Eran jóvenes con hambre:
hambre de comerse al mundo y sus dilemas,
hambre de aventuras y de vivir libres de problemas,
hambre de esclarecer dudas,
hambre de hacer que la marca
de uno en el otro fuera su nombre.
Una pareja extraña
que soñaba como niños
y jugaba a ser adulta.
Pero no había disgusto
de ningún factor...
hasta que, de un momento a otro,
todo se tornó de otro color.
Las cosas cambiaron,
a ellos los distanciaron,
les ponían trabas,
cosa fácil de superar
si de su parte ponían ambos.
Ella fue quien se resignó
a que nada iba a cambiar;
él trataba de ser la luz,
la luz en su caminar.
Ella se pintaba líneas
con objetos insoportables,
él las quería borrar,
pero ella lo tildaba de ignorante
por ser demasiado afectivo y comprensible.
Ella se aburrió del sufrimiento,
buscando refugio en otros lares
a causa de su aburrimiento;
y él conoció lo que es llorar a mares.
Con el pasar de un par de meses
se volvieron a ver.
Sabían que no era lo mismo,
pero el riesgo lo quisieron correr.
Se intentó de todo,
su objetivo no pudieron cumplir.
Planes y sueños se quedaron en el tiempo,
risas y juegos se grabaron en sus manos.
Así fue como acabó
este amor de verano.
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Versos de Noche
PoetryCon un poco más de conocimiento sobre la literatura lírica, decidí sacar a la luz estos poemas, que en un inicio no pensaba reunir en un libro ni convertir en una obra de mi autoría. Lo que hace especial a este libro es que cada verso fue escrito co...
