio como dijo su madre, nuevamente le obedecían pero ahora era por razones diferentes, era como el hermano mayor de todos esos niños y el hijo que todos los padres querían tener. De algún lado tenía que sacar el dinero para la fiesta, alguien tenía que ayudarlo a decorar la casa y al estar todo el día en la calle en algún lugar tenía que ir a comer.

Fresh termino su recorrido, ya no le quedaba nada más por ver, ya era más de medio día y no había comido nada aun así que decidió ir a casa de un chico que vivía cerca, se quedaría a jugar videojuegos, sería un merecido descanso.

Al llegar a casa ya muy tarde se encontró con paredes recién pintadas con lindos colores pasteles y un dormido Geno sobre la mesa, junto a un plato con un sándwich que de seguro era para él, se acercó a su hermano y lo movió un poco par que despertara-ey brah, es hora de ir a dormir.

Geno se acomodó en la silla somnoliento-que bueno que llegas, me tenías preocupado, te prepare algo para que comas ¿dónde estabas?

-estaba jugando

-¿tienes amigos Fresh?

- ellos me dicen así ¿I'm his dude?

Geno sonrió algo cansado-sí, si lo eres, me alegra que juegues con niños de tu edad pero avíame dónde estás la próxima vez ¿sí?

-yes alfa broh... ¿crees que a momma también le alegre? ¿Crees que diga que soy un niño bueno?

-por supuesto que eres un niño bueno, estoy seguro de que ella se sentirá muy orgullosa de ti Fresh, mañana la llamamos para darle la noticia ¿Qué te parece?

-¡super radical!

-bien-se levantó bostezando-come un poco para que vayas a dormir, ya es muy tarde.

Su hermano subió las escaleras hasta su cuarto, Fresh obedeció a lo que este le dijo, solo y sin nadie ante quien aparentar era libre de dejar de sonreír, de dejar de fingir emociones que no tenía pero no lo hiso, su sonrisa falsa no desapareció en ningún momento, necesitaba mantenerla, necesitaba engañarse a sí mismo, creer que de verdad que estaba feliz, puede que nunca logre darle una sonrisa sincera a su momma, tal vez nunca le muestre una emoción real pero aun así él quería sonreír por ella, ser su orgullo y la causa de su alegrita, la que él nunca podría tener.

Una vida sin lujosDonde viven las historias. Descúbrelo ahora