Mis pensamientos viajaban a la velocidad de la luz no sabía si la decisión que acababa de tomar me iba traer consecuencias a futuro pues le había dado el beneficio de la duda a la palabra de Thomas cuando se le apresó. Respiré profundo y le pedí a Analix que trajera a Thomas, Joshua le acompañó como excusa para no quedar solo con Christian y conmigo.
—¿Estás segura de dejar en libertad a Thomas? —preguntó Christian cuando nos quedamos solos, y no pude evitar sonreír y mirar a sus ojos azules, esa mirada la había heredado su hijo Joshua, siempre tan cauteloso y curioso.
Christian era alto 1,80 de estatura, delgado y acuerpado de piel bronceada; respiré profundo y hable con voz calmada.
—Pues claro que no estoy segura, pero si no lo hacía, era obvio que Joshua iba actuar impulsivamente y eso si iba ser un problema, porque dejaría libre a Thomas y eso no sabemos si es malo o bueno para el clan.
Me encogí de hombros y esperé que Christian respondiera, pero su acción se vio interrumpida por Joshua y Analix que traían a Thomas, sucio y con algunos golpes y más pálido de lo normal. Thomas era alto de 1,80 de estatura, sus ojos eran azules y claros, su cabello negro como la noche, le caía a los hombros. Me quedé observando su rostro pálido y sus ropas sucias y raídas y sin mostrar ningún tipo de emoción dije usando una voz suave cargada de autoridad.
—He de suponer que Joshua y Analix te explicaron por qué estás aquí, así que iré al grano Thomas, y no quiero sorpresas de tu parte, solo quiero que escuches con atención. —Se encogió de hombros y asintió sosteniéndome la mirada, se parecía demasiado a mí su forma de actuar y los gestos me lo había heredado: continúe hablando—. Las evidencias te acusan, tienes el beneficio de la duda con lo que dijiste cuando te capturamos, además pudiste haber huido y sin embargo no lo hiciste, pero permitiste que muriera Lucia ¿Qué pasó realmente Thomas?
Thomas se encogió de hombros y respiró profundamente como si estuviera organizando las palabras para empezar a hablar.
—Si quieres saber si te traicione, pues déjame confirmarte lo que sabes pues sí, si lo hice, quería cambiar el curso del clan, porque tú todo lo que tocas lo destruyes. —Sus palabras impactaron en mí, sabía a dónde quería llegar y lo deje que siguiera hablando.
—Yo llegué a un acuerdo con Paul por dos razones, quería investigar lo que me habías pedido de esa familia, y básicamente me hice amigo de Paul y él me convenció para que te traicionara y así poder tomar el liderato del clan, pero lo que él no sabía era que yo tenía mis propios objetivos, ser yo el nuevo líder supremo de los vampiros; así que lo engañé le hice creer eso y le pedí a Chloe que lo vigilara, pero Lucía se puso en medio y comenzaste a tener una relación con ella, se volvió tu debilidad, más bien nuestra debilidad Keiry, yo baje la guardia y él lo notó y se aprovechó de eso, yo no tuve nada que ver con la muerte de Lucia, esa culpa es tuya, tú la metiste en medio, fuiste tú quien la mató, sí al enamorarte de ella mostraste una debilidad, te creíste invencible, cuando debiste proteger lo que más amabas.
Thomas había logrado herirme con eso, si había un culpable en la muerte de Lucia esa era yo. Me quedé en shok conteniendo la rabia y obligándome a interrumpirle dije en un tono que dejaba notar que estaba furiosa.
—Bien, sobre mis culpas me encargo Thomas, no eres nadie para culparme, pero en algo te doy la razón era mi debilidad, porque a pesar de que era cazadora, no estaba capacitada para pelear y ese es otro asunto, lo que queremos saber es: ¿Cómo secuestraron a Lucía, si yo la mantenía bajo vigilancia y Michael también?
Thomas pareció desconcertado, como si él también se preguntara lo mismo y los dos dijimos al unísono.
—¡Un infiltrado! —Thomas comenzó a hablar un poco desesperado.
ESTÁS LEYENDO
El legado Gregory
VampireEste libro está desarrollado en la temática de los vampiros, el mundo sobrenatural, y las criaturas que lo conforman. Keiry es la líder del clan Gregory y junto con su familia luchan por el equilibrio de su mundo y por mantener a salvo a la humanida...
