Capítulo 9 La chica del violín

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La noche por fin había llegado y con ella el momento de poner en practica nuestro plan o más bien mi plan, solo ultimé detalles con Michael quien ya se encontraba en Londres preparado y aguardando nuestra llegada y la señal para atacar si era necesario, de verdad esperaba no tener que llegar al plan B porque iba ser todo un caos y no dudaba que la mayoría de los humanos de Inglaterra iban acabar enterándose; es por esto que no les comenté nada a los demás sabía que no lo iban aprobar bajo ninguna circunstancia y ese era un riesgo que iba correr después de todo no me veo muriendo a manos de los Russo y Michael estaba de acuerdo conmigo en que se merecían el plan B.

Estábamos viajando rumbo a nuestro destino a decir verdad todos estábamos tensos, yo no sabía que iba a pasar realmente, pero estaba convencido enormemente de que ellos guardarían las apariencias para demostrar que estaban a la altura; siempre he pensado que Steven Russo es solo un payaso que Paul usa para poder liderar a su antojo. El viaje fue lo que esperaba Keiry en su mundo oyendo su música electrónica debo decir que ella tenía un gusto exquisito por cierta selección de música y en esa ocasión mis oídos de vampiro captaron la canción se titulaba fantastic de K-391 que era uno de sus grupos de electro house favoritos. Siempre que se sentía deprimida o que algo la motivaba escuchaba esa canción y la verdad a todos nos trasmitió tranquilidad.

Al llegar a Londres se pudo notar que el invierno estaba a pocos días de llegar y que la sensación de estar metiéndose a la boca del lobo nos ponía un tanto nerviosos a todos menos, a Ana que no paraba de decir que esto iba a ser emocionante. Siempre he dicho que mi hermana humana era algo rara y diferente a otros humanos y la verdad era que nada la asombraba o la asustaba, aunque tenía sus reacciones como toda humana.

-Analix ¿Quieres guardar tu emoción para cuando salgamos vivos de aquí? -dije en un tono divertido y dándole un empujoncito, a lo que ella me sacó la lengua y dijo.

-¡Eh, déjame tener el optimismo señor amargado! -gritó de emoción dándome un enorme abrazo.

-Bueno que al menos uno de nosotros mantenga la ilusión y la expectativa de que saldremos vivitos y coleando. -dijo Joshua con una enorme sonrisa acomodándose su elegante ropa.

-Y ahora sé a quién salió Analix así de divertida, es digna hija mía. -Keiry hablo como esa madre orgullosa de su pequeña hija adoptiva que quería y amaba más que a su propia vida.

Christian y yo nos limitamos a sonreír divertidos y atentos a lo que pudiera pasar y como tenía previsto durante el viaje, nuestros enemigos no harían nada.

Al llegar a la fiesta nos recibieron con amabilidad y las respectivas reverencias a sus reyes y sus herederos, aunque con cierto recelo por Analix, cosa que a ella poco le importó ya que iba con Joshua criticando las ropas de los demás, mientras que Keiry gozaba de su atención, si algo amaba Kei era que la gente se fijara en ella y que todos se fijaran en sus ropas poco femeninas y en su corto cabello. Las críticas y comentarios pasaban de ella y como jamás les ponía atención disfrutaba de aquellos eventos, como dije antes Kei no necesita conseguir algo simplemente lo tiene y ya.

Steven Russo no tardó en llegar hasta donde estábamos y saludó cortésmente a todos excepto a mi hermana; acto seguido, me acerqué lo suficiente a Keiry para darle una apretón en su saco en señal de que no fuera impulsiva y ella asintió con un gesto de su mano indicando que había entendido.

-Es un honor que haya asistido su alteza. -dijo Steven con una voz melosa e hipócrita, y reparando en mi presencia dijo:

-Noto que le ha otorgado el perdón a Thomas, y que lo ha traído a la fiesta, es un gran ejemplo que usted nos está dando.

Keiry hizo un gesto de desagrado ante sus palabras, y con una voz tan fría como hielo dijo colocando una mano sobre mi hombro que dejaba ver una sincera unión familiar, me había sorprendido ese gesto tan sincero de su parte.

