Décimo Quinto

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-¿Jin? - dijo antes de desvanecerse en mis brazos, estaba ardiendo en fiebre.

Es aqui donde no agradecí tener mi cuerpo, ya que era más delgado y no tenia mucha fuerza para cargar a Namjoon, aún así me esforcé, entrando a su departamento, cerrando con mi pie la puerta, una vez dentro me apresure a avanzar,en lo que se veía era la sala, lo recoste en un sofa, me enderece y pude observar un poco más.

Estando frente a la puerta había dos accesos, me acerqué a la izquierda y ahí se encontraba la cocina aproveché para poner a hervir un poco de agua, y después caminé a la derecha encontré a su habitación donde había otra puerta a lado de un closet, entré y como supuse era el baño, en un departamento asi no me sorprendió que hubiera una bañera en tan amplio baño.

Preparé la bañera, y cuando estuvo llena de agua tibia, fui nuevamente a la sala por Namjoon, acomodé su brazo sobre mis hombros y lo levanté, sufriendo bastante logré llegar al baño y meterlo en la bañera con su ropa puesta, no quería arriesgarme a que pensará mal.

Yo solo quería ayudarlo... creo...

Tome un esponja y con ella mojé poco a poco su cabello, despues la pase por su rostro, sus labios se veian tan resecos, su piel morena ahora palida y al parecer no se había cambiado de ropa, realmente nadie había venido a ayudarlo?

- ...Sung... Hee...

En un susurro lo escuché, miré su rostro, su ceño estaba levemente fruncido, y respiraba un poco agitado, acerqué mi mano a su rostro pero antes de que pudiera tocarlo, su mano sostuvo mi muñeca, en un movimiento brusco que me asustó.

- ¿Nam... joon? ¿E-Estas bien?

Apenas y pude pronunciar esas palabras, y él abrió los ojos, viendome fijamente y supongo que se dio cuenta de mi incomodidad, vió como tomaba mi muñeca y la soltó.

- Lo siento... -me dijo.

Frote un poco mi muñeca, para que el ligero dolor pasará.

- ¿Cómo llegaste aqui?

Su tono serio me hizo sentir un escalofrío en el cuerpo, ¿Habrá sido un error venir?

- Y-yo pregunté por usted en la sala de profesores - no había podido evitar hablarle formalmente - me dijeron que se encontraba enfermo, un profesor me dió su dirección...

- ¿Y te la dieron así nada más? - bajé mi rostro, me estaba sintiendo regañado.

- El profesor me la dió, porque... dijo que no sabía como usted estaría llevando una enfermedad estando sólo...

El pitido de la tetera, me indicó que el agua había hervido, me levanté para ir a apagar la ornilla, tome la perilla del baño y antes de salir lo miré.

- Si ya se siente mejor, cambiese le llevaré algo a su habitación...

Después salí hacia la cocina, ¿Y si mis pensamientos durante estos dos días no estaban alejados de la realidad? ¿Realmente habia sido malo venir?

Rápidamente preparé una sopa ligera, mientras hervía busqué un plato y una bandeja, una vez servida la sopa puse una cuchara y con mucho cuidado para no echar la sopa fui a su habitación, no sabía como tocar la puerta porque mis manos estaban ocupadas por la bandeja, así que di leves pataditas a la puerta, que fue abierta por Namjoon, me adentré unos pasos en la habitación, y cerró la puerta. No creo sufrir de claustrofobia pero el ambiente se sentía un poco asfixiante, además no se podría sufrir claustrofobia en una habitación tan grande.

Namjoon se sentó en la cama apoyándose en el espaldar, me acerqué y le ofrecí la bandeja, recibiendola y poniendola sobre sus piernas, tomó la cuchara y empezó a comerla, sin ninguna expresión.

- Iré a comprar medicina para usted, ¿Cuántos días ha estado con el resfriado?

- Cuatro dias

¿Cuatro días?

- Esta bien, regreso en un momento - Hice una pequeña reverencia, y di media vuelta hacia la salida.

- Jin

- ¿Si?

- Hay dinero en uno de los cajones de la cocina...

- Claro.

Y salí.

[Namjin] Entre FloresDonde viven las historias. Descúbrelo ahora