La casa de la familia Choi era enorme. Cuatro veces más grande que la mía, quizás. Tenía un patio agradable y lucía como una casa japonesa tradicional. Tal vez era porque el papá de Haru es medio japonés y heredó la casa de su parte medio japonesa.
El jardín de la señora Choi era precioso y la fuente de agua relajaba con tan sólo mirarla.
Yo estaba sentado en la madera del corredor. Hacia el interior, había un pasillo que daba con mi mama y la mama de Haru. Ambas hablaban de lo que había ocurrido.
Haru me preocupaba. Pero al mirarla todo se veía bien. De hecho, en ese mismo momento la podía ver estirada en el suelo, con los ojos cerrados y la boca medio abierta. ¿Estaba dormida? Seguramente sí.
Hace sólo un momento ambos estábamos corriendo. Ella está bien, los demás no hacen más que preocuparnos.
"El médico dice que esta mejor, que sólo fue una recaída, pero que debemos vigilarla."
"Que pena, con lo joven que es y ya tiene problemas de salud."
"Es así desde bien pequeña, ya sabes, nació con sólo siete meses, fue un parto prematuro, tenía prisa por ganar a Taehyung."
Todo lo que decían era verdad. Ella y yo siempre competíamos. Por cualquier tontería que se nos pasara por la mente. Todo juego tenía un ganador y ella siempre quería serlo.
—Tae
Cuando ella me llamó, abrió los ojos de par en par y giró su cabeza hacia mi dirección.
—Dime
—¿Crees que a Hoseok le habrá gustado mi regalo?—dijo a la vez que se levantaba y limpiaba su falda.
Aún llevaba el uniforme porque tan sólo salir de clase nuestras madres nos trajeron aquí para merendar. Mi mama estaba muy preocupaba por ella, de ahí que me obligara a venir. Pero como ya dije, yo la veo bien.
—Tu regalo era estúpido Haru, obviamente le gustará más el mío.
Tras mi contestación sólo pude recibir una mirada de odio. Sí, sin duda me encantaba molestarla.
Las hojas de los árboles comenzaron a moverse, al igual que su pelo. Me gustaba su pelo, era corto, muy corto y siempre seguía lo que el viento le pedía. Pero aquello era algo que jamás le contaría. Haru es tan imbécil que se lo contaría a Hoseok y juntos me llamarían maricón.
—Vámonos de aquí, todo esto es muy aburrido—pidió.
Agarré su mano y caminamos hasta la puerta que daba a la calle. Nuestra libertad. Pero justo en el momento que mi mano tocó la puerta, la voz de nuestras madres me pararon.
—¿Qué?
—Que a dónde vais—repitieron.
—Vamos a dar una vuelta con Hoseok—contestó Haru.
—De acuerdo, pero a las diez en casa o sino no volveréis a salir.
—No—dijimos a la vez. Obviamente les haríamos caso, pero jamás dábamos un "Sí" tan fácilmente a nuestras madres.
Al estar fuera ambos estiramos los brazos y suspiramos. La alegría de estar alejados de aquella tortura era mayor a cualquier otra.
—Tae, ¿cuanto te apuestas a que soy más rápida que tu para llegar a aquel árbol?—preguntó mientras apuntaba a un árbol con su dedo índice.
—Me apuesto la cena a que no puedes.
Su mirada se llenó de maldad y antes de acabar la cuenta de tres, ya había salido disparada como un rayo hacia aquel árbol.
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Butterfly.»Kim Taehyung
Fiksi PenggemarTengo miedo de que si suelto tu mano, vueles lejos, te rompas. ✨shysandy✨