-Claro así como le perdoné la vida a tu hermano, yo se la perdoné a mi hijo y él ya está pagando un castigo por su acción y después de todo esa humana era un cazadora, así que no tenía una gran importancia para mí. -Keiry había hablado con solemnidad, pero tan fría que no parecía ella y lo que era sorprendente y fue como de cierto modo se había ganado mi respeto, era haciendo ese sacrificio por su amada, estaba haciéndolo todo tan fríamente que solo pensaba que si hacia esto Lucia no se enojaría que más bien la apoyaría.

Había entrado la noche y la fiesta dio paso a un baile que abrió el anfitrión de la fiesta y presentó a un grupo de música, más específico a una sinfónica. Nos encontrábamos en la mansión que esta familia poseía a la que yo más bien llamaría un castillo que estaba finamente adornado por cuadros y diferentes adornos antiguos. Cuando todos se reunieron en el salón para dar inicio, los músicos se pusieron en pie para dar la bienvenida: la sorpresa fue inmensa cuando vimos que los músicos eran humanos y que llevaban ese tatuaje en su mano derecha. Keiry dejó caer su vaso del asombro al ver aquellos tatuajes y se disculpó diciendo que se le había resbalado, a través del vínculo ella dijo que todo estaba bien que siguiéramos con el plan.

Yo mantenía una conversación con mi hermana sobre Joshua y sobre como el llevaba las cosas y ella estaba medio regañándome.

-Bueno hermanito es que para empezar nunca debiste acostarte con Joshua y mucho menos utilizarlo como lo hiciste ya el pobre tenía con sus decepciones amorosas como para que tú se lo pusieras más difícil. -dijo Ana en un tono enfadado y con una sonrisa.

Iba a contestarle cuando de repente vi a la mujer más guapa de la fiesta una chica que estaba afinando un violín y que me miró con sus ojos verdes y sonrió para todos. La chica era alta de un cabello rojo que le caía en su espalda, era delgada y traía un vestido rojo largo pegado a su cuerpo y noté que también tenía ese maldito tatuaje. Keiry la observaba y ambos nuevamente nos volvimos a fijar en la misma chica lo supe por sus pensamientos y los latidos de su corazón a través de ese maldito vinculo que tanto odiaba.

Al terminar el baile me fui hacia el jardín donde estaba Keiry hablando con la chica, dije que no me iba a enamorar de nadie más. No iba nuevamente a competir con Kei por alguien, yo cumplo mis promesas, me di media vuelta cuando escuche mi nombre.

-¡Thomas! -gritó Keiry mi nombre y me pidió que me acercara.

-¿Si? ¿Necesitas algo? -Pregunté con desgana ya que estaba aburrido y cansado yo prefería la soledad.

Keiry me miró y me dijo con una sonrisa:

-Mira ella es Stella Miller es la cantante mas bien la violinista de la orquesta y le he dicho que tú eres un excelente músico y bueno he planeado que para la coronación de Joshua ella podría ser quien abra la fiesta ¿Qué opinas? Bueno los dejo yo iré a hablar con Steven un asunto.

Keiry se marchó dejándonos solos y como siempre con un silencio de esos, en que no sabía qué hacer o decir. La chica era guapa, hermosa me había robado algo pero no sabía que parte de mi fue la que se robó.

-Tocas muy bien el violín, pero dudo mucho que Keiry te quiera solo para tocar el violín, créeme ella tiene la dicha de desgraciarle la vida a cualquiera. -dije con un tono de fastidio mirando hacia el frente y dejando un deje de amargura en mis labios.

-Yo creo que para lo que ella me quiera no es tu asunto, desde que entraste a esta fiesta no has dejado de estar bajo la sombras de tu mami, sé quién eres Thomas Gregory, sé que traicionaste a tu clan y sé que eres ese niñito que siempre está buscando la atención de su madre en vez de sobre salir por ti mismo. -dijo enfadada por mi comentario y la verdad no me gustó puesto que respondí con antipatía.

-Al menos yo no voy a ser su perrita como tú, o su esclava, porque al menos yo no soy un esclavo como tú, aun me queda el orgullo suficiente como para rendirle sumisión a alguien, pero que puedes decir tú si eres una esclava. -dije apretando un poco su brazo el cual ya le había dejado un moretón; acto seguido ella me dio una cachetada que probablemente rompió su mano de muñeca frágil y se marchó.

Y entonces compruebo que todos los clanes saben o creen que soy un traidor, que bien Thomas lo has hecho estupendo.

El legado GregoryHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora