23. Lo único que necesitaba para ser realmente feliz

825 97 22
                                        

C h a p t e r   t w e n t y  -  t h r e e
THE ONLY THING HE NEEDED TO BE TRULY HAPPY

C h a p t e r   t w e n t y  -  t h r e e❝THE ONLY THING HE NEEDED TO BE TRULY HAPPY❞

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Alana despertó con los músculos temblorosos y su cabeza sobre el pecho desnudo de Kenneth. Escuchó su respiración lenta y sus latidos calmados, y sintió una sonrisa crecer sobre su rostro al recordar los eventos de la noche anterior.

     No había dolido tanto como ella pensaba que dolería. Kenneth había sido dulce y encantador durante todo el tiempo. No podía pensar en cómo podía haber sido mejor. Lo amaba y él a ella, eso era lo que importaba. Ignoró las miles de veces que su teléfono vibró dentro de su pequeño bolso y las veces que Kenneth dudó. Estaba nervioso por su seguridad, era lo que ella pensaba.

     Ken despertó poco después y le miró con una sonrisa.

     —Hola —dijo ella.

     —Hola —su voz sonaba más rasposa de lo usual.

     Alana se levantó un poco para besar sus labios. No podía dejar de sonreír.

     —No quiero que esto termine —gruñó él —. Desearía que pudiésemos quedarnos aquí por siempre y no volver a nuestras vidas regulares.

     —Podemos hacer esto regularmente —dijo ella sin pensarlo.

     —Demonios, Bundrick —Kenneth rió un poco.

     —Sabes a lo que me refiero —rodó sus ojos.

     —¿A qué te refieres? —preguntó él, sonriendo de lado.

     —Me refiero a nosotros. Juntos. Tú y yo. Acurrucados y acostados sobre una cama juntos, tan solo siendo nosotros. Sin tener que lidiar con toda la mierda que sucede alrededor. Podemos tener días así —explicó.

     Kenneth se sentó sobre la cama y besó sus labios. Ella sonrió cuando ambos se separaron.

     —Te amo.

     —También te amo, Lana.

     Alana suspiró y se acercó más a él. Kenneth la rodeó con sus brazos y le acercó aún más a su cuerpo, antes de dejar un beso sobre la coronilla de su cabeza. Alana suspiró de nuevo.

     —No quiero irme.

     Sintió su cuerpo temblar mientras él reía.

     —Lo sé. Nos van a bombardear con preguntas sobre detalles.

     —Podemos mentir y decirles que vimos Harry Potter toda la noche —Alana dejó salir ahora riendo también.

     —Se decepcionarían bastante.

     La chica se sentó sobre sus rodillas, tomó la camisa de Ken para ponérsela y saltó fuera de la cama. Caminó hasta su bolso –el cual se encontraba sobre el piso- y sacó de dentro de este su teléfono celular. Cuando lo miró, se dio cuenta de que tenía 23 llamadas perdidas de Georgia.

THE RIGHT GIRLHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora