Capítulo 8 El plan de vuelo

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Muchas cosas me pasaban por la cabeza una de ellas era la tremenda satisfacción que sentía de haber tenido un encuentro con la suprema de los vampiros Keiry Gregory, que a su vez era mi madre. Nunca se me pasó por la cabeza enfrentar a mi madre si, habíamos entrenado muchas veces pero nunca habíamos revelado nuestro mutuo odio y a decir verdad fue la mejor batalla y lo que más me agradó y quizás lo que empezaba a preocuparme era dos cosas: la primera que mi madre se había vuelto más lenta en sus movimientos de defensa, la segunda que quizás la herida la había debilitado y eso quizás la haya dejado fuera de combate temporalmente y sin embargo en ese estado era peligrosa, no me imagino como sería con su fuerza al cien por ciento. Lo que me había gustado era simplemente poder interceptar el momento en que detenía el tiempo.

Me curaba las múltiples heridas que Kei había hecho, con suerte ninguna tendría su veneno y no tendría que ir como niño llorón a buscar el antídoto. Me recosté sobre la cama y sin quedarme dormido, porque no quería que Lucía apareciera en mis sueños pidiéndome otra vez que cuide de su querida Keiry, sinceramente ella podía cuidarse, además ella odiaba que se preocuparan por ella siempre decía que no valía la pena, porque ella siempre estaba donde quería estar y el día que ella pudiera morir lo haría feliz porque estaba disfrutando de lo que hacía.

El fin de semana se dejaba ver pues ya era jueves y un hermoso diciembre se acercaba dejando una última brisa otoñal en el ambiente. Ya estaba listo para darle un vistazo a los agapantos que me había encargado Christian, ya que eran sus flores favoritas, también quería ver esos hermosos girasoles que estaban en plena madurez y empezaban estirarse para darle la cara al sol. Había pedido a Joshua que construyera un invernadero para mis plantas; ya era un amante de las plantas en toda la extensión de la palabra, pues ya había visitado todos los sitios web, incluyendo esos sitios raritos que tenían como nombre tuplantita.com, que trataban sobre la marihuana y todas esas cosas que no tenían nada que ver con el cuidado de un jardín.

Pensaban que al darme la jardinería como un castigo inferior me iba a torturar y quizás era una humillación, pero no fue así ya que tuve amor a primera vista con este hermoso jardín. Pienso que me hicieron un bien, he aprendido a valorar mucho más la naturaleza que podía decir había encontrado otra pasión aparte de la música y la pintura. Mientras examinaba un girasol que parecía estar algo triste lo cambié a una maceta con abono fresco diciendo.

-Te pondrás hermoso, ya verás no hay porque estar tristes, te pareces mucho a mi yo tampoco encajo en las demás personas de este clan, tampoco es como que encaje en algún sitio, soy solitario como tú, creo que tú serás mi nueva compañía. -Me incliné para tomar un recipiente de agua yo sentía que ese girasol estaba sediento y que solo necesitaba que alguien le hablara y le dijera que no estaba solo, quizás yo también necesitaba que alguien me dijera esas palabras.

-Que pasión la tuya por las plantas, nunca pensé que te gustaran tanto y debo de reconocer que te vez algo extraño -dijo Christian a mis espaldas.

-Bueno cada quien encuentra sentido a lo que cree conveniente, y ser raro ya es parte de mi desde que nací tío Christian. -dije en un tono tranquilo pero dejando en claro que no pensaba iniciar una discusión.

Christian se encogió de hombros y suspiró profundamente, mirando el pequeño invernadero que estaba casi terminado y con una voz tranquila pero cargada de autoridad dijo:

-Es hora de deliberar como viajaremos y cuáles son las órdenes a seguir y que nos presentes tu plan para salir completos de esa fiesta.

Había pensado muy poco sobre la fiesta ya que la estrategia era simple y sencilla y la verdad era que mis fuerzas no pensaba gastarlas pensando en un clan tan predecible como lo era el clan Russo, así que le dije a Christian que lo seguiría.

-Bien es hora de mostrarles lo que haremos, y creo que Keiry y Joshua estarán contentos con mi resultado ya que no necesito buscar tu aprobación ya que siempre la tengo tío. -dije con una leve sonrisa.

