Secuestro

6 0 0
                                        

Me encontraba a altas horas de la noche
con mis cosas de trabajo en la mochila,
y de reojo vi que me seguía un coche;
noté que, con una cámara, me vigilaba.

El auto logró rebasarme,
obstruyendo mi camino.
Dos personas empezaron a bajarse
para llevarme consigo.

Me tenían amordazado,
de manos y pies atado;
me tenían secuestrado
solo por todo lo que he alcanzado.

Querían hallar la manera
de que perdiera la calma,
para que toda la verdad soltara
y todos mis escritos y proyectos
a ellos se los dejara.

Inútilmente aplicaron las torturas
que, en un instante de poca cordura,
ya había dejado plasmadas.
Querían infundirme temor,
aplicando en mí todo físico dolor,
haciéndome sentir la hambruna
y que solo me hidratara con mi sudor.

Ya pasada la quincena,
sin saber ya qué hacer,
decidieron golpearme
y, a punto de morir,
me dejaron tirado
en cualquier acera.

Versos de NocheDonde viven las historias. Descúbrelo ahora