26. LA BODA

146 9 6
                                        

18 de julio de 2027

-Mami, está muy guapa- Emma me mira de arriba a bajo con una gran sonrisa.

-Gracias, mi amor bello- paso una mano por su largo y ondulado pelo- ¿Dónde está Selene?

-¡Estoy aquí mami!- la pequeña de ocho años entra corriendo con su vestido rosa.

-Muy bien, en cuanto llegue el tío David nos vamos- me miro una vez más al espejo, no me puedo creer que me vaya a casar con el hombre de mi vida.

-¡Ya llegó por quién llorabas!- mi hermano entra en la habitación con una gran sonrisa, lleva un traje negro que le queda increíble- ¿Pero que tenemos aquí? ¿Estoy viendo a una princesa de verdad?

Coge a Emma en brazos mientras la hace girar por todo el cuarto, ella se ríe, pero en cuanto la pone en el suelo le mira seria.

-Tío David, ya tengo diez años y no me gustan las princesas- se cruza de brazos mientras alza una ceja.

-Pero estoy seguro de que por aquí hay una niña a la que si le gustan- se gira hacia Selene, por lo que tanto Emma cómo yo rodamos los ojos.

-No tengo todo el día niño, por si no lo recuerdas, me tengo que casar.

-¡Has crecido tan deprisa!- se seca una lágrima imaginaria mientras deja a mi hija en el suelo y me abraza- espero que seas tan feliz como hasta ahora.

-Y puede que incluso más- me muerdo el labio inferior al recordar la noticia que daré esta noche, hoy va a ser un gran día.

Me lleva más de diez minutos, pero consigo que los tres se suban en el coche que hemos alquilado. El camino hasta le iglesia se me hace eterno, aunque sean apenas veinte minutos, siento las mariposas en mi estómago, al igual que el día que le conocí, sigo sin creerme que me vaya a casar con él y que siga tan enamorada como el primer día.

Una vez bajamos del coche aparece Heidi con Dani y Romeo, Emma le da la mano a su tío, mientras que Selene toma la de su pequeño hermano de dos años.

Mi suegra me saluda con un gran abrazo, también me habla pero la emoción es tal que no escucho lo que me dice.

-¡Vamos Marta! ¡Óscar te está esperando!- asiento con una gran sonrisa y me pongo al lado de mi hermano, justo detrás de los niños.

La clásica música de las bodas empieza a sonar, dándome a entender que debo caminar por el largo pasillo de la iglesia, al final de este estará el hombre de mi vida.

Selene me da una mirada rápida y sonríe con seguridad cuando yo también lo hago, mi niña siempre ha sido muy insegura, todo lo contrario que su hermana mayor.

Empezamos a caminar, una vez cruzo el umbral de la puerta consigo distinguir el pelo castaño de Óscar, sus ojos se mueven de un lado para el otro, hasta que se encuentran con los míos, haciendo que las mariposas vuelvan a revolotear en mi estómago, creo que voy a vomitar.

Me trago las ganas, puesto que ya estoy frente a él. Lleva un precioso traje que le queda como un guante, su pelo está perfectamente peinado y todo esto lo acompaña de una gran sonrisa, no puedo estar más enamorada de él.

[...]

-Te amo más que a mí vida- Óscar deja un beso en mi mejilla y me abraza mientras bailamos.

-Gracias por darme una vida tan maravillosa, es más de lo que jamás había soñado- todos nos miran mientras seguimos con nuestro baile, una vez acabamos, cojo un micrófono y miro a mis familiares y amigos- Llevo más de tres meses guardando me este secreto, y no puedo aguantar más.

Desde Que Estamos Juntos|O.C.S.|Donde viven las historias. Descúbrelo ahora