¡Maldita sea!
Ya no puedo más.
Sé que ya no debo,
sé que nada se reparará...
pero díganme: ¡¿qué demonios puedo hacer?!
Me vienen episodios que imagina mi mente
y no sé realmente qué es lo que siento.
Es una gran confusión:
no sé si te odio o te amo,
no sé si te quiero lejos o a mi lado,
no sé si aún me amas
o si ya me has olvidado.
Me mato pensando,
todos los días de mi bodria vida:
¿qué fue lo que hice mal?
¿en qué fallé?
¿te hice algo? ¿te falté el respeto?
No quiero que vengas
con esa excusa tan repetitiva:
¿fue tu maldito aburrimiento?
¿o fue que no te di la atención que merecías?
Sé bien que debí hablar antes,
pero no me lo permitía...
no me lo permitía
aquella conciencia que en mí generaste.
Admito que perdí los estribos,
perdí gran capacidad de raciocinio.
Me volviste más sensible,
supiste dominarme,
te allegaste tanto a mí
que lloraba solo de recordarte.
Traté de olvidarte,
quizás en alguien más enfocarme,
pero no sé qué fue lo que me hiciste
que no paro de extrañarte.
Y con otros besos no quiero apegarme.
No hablo de lo terrenal que vivimos,
hablo de que siempre te he amado por lo que has sido.
Te amé con tus defectos,
amé todos y cada uno de ellos.
Me armé de valor para darte mi confianza,
cosa que jamás había hecho.
Si esta es mi penitencia y la llevaré conmigo,
la acepto... ya que cometí mis errores
y sé que me lo merezco.
No es hacia ti un desprecio,
es que el amor ya tomó un precio
que no estoy dispuesto a pagar.
Y si te preguntas
por qué aún te hablo...
maldita sea...
date cuenta:
yo aún te amo.
Mejor no.
Olvídalo.
No he dicho nada.
A veces hablo una que otra pachotada.
ESTÁS LEYENDO
Versos de Noche
PoetryCon un poco más de conocimiento sobre la literatura lírica, decidí sacar a la luz estos poemas, que en un inicio no pensaba reunir en un libro ni convertir en una obra de mi autoría. Lo que hace especial a este libro es que cada verso fue escrito co...
