epílogo II

1.4K 159 52
                                        

《THE TRUTH UNTOLD》

segunda parte

Se sentó en el pequeño sofá que había en el apartamento de su ya, ex mejor amigo. Su mirada seguía cada movimiento que Hoseok hacía, como cuando sonreía, como cuando se dirigía a la cocina en busca de una bebida caliente para sus invitados. Era una sensación rara, como si estuviera viendo un fantasma. Sus ojos no se acostumbraban a él.

Y Hoseok tampoco se acostumbraba a la presencia de Kim. Desde hacía mucho tiempo que él no era bienvenido a su casa, con él. Pero recordó la única norma que le puso Haru y se obligó a si mismo a ser cortés. Sonreía como podía cuando Jimin le hablaba o cuando Yoongi intentaba mejorar el ambiente que se había creado, pero para ser honestos, después de intercambiar algunas palabras y miradas con Taehyung, Hoseok no se había dignado en sonreírle o hablarle un poco más.

Yoongi, quien había estado ahí siempre desde hacía cinco años, le acompañó a la cocina a por las bebidas para sus no-tan-esperados invitados. Pudo notar la tensión en los músculos de su novio y, poniendo una mano en su mejilla, con los ojos clavados en él, intentó hacerle saber que él estaba ahí para él, que le apoyaba.

—Vamos, puedes hacerlo—le dijo.

—Es sólo que...han pasado muchos años, no me esperaba que viniera así de repente — explicó.

—Lo sé, pero ha venido, no?—
dijo—Ahora, por muy enojado que estés, él merece saber la verdad.

Min lo abrazó haciéndole saber que todo iría bien. Había escuchado algo de la historia que Kim Taehyung y la tan nombrada Choi Haru habían vivido con su pareja. Él había conocido a Hoseok cinco años atrás, cuando llegó desde Daegu a Seúl en busca de un futuro mejor. Intentó por todas las maneras posibles no enamorarse de Hoseok, pero no lo consiguió y, aun sorprendiendo a toda su familia y a si mismo, se obligó a salir del armario porque no se veía capaz de dejar escapar a una persona tan maravillosa como lo era Hoseok. Era como una esperanza para él, como, después de un día duro en una sociedad llena de porquería, llegara él con su sonrisa y te sorprendiera haciéndote saber que aún existen personas buenas de verdad.

A todo esto, el único que no se sentía incómodo ante nada, era Jimin, quien parecía no entender toda la situación y simplemente reía o preguntaba cosas tontas.

Una vez todos sentados, el silencio incómodo se volvió a instalar en el apartamento. Toda la situación era bastante inesperada y rara, por así decirlo.

—Has tardado bastante en venir a hablarme, como unos 12 años—dijo Hoseok de repente sin mirar a Taehyung a la cara.

Cuando vio que nadie contestaba, tanto Jimin como Yoongi y él, fijaron su mirada en Kim y se dieron cuenta entonces, que estaba llorando. Las lágrimas caían por su rostro y su cara tenía un tono rojo, por el calor que su cuerpo había comenzado a sentir de repente al llorar delante de ellos.

—N-no sabes lo difícil que se ha hecho para mi, cuando estaba lejos ya era complicado, pero es incluso peor estando aquí de nuevo— contestó entre sollozos inesperados. Todos abrieron los ojos sorprendidos, no esperaban esa reacción de él, pero parecía que el chico se había estado guardando eso todo este tiempo y de la nada, sin poder más, había estallado.— Ni siquiera sé como sentirme, pero no me siento bien. Tengo un cúmulo de sensaciones, la mayoría contradictorias, a la misma vez.

—Tae...—dijo Jimin pasando su mano por la espalda de su mejor amigo, Jimin se había dado cuenta por fin de lo seria que estaba la situación y tragó saliva poniéndose nervioso pues, nunca sabía qué hacer en momentos así.

Butterfly.»Kim TaehyungHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora