-uno.

1.3K 112 0
                                        


Mathison captó el desagradable olor a sudor y a algo que creyó identificar como orina antes de siquiera poder percibir otra cosa

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Mathison captó el desagradable olor a sudor y a algo que creyó identificar como orina antes de siquiera poder percibir otra cosa. Su nariz se frunció e intento escapar del olor tapándose la nariz. Desafortunadamente había algo que le impedía la movilidad a su brazo, algo lo estaba apresando.

Como si recién fuese consciente de la situación, se movió tan rápido como un resorte hasta que sintió como su espalda chocaba contra una dura superficie. El brusco movimiento hizo que la presión sobre su brazo desapareciera. Abrazo su adormecido brazo contra su cuerpo en busca de consuelo.

La falta de luz le impedía vislumbrar donde se encontraba aunque no creía estar en algún lugar conocido. ¿Un lugar conocido? Trabajaba a toda velocidad para intentar recordar lo último que estaba haciendo antes de despertar en aquel lugar pero su mente estaba en blanco.

El pánico lo invadió y, en su arrebato, golpeo con su pie contra algo. Algo que emitió un sonido. Mathison lo identifico al instante como una maldición.

No era el único aquí, aunque no sabia si eso era algo bueno o malo. Todavía.

Su cabeza le martilleaba por el esfuerzo de intentar aferrarse a cualquier recuerdo pero ninguno surgía. Lo único que podía recordar era su nombre, Mathison. ¿Qué clase de nombre era ese?

La habitación o donde sea que se encontraba temblaba levemente, si es que eso de alguna manera fuese posible. Podía escuchar el crujir de esta cuando pegaba unos tumbos.

El aire se sentía cada vez más contaminado por lo olores corporales de quien sea que se encontrase con él, por lo que intentó sujetarse de la superficie para intentar encontrar una salida. Mala idea, cuando finalmente pudo colocarse de pié la habitación pegó una ultima sacudida tan fuerte como para mandarlo al suelo. Siseó por el dolor que le provoco la dura superficie al estrellarse contra esta. Al menos el cuarto parecía estar quieto ahora.

Escuchó unos cuantos murmullos a sus espaldas pero eso no lo detuvo de volver a levantarse y palpar las paredes en busca de una puerta o algo que le permitiera escapar de esta maldita habitación, o lo que sea que fuera.

-Ninguna abertura por aquí.- Una voz ronca proveniente de otro extremo se oyó en la oscuridad.

-Tampoco encuentro una por este lado.-Mathison agregó desesperándose ante la falta de una salida.

Unos cuantos llantos y otras negativas llenaron el silenció.

-Quizás... Quizás podemos intentar por el techo. – La primera voz que rompió el silencio se hizo escuchar de nuevo acallando las voces que ahora solo decían incoherencias, presos del pánico ante el inminente encierro.

Mathison tanteo sus alrededores y al palpar algo que estaba casi seguro que era una caja, decidió subirse a ella. Afortunadamente una vez que se posicionó sobre esta no tuvo problemas para alcanzar el techo. Con toda la fuerza posible que pudo reunir en sus brazos, empujó. Para su alivio el techo profirió un chirrido y cedió hacia arriba, no lo suficiente para abrirlo del todo pero si lo suficiente como para que un rayo de luz penetrara en la oscuridad.

-Un poco de ayuda no vendría mal- Mathison dijo algo irritado al ver que todos lo observaban  pero no hacían amago en ayudarlo. Un chico, que Mathison no pudo observar con detalle, caminó desde el otro extremo hacia donde él se encontraba. Se subió a la caja con él y ambos empezaron a empujar.

Para su suerte, con la ayuda de otro chico más pudieron crear una abertura lo suficientemente grande como para que el ultimo en unirse cupiera. Este desapareció tras el brillante manto de luz que los cegaba y desde afuera pudo terminar de abrir la abertura posicionada en el techo.

Apenas la luz los baño, Mathison no dudo un segundo en salir sin molestarse en echarle una mirada al lugar donde había estado encerrado, desesperado en escapar del intenso olor.

Con esfuerzo escapo del cuarto y se dejo caer sobre el césped observando el cielo sobre él. ¿Dónde se encontraba?

Sin molestarse en levantarse observo sus alrededores, no se le hacía conocido. Aunque, ¿Qué podría recordar si su mente se sentía como una computadora que fue despojada de todos sus archivos?

¿A quien mierda había enojado para ser enviado aquí?





Al parecer la habitación no era una habitación, de alguna manera se asemejaba más a un ascensor. Un inmenso ascensor cuya única salida se encontraba en el techo, sin botones para controlarlo y sin ninguna pista que les permitiera determinar de donde vino.

Mathison le echo una mirada a la caja, algunos de los chicos todavía intentaban escapar de la gran caja de metal. Algunos tenían problema lográndolo, aún así él no movió ni un solo dedo para ayudarlos.

Volvió a observar sus alrededores, solo podía ver extensas paredes de piedra con cuatro aberturas que encerraban un extenso terrero con césped. En una esquina se podía vislumbrar una concentración de arboles que conformaban un bosque. Mathison también había captado con la mirada un par de animales que identificó como gallinas y hasta creía haber visto un cerdo dando vueltas minutos antes. Fuera de lo que parecía ser un pequeño edificio, eso parecía ser todo.

Aquellos que si pudieron salir de la caja se encontraban deambulando por el extenso terreno. ¿En busca de qué? Eso es algo que le gustaría saber.

Todos los chicos solían guardar distancia entre ellos, curiosos de saber quien seria el primero en romper el silencio.

Examino el ascensor sentado en el borde del césped, evitando cruzar miradas con el chico que se encontraba llorando en un extremo. Había un total de tres cajas de considerable tamaño junto con unas cuantas cajas más pequeñas. Nota mental: debería de revisarlas luego, quizás podría convencer a alguien que le preste una mano, pero, ¿Quién?

El sonido de alguien carraspeando lo saco de sus pensamientos.

Un chico de tez pálida y cabello negro se alzaba frente a él. El pelinegro no le estaba devolviendo la mirada por lo que dedujo que no se estaba dirigiendo a él. El chico saltó hacia el ascensor aterrizando ágilmente sobre la caja, sin perder tiempo se dirigió al chico que estaba hecho una bolita en una esquina. Quien al parecer había terminado de llorar. El desconocido se arrodillo para ponerse a su altura y susurrarle algo que Mathison no llego a escuchar. Lo que sea que dijo funcionó porque el chico ahora se encontraba siguiéndolo, ambos salieron del ascensor.

Mathison no paso por alto la mancha de humedad en el pantalón del chico que había estado llorando hace solo unos minutos. Este solo seguía al pelinegro, caminando justo detrás de él sin atreverse a levantar la mirada. Su cuerpo inclinado hacia delante intentando hacerse más pequeño, casi como si quisiera desaparecer.

Finalmente el pelinegro se detuvo y soltó un grito llamando la atención de todos.

-Me llamo Nick, y creo que lo mejor seria dejar de vernos como si el otro fuera a atacarnos en cualquier momento. Así que les parece si dejamos de actuar como idiotas y averiguamos que mierda estamos haciendo aquí.





Creo que la primera parte va a ser la más densa porque se va a centrar mucho en la organización del funcionamiento del área así que voy a intentar ser lo menos redundante posible. Este capitulo fue bastante corto pero los demás ya van a ser más largos.

AMORFODA!, newtHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora