POV Lauren
10 AÑOS DESPÚES
El tránsito estaba terrible y el tiempo parecía imperdonable, sabía que estaba atrasada, pero ¿Cómo podía todo complicar aún más mi situación? Podía imaginarme fácilmente su cara enojada que la dejaba aún más tierna. Aun así, haría falta todo el chantaje posible para sacarle al menos una sonrisa. Apreté la bocina con impaciencia, ¿Por qué esos coches no se movían?
El resultado fue que cuando estacioné el auto frente a su escuela, ella ya me esperaba, con los brazos cruzados y la mirada enojada por la espera. Está bien, llegué casi una hora tarde así que me merecía toda su ira. Respiré profundamente y me armé de valor para salir del coche y acercarme con mi cara de perrito abandonado.
- Si me disculpo, ¿me perdonarás? - pregunté vacilante.
- ¡No! ¡Tengo hambre, mami!
Ella se fue al coche ignorándome. Definitivamente había sacado ese lado encantador y gruñón de Camila. Sonreí de lado y sacudí la cabeza, de una cosa estaba segura: esas dos juntas eran la perdición de mi vida. Corrí al coche e intenté ignorar su berrinche, pero no había forma de negar que ese puchero era idéntico al de Camila. Esa niña de pelo castaño y rebelde era nuestra hija mayor, Alexia, y estaba en el apogeo de sus siete años de puros berrinches y mimos.
Fue una de las decisiones más difíciles y complicadas que hemos tenido. Después de dos años de matrimonio, llegó ese deseo de ser madres. Pasamos meses decidiendo si sería por adopción o inseminación artificial. Al final sabía que Camila llevaría al bebé durante nueve meses, después de todo, ella fue preparada para ser la esposa y madre moderna perfecta, mientras que yo, simplemente sobrevivía. Pero lo peor llegó con la burocracia legal, hacer constar en el acta de nacimiento que un niño tendría dos madres y un padre que no tendría derecho alguno sobre su hija. Fue un largo proceso que valió la pena cuando nació Alexia. Aún recordaba el día en que la fuente de Camila se rompió y tuve que conducir como una loca al hospital, aparentemente más desesperada que mi propia mujer. No me había alejado de su lado ni por un segundo, a pesar de ver las estrellas cada vez que me apretaba la mano con fuerza y gritaba por el dolor de la contracción. Me quedé allí hasta que escuché el primer llanto de nuestra niña.
Nuestras vidas cambiaron completamente con la llegada de Alexia. En primer lugar, que al trabajar más en casa haciendo los dibujos por cuenta, terminé teniendo más tiempo con la pequeña. Lo que no resultó como queríamos, no tenía la manera totalmente materna y delicada de Camila, ni su actitud de madre autoritaria. Después de todo, si era para amenazar y exigir, era Camila quien lograba ponerle orden a Alexia. Yo era como esa madre tonta, que solía jugar con su hija en lugar de enseñarle a no hacerlo. Camila incluso se peleaba conmigo diciendo que le enseñaba a Alexia a romper las reglas en vez de enseñarle a seguirlas.
- ¿Lista para las negociaciones? - pregunté mientras conducía a casa.
- Eso no va a funcionar, mamá. - Alexia murmuró entre dientes.
- ¿Ni siquiera con un pote extra de helado? - me arriesgué.
- ¿Quieres que me lleve una bronca de mamma Camila? - Alexia me miró con recelo.
- Ella nunca lo sabrá. - le sonreí traviesa a mi hija. - ¡Por qué te llevaré a ti y a los chicos al parque más tarde!
Eso la hizo vacilar en su mirada enojada. Fue en ese momento que supe que había conquistado a mi pequeña. Alexia podía ser difícil la mayor parte del tiempo, pero era sólo una niña muy imperativa a que le gustaba aventurarse, exactamente como yo. Sabía que Camila llegaría a casa más tarde y cómo tendría un tiempo libre llevaría a nuestros hijos a pasear como no lo había hecho este mes todavía. Tan pronto como llegamos a casa Alexia saltó del coche sin esperarme, siendo rápidamente atacada por Luna, nuestra perra pastor alemán.
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Simplemente Camren
FanfictionCiertas cosas simplemente suceden, sin pedir permiso o preocuparse por lo que pensamos. Simplemente. Lauren es una chica con fuertes problemas en su pasado, pero de una personalidad batalladora e independiente. Camila una italiana atrapada en su mu...
