Desperté con un leve dolor de cabeza y un brazo rodeando mi cintura. Frote mis ojos y me di cuenta que estoy en la habitación de Swiss.
Puedo recordar un poco de lo que pasó anoche, malditos brownies. Esto es un recordatorio para no comer nada que venga de él.
Me levante despacio de la cama, tratando de no despertarlo y salí de su habitación. Fui hasta la mía y me fui directo al baño.
Lave mis dientes y me duche. Me puse un vestido hasta las rodilla y me deje el pelo suelto. Me hice un delineado y me pinte un poco los labios.
Al salir otra vez, ví que la gran mayoría ha despertado. Y ya están desayunando cereales.
—Buenos días banda —Les dije a todos.
Sodo que estaba cogiendo en su mano un vaso de leche me saludo de vuelta. Los demás solo me saludaron agitando la mano.
Creo que por las mañanas no les gusta que los molesten. Amanecen como de mal humor. Excepto Sodo. Él se sentó en el balcón donde Swiss y yo anoche nos.... Besamos.
Ay mierda. Como llegamos hasta ahí?
Oh si, por el brownie. Hice una mueca de disgusto y me fui hasta donde estaba Sodo.
Me senté a un lado y él me ofreció de su leche.
—Gracias, pero no tengo hambre.
—Más para mi —Saco su lengua como si fuera un niño pequeño. —Como te fue con los brownies?
Frunci mi ceño.
—A que te refieres?
—A lo que hizo Swiss anoche —Yo lo miré y lo fulmine con mis ojos.
—Puedes ser más específico? No se a que te refieres —Mentí. No quiero que nadie se entere que anoche me bese con Swiss y mucho menos que lo sepa Tobias.
Él se detuvo de comer su galleta y miro un punto en el piso. Luego levanto su mirada a mí. Fue como si no quisiera que sepa algo.
—Olvidemos esta conversación —Cogió su vaso con leche y se fue con prisa. No termine de asimilar lo que acaba de pasar cuando él volvió a aparecer solo para coger galletitas que estaban en una mesita.
Segui mirandolo confundida. Que rayos esta pasando.
Me levante y fui detrás de Sodo. Algo se trae como Swiss y tengo que averiguarlo.
Lo vi caminar deprisa hasta el Salón de ensayo. Abri la puerta y lo vi a lo lejos escondiéndose de mi detrás de Tobias. Que le estaba diciendo algo a Rain.
Bufé. No quiero interrumpirlos.
—Oh Avery —La voz de Tobías me hizo voltear. —Acercarte ven.
Mis ojos fueron hasta Sodo comiendo galletitas y le sonríe maliciosa.
—Le estaba comentando a Rain sobre cómo estarán organizados en el próximo concierto, tú —Me señaló —Estarás a mi izquierda junto a Sodo, y...
No pudo terminar de hablar porque Sodo lo interrumpió. —No por favor —Le rogó a Tobías, y esté solo lo miro confundido. —Prefiero tocar junto a Swiss.
Rain se hecho unas risitas. —Ella es nueva, y es bueno que esté junto a ti que eres técnico en guitarra y cualquier cosa que ella tenga tú la puedes ayudar.
Le dio una mirada y se marchó. Tobías es una persona muy inteligente y divertida, pero en hora de trabajo es bastante severo y recto.
Volví mi vista a Sodo y este me miró asustado.
—Quiero matarte. —Le dije.
—Déjame ayudarte —Rain se puso de mi lado. A él no le quedó otra opción que levantar sus brazos en forma de rendición.
Mi vista bajo de sus ojos hasta sus labios, como una gotita de leche que estaba en su bigote se escurría hasta llegar a sus labios.
Me acerqué un poco para evitar que se pueda escapar otra vez. —Quiero que me digas lo que sabes.
Quise que mi voz sonara amenazadora, pero pareció bastante divertida. Como si estuviéramos jugando.
—Y si no quiero que harás? —Me retó.
Me tomé unos segundo antes de responder, me enoja que me reten, pero, tengo que buscar un algún punto débil de él.
Y mientras pensaba en los momentos cerca de él desde que llegué, recordé aquel momento en la oscuridad. Reí y forme una sonrisa malévola.
—Sé tú punto débil, y no me hagas usarlo en tu contra.
Levante unas de mis cejas triunfante, y Rain me miró extrañado. Creo que el también se está preguntando cuál es ese punto.
—Aunque lo intentes con eso, no te...
Sodo fue interrumpido por el ruido de un teléfono. El de Rain.
—Ya vuelvo.
Saco su teléfono de su bolsillo y se fue a contestar bastante alejado de nosotros.
—Sodo, por última vez, que rayos fue eso?
Él negó con la cabeza. Entonces no me queda de otra que acercarme a él y usar mi arma letal, la seduccion.
Me acerqué tanto que pude ver cómo trago duro. Y miró a otra parte. Soy más bajita que él así que tengo que mirar arriba para mirarlo a los ojos.
Lleve una de mis manos a su cuello y lo acaricie hasta llegar a su cara y luego a sus labios. Cerró sus ojos y yo volteé a ver si Rain nos veía, este está muy metido en su conversación telefónica.
Mi mano derecha se quedó en cara acariciandola y jugando con su bigote mientras que la otra la fui bajando por todo su pecho hasta llegar un poco arriba de su bulto.
Del bulto que se esta formando bajo la delgada tela. Todo esto me está gustando, verlo vulnerable, se que le encanta, por eso no me ha alejado. Sus ojos penetraron los míos y vi candela en ellos. Relamí mis labios e hice como si lo fuera a besar.
Él por instinto cerró sus ojos, pero nunca junte nuestros labios, quiero dejarlo deseoso, con ganas, muchas ganas, como las que yo tengo por no decirme que rayos pasa con Swiss. Y entonces recordé nuestro beso.
Detuve mis caricias y ahora llevé ambas manos a su pantalón, e hice como si lo fuera a abrir y sacar su monumento. El mordió sus labios y sentí su respiración acelerarse. Su pecho subía y bajaba muy rápido.
—Dime la verdad —Le susurré.
Y entonces entre mi mano dentro de su pantalón y toque su miembro por encima de su bóxer. Esta duro y suave. Recorrí su largo miembro hasta encontrar la cabeza y la froté con delicadeza.
No pasaron ni dos segundos cuando sentí la tela húmeda y un quejido de Sodo. Volví mi mirada atrás, esta vez Rain ya estaba colgando la llamada.
Esa era la señal para detenerme de lo que estoy haciendo. Sodo me miró con deseo y lujuria. Y yo le sonreí malvada.
—Entonces, en qué nos quedamos? —Rain se acercó a nosotros. Nos miró a ambos pero entonces Sodo se fue corriendo escondiendo su erección. Sonreí para mis adentros.
