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RUGGERO

Mi teléfono comenzó a sonar muy fuerte, lo suficiente para que yo me despertará. Estire mi mano hasta llegar a la mesa de luz que tenía al costado, tomé el teléfono en mis manos y atendi.

-Hola - Dije en medió de un bostezo.

-Hola Ruggero - Era la voz de Isa. Se escuchaba bastante mal, en ese momento me preocupe.

-¿Que pasa? ¿Estas llorando? - Me senté sobre la cama.

-Ian - Escuché el nombre de mi hijo, ella comenzó a llorar de inmediato.

-¿Ian? ¿Que pasó con él? ¿Esta bien? - Me levanté de rápidamente - RESPONDE ISA - Grité - ¿Le paso algo a mí hijo? - Mi corazón comenzó a latir fuerte.

-Estoy en el hospital, por favor ven rápido acá te explicó - Decía llorando.

-Okey, voy en camino - Corté la llamada de inmediato.

Tomé un baño rápido y me puse lo primero que encontré. Me subí a mi auto y llegué lo más rápido que pude, recorrí todo el hospital hasta que a lejos vi a Isa sentada, ella esta llorando. Grité su nombre, rápidamente corrió hasta mis brazos y me abrazó fuerte.

-Hey ¿Que pasó? ¿Por qué estas así? - Me separé de ella y la miré - Por favor habla me esta matando la intriga.

-No quiero que le pase nada a Ian, yo me muero sin él - Me dijo entre llanto.

-Tranquila okey, necesitó que me digas que pasa con Ian ¿Dónde lo tienen? - La guíe hasta un banco y nos sentamos ahí.

-Nose, a noche lo estába bañando y me di cuenta que tenía un par de moretones en el cuerpo, me preocupé demasiado y lo traje por la mañana - Su voz estaba demasido agitada por el llanto - Apenas lo vieron me dijeron que salga que porqué tenían que hacerle unos análisis de urgencia, comenzaron a entrar y salir muchos doctores pero nadie me dice nada - Me apreto fuerte los brazos - Yo me muero si le pasa algo.

-Tranquila, él va a estar bien - En ese momento vi salir un médico de la habitación.

-Familiares de Ian Mendoza - Nos acercamos de inmediatos - ¿Ustedes son?

-Lo padres - Dije de inmediato - ¿Que tiene Ian?

-Miré si no los llamamos antes es porqué estabamos esperando los análisis para comprobar lo que teníamos en mente - Hizo una pausa - Lamentablemente su hijo tiene lo que creíamos desde un principio.

-Puede hablar de una vez por favor - Solto Isa.

-Los primeros resultados arrojan que su hijo tiene cáncer a la sangre - El doctor hizo una pausa - Ian tiene leucemia.

Nunca en mi vida había sentido lo que estaba sintiendo en ése momento, me quedé duro mirando al médico. Sentía qué me estaban arrancando algo de adentró, un dolor inmenso que me recorría por completo.

Mis ojos lloraban, Isa se había desvanecido. Caminé hasta la habitación dónde estaba Ian, se lo habían llevado para hacerle más exámenes. Me senté en la orrila de su camita y tomé la ropa que habían dejado los doctores, sentía que me faltaba el aire.

Salí a fuera, necesitaba tomar aire fresco para pensar. Tomé mi celular y llamé a Vale, la necesitaba demasiado en este momento.

No tardo mucho en llegar después de ese momento, pero no vino solo, a su lado venía Karol. Vale se acercó y me abrazo fuerte, no puede evitar llorar sobre su hombro.

-Tranquilo Rugge - Besó mi mejilla - Acá estoy y te voy ayudar con lo que necesites - Miro a Isa - Con lo que necesiten - Asintió - ¿Ahora dónde esta Ian?

-Lo van a trasladar a su habitación cuando terminen de hacerle los análisis - Asintió - Todo va a estar bien - Asenti.

Desvíe mi mirada y pude ver el rostro de Karol, ella solo me puso cara de angustia, no hizo ni un gesto más.

