trece

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Chris mantenía su distancia conmigo mientras yo me encontraba en medio de la pista solo, por que Elizabeth no llego.

Creí que nos íbamos a mantener así y que esto no ayudaría en nada hasta que Robert se acerco a mí para poder platicar.

- Oye Sebastian. ¿Estas listo?

- ¿Para que tengo que estar listo?

- Para llevar el plan acabo. Esto te dolera mucho pero creo que es lo mejor que puedo hacer por ustedes dos.

En ese momento Robert retrocedió y se agarro de la cerca para darse la vuelta y regresar a mí con máxima velocidad, intente moverme pero algo dentro de mí me decía que no lo hiciera. Robert detuvo su velocidad chocando con mi cuerpo y al hacerlo yo salí volando como dos metros.

Sentía un gran dolor en mis piernas. Solo puede ver desde el suelo a todos acercandose a mí. Después pude notar la silueta bien estructurada de Chris empujando a todos para acercarse a mí. Se agacho y coloco mi cabeza con delicadeza en sus manos.

- Vas a estar bien. Yo voy a estar contigo.

Cerré mis ojos para dejar de concentrarme en mi dolor y pensar en las bellas palabras que Chris me dijo al acercarse.

...

Me encontraba acostado en la cama de un hospital. Desperté con dolor en mis piernas pero con una sonrisa en el rostro. 

Esas 9 palabras que Chris me regalo entraron en mi mente como una anestesia para controlar un poco el dolor que sentía en mis piernas.

Con demasiada delicadeza voltee mi cabeza hacia mi lado izquierdo ya que sentía que alguien estaba alado de mí. Rezaba y suplicaba que fuera Chris.
Al voltear por completo mi cabeza pude notar el cabello güero de alguien, ya que mantenía su cabeza agachada. Sabia que era Chris. Quien más podía ser.

- Chris. - mis palabras salieron con mucho esfuerzo. 

- Sebastian. Que bueno que despertaste. - sus ojos estaban rojos y aun tenían lagrimas -. Le dije a Robert que me encantaría que me ayudara a resolver lo nuestro, pero jamas creí que te fuera a lastimar. ¿Estas bien?. Dime que estas bien y te puedes mover.

La preocupación inundaba toda su cara. No podía mentirle. No me encontraba bien. Me dolia moverme.

- No Chris no estoy bien. Me cuesta mucho moverme. Pero tú estas aquí y eso me hace sentir bien.

- Sebastian. Yo siempre voy a estar para ti. No importa si no estamos juntos. Cuando más me necesites, más estaré contigo. Te juro que siempre te voy a cuidar.

Chris se levanto un poco de la silla para acercarse a mí. Tomo mi mejilla con delicadeza y se acerco para besarme. Extrañaba la sensación de besar esos hermosos labios rosados. Se separo un poco para poder tomar aire y continuar con el beso. Empezó a mover sus labios en sincronía con los míos. Me separe de él por el miedo que me daba que alguien nos llegara a ver.

- Aquí no Chris. Guarda esos hermosos besos para cuando estemos solos.

- Esta bien amor. - regreso a la silla para sentarse de nuevo.

Se hizo un silencio tan grande que se escuchaba el más mínimo ruido de la habitación de alado.
Ninguno de los dos se disponía a decir algo. 

En ese momento llego Robert con un poco de pena en su cara.
Entro a la habitación poniéndose enfrente de la cama.

- Sebastian. Lamento lo que te hice. Pero veo que funcionó. - dijo mientras nos señalaba a Chris y a mí -. Mi esposa me dijo que las relaciones siempre se unen más en los momentos difíciles. Así que veo que Chris y tú están juntos. Si Chris te cuida hasta que te recuperes pueden fomentar su relación y le puedes decir a Elizabeth que te enamoraste de él cuando cuido de ti. Problema resuelto, todos felices y contentos.

- Si creo que tienes razón Robert. Gracias por querer ayudar. Aunque tu pagaras el hospital.

- Si claro que si. Yo pagare el hospital. Y si necesitas muletas, yo las comprare sin molestia.

- Gracias.

- De nada Sebastian. Bien los dejo solos.

No pasaron ni cinco minutos cuando una enfermera llego al cuarto para revisar que todo estuviera bien.

- Bien. Su doctor lo vera en un momento. Espero que se recupere. - dijo mientras se daba la vuelta para marcharse.

- Vas a estar bien amor. - Chris tomo mi mano y la beso con delicadeza -. Yo estaré para ti siempre.

...

El doctor llego y me dijo que necesitaba hacerme una radiografía. Mi enfermera llego, me coloco en una silla de ruedas para poder ir al centro de radiografías. Chris se quedo en mi habitación esperando buenos resultados.

Al llegar me coloque con demasiada delicadeza en la cama. El doctor empezó a escanear todo mi cuerpo. Esperaba que me contara como estaba mi cuerpo.
El doctor continuo pero no hablaba.

- Bien. Ya acabe de hacerte la radiografía. Enfermera llévalo a su habitación. - dijo mientras recogía todos los materiales.

- ¿Cuando me dirá como estoy?

- No se preocupe. En un momento le llevo los resultados a su habitación.

La enfermera me llevo a mi habitación. Me alegraba tanto ver que Chris seguía ahí.
Me ayudo a acostarme en la cama para reposar un poco.

Diez minutos después el doctor llego con unos papeles en la mano. Yo solo espero que sean buenas noticias.

- Bien. Tengo buenas noticias para ti. Te lesionaste un poco las piernas pero no tendrás que estar en una silla de ruedas o usar muletas.  Solo es cuestión de que reposes unos días y listo. Te daré de alta de inmediato.

- Gracias doctor.

El doctor salio de la habitación y Chris agarro mi mano tan rápido como pudo.

- Chris tu vas a cuidar de mí. ¿Cierto?

- Así es mi amor. Estaré contigo todo el tiempo para que Elizabeth no se te acerque más.



🌈🌈🌈

en el próximo capítulo habrá fondiue 😏

Lo que tiene Chris Evans | EvanstanDonde viven las historias. Descúbrelo ahora