Christian me devolvió esa sonrisa de complicidad que siempre solíamos tener y que siempre me daba el mismo apoyo que tenía para su hijo Joshua. Joshua se le parecía demasiado, los diferenciaba un poco el color de cabello, Joshua tenía el cabello mucho más claro y sus ojos azules más intensos incluso que los míos. Christian había sido mi cómplice, fue padre y madre para Joshua y para mí; nos había educado y nos había entrenado, aunque debo de reconocer que mi odiosa madre aportó mucho siempre se preocupó por mí y por mi educación y por que no me faltara nada, aunque no fue una madre normal de esas tipo telenovelas. Con Ana fue distinto, ya que para Ana siempre fue una madre ejemplar es decir; lo que no fue conmigo, ella lo es con mi pequeña hermana. Mi madre me quería a su manera yo también la quería a mi manera y estoy seguro que en un momento determinado yo daría mi vida por ella y ella por mí, eso no lo ponía en duda siempre lo he sentido que pese a su rara manera de querer es capaz de dar la vida por los suyos.

Al llegar al estudio estaban todos allí presentes hablando de diversas conversaciones y sonriendo como si dicha pelea nunca hubiese sucedido. Y al ver a Keiry sentada en su escritorio de roble color caoba con la mirada ausente, como si estuviera pensando en tantas cosas y a la vez en nada y ni siquiera reparó en mí presencia.

La pequeña Ana se lanzó en mis brazos con emoción por verme suponía que ella había olvidado el asunto de la pelea, porque no me reclamó ni me dijo nada; por otra parte Joshua evitó mi mirada y solo se limitaba a ver su móvil y a sonreír cada vez que leía un mensaje. Christian por su parte se colocó a la derecha de Keiry y colocando una mano sobre su hombro el comenzó a hablar.

-Como sabemos mañana será la fiesta del clan enemigo un enemigo al que tenemos que analizar y sacar toda la información que podamos, no podemos entrar de frente y atacar por dos razones y creo que ya saben cuáles son. -Hizo una pausa para percatarse que todos estábamos poniendo atención y continuó hablando-. Es importante que todos traigan un comunicador o sus móviles activados por si hay algún cambio de planes y esperemos que no haya ningún problema. Bien ahora quiero darle la palabra a Thomas quien ya seguramente tiene un plan armado y sobre todo nuestros culos a salvo ¿no es así Thomas? -Me sonrió en señal de apoyo, se sentó en el sofá cerca del ventanal con su vaso de whisky a su lado.

Me coloqué justo al lado de Keiry a su izquierda exactamente y mirándola de reojo ella hizo un gesto de asentimiento el cual me sorprendió, ella nunca me había dado su aprobación sin antes poner peros, sin embargo allí estábamos, ella en su silla con las manos entrelazadas a la espera de lo que yo iba a decir: tomé el aire suficiente y hable en tono firme y decidido.

-En el momento en que ustedes me dijeron que tenía que encargarme de pensar si esto era una trampa y que debíamos salir a salvo y lograr salvar a esos humanos. Bien me puse a trabajar en eso así que hice lo siguiente: Llamé y preparé el viaje y viajaremos en nuestro avión privado, un viaje como cualquier otro pero a nuestro regreso no nos regresaremos en el mismo avión si no en otro que he comprado ya que ellos nos pondrán una trampa, y les haremos creer que será como ellos quieren, estoy completamente seguro que la idea será de Paul. -Observé con atención al ver que nadie me hacía preguntas o me interrumpía, como nadie dijo nada continué hablando.

-En caso tal de que nos tengan una emboscada en su mansión, o nos intenten aprisionar, un grupo de miembros de nuestro clan y varios aliados y por aliados quiero decir que Michael Lynch ya está preparado y harán el plan B y él tiene las instrucciones que por cierto tendrán que confiar en mi si no se las digo de que se trata. ¿Qué les parece? -dije esperando alguna queja pero no la hubo y Keiry solo se limitó a decir poniéndose de pie.

-Thomas dice la verdad, me ha trasmitido todo a través de sus pensamientos y en algo estoy de acuerdo con el los Russo son demasiado predecibles y sus acciones hablarán por sí mismas y estoy de acuerdo en que es probable que lo que intenten contra nosotros no será en la fiesta, si no después de ella. -Keiry se fue dando por terminada la reunión.

Los demás se fueron dispersando a empacar todo en sus maletas, y a encargarse cada uno de su respectiva tarea, por mi parte yo ya había cumplido con mi parte ahora solo nos restaba esperar a que todo saliera según lo planeado y estaba completamente seguro de que así seriá y como yo lo veía era una partida de ajedrez muy aburrida.

El legado GregoryDonde viven las historias. Descúbrelo ahora