A lo lejos vimos venir la pequeña cuna con Ian encima, el venía muy sonriente con las cara que le hacia la enfermera. Lo entraron de inmediato a la habitación, le dije a Isa que se quedara con el nene mientras yo iba a hablar con los doctores. Me hacía el fuerte, pero por adentro estaba roto...

Entré a la oficina con uno de los tres doctores que estaban a cargo de Ian.

-Muy bien ¿Para que quería hablar conmigo? - Decía el doctor.

-Primero quiero saber que tipo de leucemia tiene mi hijo - Pregunto - ¿Es muy grave?

-Miré, su hijo sufre de una leucemia linfoblástica - Puse cara de no entender - Es una leucemia aguda muy común en los niños, no le voy a mentir, es una enfermedad de cuidado pero si hacemos todo lo que tenemos que hacer se puede curar en unos pocos meses - Asenti.

-¿Y que le van hacer a Ian? ¿Le va a doler? - Negó.

-Por empezar tenemos que comenzar a eliminar las células cancerígenas para que no sigan aumentando su cantidad, eso lo vamos hacer a través de la quimioterapia - Asenti - Y por último vamos un transplante de células solo en caso de sea necesario.

-Muchas gracias - Hice una pausa - Pero quiero que sea sincero conmigo ¿Mi hijo se puede morir?

-Es una enfermedad riesgosa, y en el caso de su niño que recién tiene un año y tres meses aún su defensas son muy bajas y eso le juega en contra.

A buen entendedor pocas palabras.

KAROL

Vale me había pedido que la acompañe al hospital porque sucedía algo con el hijo de Ruggero. Lamentablemente los resultados de Ian arrojaban que sufría de leucemia. Tenía una necesidad inmensa de abrazar a Ruggero y decirle que todo iba a estar bien, pero no lo hice, no me parecía correcto.

Ruggero se había ido hablar con el doctor, no duro mucho su conversación, el salió casi corriendo y se dirigió a la salida. No debía, pero lo seguí, no quería que haga una estupidez.

-Ruggero - Grité, pero el siguió su recorrido - Ruggero - Grité más fuerte.

Corrí fuerte y por suerte lo pude alcanzar cuando salió del hospital, me miró pero fue como si no lo hubiera hecho. Caminó hacía una banca que había cerca y se sento ahí, seguí sus pasos y me sente a su lado.

-¿Que haces acá? Quiero estar solo - Me dijo limpiando sus lágrimas - El viento esta fuerte, me irrita los ojos - Sonreí ante su excusa.

-Conmigo no tienes que fingir, puedes llorar todo lo que quieras - Le susurre.

-No estoy llorando - Dijo molesto - Solo me molesta un poco viento.

-Ruggero, no intentes hacerte el fuerte - Hice una pausa - Se que te duele demasiado lo que esta pasando y es lógico, Ian es tu hijo.

Colocó sus manos sobre su rostro y agachó la cabeza, después de varios segundos pude sentir como lloraba.

-¿Como puede ser posible que alguien tan pequeño te llene por completo? - Me miro a los ojos - Cuándo lo conocí no lo quería, no me importaba si estába bien o lo que le podía pasar - Tomo aire - Pero ahora me doy cuenta que con Ian conocí una felicidad distinta a la que e tenido siempre en vida. En estas últimas semanas que lo estuve cuidando y que compartí tiempo con él, me di cuenta que ahora no podría seguir con mi vida sin verlo crecer - Tenía demasiadas ganas de llorar - Quiero darle consejos cuando conozca chicas, quiero escucharlo decirme papá, jugar con el a lo que quiera - Se acomodó y me miro fijo - El llego a mi vida y me la cambió por completo.

No soporte más verlo así, sentía una sensación de angustia, como si todo lo que el estába sintiendo en ese momento también lo sentía yo.

Me acerqué a él y mis brazos lo llevaron hasta mí, el también correspondió mi abrazo, su cabeza se ubicó en mi pecho y la mía sobre su cabello.

-Si me seguís abrazando así, prometo no propasarme más - Escuché su risa con llanto debajo de mí, algo que también me robo una sonrisa.

Different »Ruggarol«Donde viven las historias. Descúbrelo ahora