—Sigue Narrando Kaoru hasta nuevo aviso. —
-Me encontraba exhausta, mi cuerpo pesaba mucho, casi no podía levantarme y encima de todo mi pie estaba vendado. Fui abriendo poco a poco los ojos, no sabía dónde estaba, paseando la mirada por aquel lugar. Era todo roca las paredes e intuí que estaba en una cueva. Mi vista se paró a mi izquierda, dónde una silueta estaba sentada en una silla, cerca de mí. Mi visión era algo borrosa y lenta, no pudiendo enfocar bien, al menos por ahora.-
¿Cómo te encuentras? -Preguntó aquella voz mientras se levantaba y se sentaba a mi lado.-
Itachi. -Susurré mientras lo seguía con la mirada.- Bien, pero me encuentro algo pesada.
Déjame ver. -Al decir esto junto su frente con la mía, haciendo que me sonrojara.- Estás roja pero no encuentro ningún rastro de fiebre. -Añadió sin despegar su rostro del mío.-
-En ese instante apareció, de imprevisto, los que faltaban: Deidara, Sasori e Hidan. Se quedaron boquiabiertos, pensando que nos estábamos besándonos desde su punto de vista. Deidara fue el primero en reaccionar, yendo corriendo hacia nosotros, separando bruscamente a Itachi de mí.- ¿¡Qué crees que haces, Uchiha!?
¿Eh? -Me quedé pensativa, sin saber a qué se refería.-
Estaba comprobando si tenía fiebre. -Dijo tan calmado mirándolo seriamente.-
Ups... -Deidara se avergonzó un poco, molestándose y, a la misma vez, aliviado. Se dejó caer sentado en el suelo, poniendo sus manos en sus rodillas, dejando salir un suspiro. ¿Estaba aliviado? .-
Chicos... -Empecé a decir, clavándose todas las miradas en mí.- ¿Qué pensáis hacer ahora? -Pregunté debido a que dejaron su organización, protegiendome.-
Aún estamos en el libro Bingo y somos buscados mundialmente. No podemos dejar que nos atrapen. Así que simplemente nos quedaremos así como estamos. Juntos. -Finalizó Itachi, saliendo para buscar comida y lo necesario.-
Vaya, así que lo tenía todo planeado. -Dijo Hidan mirándolo desde lejos.-
Perdón por haberos metido en esto. -Me disculpé, agachando la cabeza hacia ellos, de rodillas.-
¡O-Oye! Que lo decidimos nosotros. -Gritó un nervioso Deidara.-
-No dije nada más, levantándome, intentando no perder el equilibrio, pero fallé. Era como volver a aprender a andar. Por suerte me cogió Deidara, era tan calentito estar en sus brazos. Me sentí impotente.-
-De la nada se me ocurrió una idea.- Sasori. -El susodicho me miró, alzando una ceja.- ¿Podrías atar me hilos de chakra y controlarme tú hasta que pueda moverme por mí misma? -Dije poniendo cara chibi.-
Uy... No sabes lo que estás pidiendo. -Dijo casi en susurro pero audible, sonriendo de lado. Me colocó en cada extremidad un hilo, comenzando a andar. Me dolía la pierna, casi a punto de caerme de nuevo sino fuera por el marionetista.-
Creo que no va a funcionar. -Habló Hidan cruzándose de brazos con expresión seria.- Su cara refleja dolor.
-Dicho esto deshizo los hilos, dejándome en el suelo, sentada. Se me ocurrió otra idea, que consistía en servirme del viento para poder flotar o volar, yendo así a dónde quería. Lo puse en práctica. Noté que me fui elevando un poco, hasta dar con el punto clave. Lo dominé, pero por poco tiempo, pues consumía una gran parte del chakra.- ¡Joder!
¿A dónde quieres ir? -Me preguntó dubitativo Dei.-
A la calle, explorar... -Respondí tristemente.-
Vamos. -Me cogió en sus brazos, sonriéndome. Miró de reojo a sus compañeros, sacándole la lengua.- Me la llevo. -Tras eso se fue corriendo, hasta llegar a un hermoso lago que había por ahí.-
¡Es hermoso! -Exclamé haciendo que me bajara Dei, tocando el agua con las yemas de mis dedos. Al punto de vista de Dei parecía una niña pequeña, jugueteando con el terreno.-
Como tú. -Dijo enrojeciéndose mientras me miraba. Se sentó a mi lado, sin quitarnos la vista de encima el uno a otro. Él fue quien decidió acortar la distancia, volviéndome a besar lentamente.-
D-Dei... No... -Intenté decir pero no me dejaba. Desde lejos se encontraba Uchiha Itachi observándonos, no porque quisiera, sino porque volvía de recoger alimento y se encontró aquella horrible imagen. Él sabía que yo no quería así que apareció detrás de Deidara, agarrándole de la camiseta, alejándolo de mí.-
Parece que lo mío no fue un malentendido. -Dijo serio mirando a Deidara enojado, aunque no lo expresaba. Al no recibir respuesta me cogió en brazos, llevándome a la cueva de regreso. Miré de reojo al rubio, quedándose enfadado en ese lugar.-
¿No te has pasado, Itachi? -Pregunté observándolo con lástima.-
¿Qué crees que hubiera pasado sino lo hubiera separado? -Respondió con otra pregunta mientras se detuvo en el camino, mirándome fijamente, haciéndome que me sonrojara.-
Yo... -No sabía que decir, me quedé inmóvil, observando esos ojos negros. Llevé una de mis manos a su mejilla, acariciándola.-
Descansa. -Susurró con una leve sonrisa mientras me hizo que me durmiera con un genjutsu.-
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El Mundo Ideal De Kaoru. | Naruto Shippuden |
Fanfiction¡Ouch! ¿Pero qué... ? -.Miró a su alrededor, no sabía dónde estaba ni cómo había llegado allí, pero aún así, reconocía ese lugar, no sabía de qué. Estaba confusa.- Nadie sabía lo que le iba a pasar a nuestra protagonista Kaoru. Ésta era una chica de...
