(Parte III)

7 0 0
                                        

(Parte III)

Desgraciadamente, tengo que serte indiferente,
para que no crean que estoy demente,
y desaparecerte... pero no completamente,
solo para que tus allegados encuentren
los restos de tu cercenado cuerpo inerte.

Creo que ya sé qué haré con lo que queda de ti:
redactaré una misiva para que sepan
que es de ti lo que dejé aquí.
Una muestra de tu cabello,
una parte de la piel de tu cuello,
que aún conserva la fragancia
que usaste para venir a mí.

Y para ser más explícito,
dejaré la grabación de tus complacientes gritos,
para que vean que no se trata de un jueguito.

Está de más decir
que no me lograron descubrir;
aunque dudo que tu familia crea que no fui.
Pero... qué más da,
tú de mí no ibas a escapar.

Y el rechazo que me diste,
recuerdo que aún persiste.
Tenía que una lección darte...
y se me pasó un poco la mano...
y te moriste.


Versos de NocheDonde viven las historias. Descúbrelo ahora