Y, a pesar de que no funcionaba,
yo era el tonto que te recordaba.
Resignarme no era la solución,
y, dándome cuenta de que nada cambiaba,
seguía aferrado a esta ilusión.
Siendo un navegante errante
por el mar de tu corazón,
cada vez más encallaba;
constante era mi comprensión,
y abundante la indiferencia
que de ti emanaba.
Y eso me llevó a esta condición:
ser ese amante con corazón,
que por siempre a ti te esperaba,
queriendo darle aún más valor
a lo que yo sentía,
para que, así de fácil,
no se vaya.
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Versos de Noche
PoesiaCon un poco más de conocimiento sobre la literatura lírica, decidí sacar a la luz estos poemas, que en un inicio no pensaba reunir en un libro ni convertir en una obra de mi autoría. Lo que hace especial a este libro es que cada verso fue escrito co...
