Abrí tumblr para editar la descripción de mi blog, un blog que solía ser diario, ahora espontáneo.
"Blog en pausa" escribí y me retracté.
Borré con la lentitud que caracteriza a un caracol, para ver si me arrepentía.
No pasó.
"Escritor en pausa" escribí tímidamente y me puse a pensar:
¿Soy un escritor en pausa? ¿Tienen pausas los escritores?
Hace semanas que no escribo nada y pienso que tal vez la poesía que tanto fluía en mí,
se escapó.
O se murió,
o atascó.
O no sé.
No fluye.
Las palabras del que antes era un extenso diccionario murieron y ahora uso las mismas de siempre.
Podía describir un sólo sentimiento con mil adjetivos, cada uno más magnífico que el anterior,
más especial.
Y ahora los sentimientos me van quedando grandes y los adjetivos son cada vez más cortos.
Me queda mirando esa barrita que me pregunta
¿hasta acá está bien?
¿o vas a seguir?
No sé qué responder y guardo los cambios.
Queda el título de un blog en pausa, y la aclaración de que no es el blog el que se quedó sin palabras, sino el escritor.
Escritor que nunca fue, poesía que nunca existió. Ilusiones que engrandecen mi imagen mental de mí mismo.
Palabras que creía perfectas, no son más que sinsentidos que la vida me ofreció para creerme el mejor.
El universo me brindó, según dicen, la voz perfecta para hacer escuchar a los demás esta poesía que no es propia.
Sale del universo,
la interpreto,
la escribo,
la leo,
vuelve al universo de cada persona oyente.
Volví a editar el título
ya no soy un escritor en pausa.
Soy un intérprete de las magias universales en pausa,
y me reanudé.
"Ya estoy de vuelta" pienso, y,
con paciencia,
vuelvo a interpretar y compartir,
esta poesía universal.
