2. Una mirada caliente?

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En el transcurso de dos días pasaron muchas cosas. En primer lugar, es que si quedé como integrante de la banda de Ghost. Así que la promesa de Ethan de que si quedaría se hizo realidad, quien en realidad no era ningún Ethan, era Tobías Forge.

El encargado de la banda, no saben la vergüenza que sentí cuando me dijo eso. Y entonces entendí porque me dijo eso con tanta seguridad. Me puso al día con todas las canciones y cosas sobre la banda, me pareció una linda persona, ademas de que fue él que vino a recogerme a casa de mi hermana porque tengo que estar muy cerca de ellos para trabajar y aprender cosas nueva, y también conocer a los demás.

El trayecto con Tobías fue bastante raro, hacía chistes de doble sentido o no se si yo los entendía así.

Fuimos hasta un lugar que es muy inmenso y en el cual ensayaremos. Según Tobías no suelen ensayar tanto, ya que todos son magníficos músicos.

*****

—Avery te doy la bienvenida —Hablo Tobías con un lindo tono teatral dirigiendose a todos los chicos que estaban en la sala. —Es la nueva integrante. —Les salude con la mano y sonreí.

—Bienvenida querida —Grito una mujer que estaba sentada con un perrito en su pierna. Le sonreí, que tierna.

Los demás se acercaron a mi y me dieron un abrazo o un saludo de mano. Todos son muy lindos, y parecen buena persona. Creo que ya estoy tomando confianza a este nuevo estilo.

—Ya luego tendran tiempo para conocerse pero ahora chicos quiero que me la pongan al día porfavor. Lo mas pronto posible.—Hizo una pausa. —Swiss y Sodo pueden encargarse ?

Dos chicos que estaban al fondo se miraron y asintieron. —Claro que si. Nosotros la ayudamos, en todo lo que necesité.

Tobías y los demás se quedaron en el estudio organizando algunas pistas para su próximo álbum. Mientras que nosotros fuimos a una sala bastante grande con múltiples instrumentos.

—Entonces Avery —Voltee a ver el pelinegro —Muéstranos que sabes.

Ambos se quedaron a unos pasos de mi con los brazos cruzados, y Swiss sonriendo.

—Bien —Les di una mirada desafiante y me acerque a la batería me senté y me remangue mi camisa. No voy a mentir estoy nerviosa.

Y quien no lo estaría con dos hombres tan hermosos mirándote cada movimiento qué haces. Tomé los bolillos entre mis dedos y toque la canción que había estado escuchando de camino aquí. Dance Macabre.

Mi cabello se volvió un poco salvaje mientras tocaba porque se movía con mucha libertad, y me siento tan bien mientras estoy tocando. De vez en cuando miro a los dos hombres que se hablaban algo entre ellos. Al parecer están sorprendidos de que estoy tocando bastante bien. Al terminar de tocar la canción me quedé sentada mientras que ellos estaban (como me imaginé ) sorprendidos. . No pude evitar una sonrisa malvada.

—Estuvo más o menos —Se encogió de hombros Sodo. —Hay que pulirte más, todavía tocas como novata.

Eso dolió. Levante una ceja en su dirección. Swiss lo miró extrañado.

—No le hagas caso, esta bromeando —Lo miró mal y luego se acercó a mi. —Para no ser una fan del heavy metal, eso estuvo genial, te felicito. —Dió dos aplausos y no pude evitar sonrojarme.

Luego me miró directamente a los ojos, una mirada muy profunda y ¿caliente?
No lo sé. Pero me dió un golpe eléctrico en todo el cuerpo.

—Gracias —Respondí y me salió tan suave que parecía un gemido.

—Nada de gracias, mejor bájate y ... —Sodo no pudo terminar lo que decía porque Swiss lo interrumpió bruscamente.

—Sodo!!! Cállate —Lo miro enojado. Yo no pude evitar reír, ya mas o menos se lo que iba a terminar de decir. —Sodo, controla tu jodido vocabulario.

Si, definitivamente iba a decir algo sexual.

—Tú también —Le respondió burlón.

Swiss inhalo fuerte. Creo que se viene una discusión. Debo hacer algo para que estos dos me dejen preséntales lo que sé.

Le tomé la delantera a Swiss y hablé.
—Ok chicos, podemos terminar ? —El pelinegro a mi lado se giró a verme.

—Ehmm... si, iré por las guitarras —Se acercó a un estante donde habían como diez guitarras y bajos, de distintos colores y diseños.

Era increíble la cantidad de instrumentos que hay en la Sala, y todos son tan lindo, a los lejos pude reconocer una guitarra muy parecida a la que usaba Kurt Cobain en sus concierto, y otra casi igual pero eléctrica. Swiss tomó una de color rosa pálido y me la trajo.

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A mitad de mi magnífica presentación se fue la energía eléctrica, un momento épico porque los tres nos miramos entre sí, como buscando al que iría a ver que pasó.

—A mi ni me miren, que no se nada del lugar —Me encogi de hombros y deje la guitarra en el suelo.

Entonces Sodo dejó de mirarme y miro a Swiss, lo oí murmurar unas maldiciones entre dientes y bufando se fue fuera de la gran habitación.

Kiss the go-goat (ghost) Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora