Costumbre

1.5K 172 2
                                        

Kyuhyun:

2 semanas después: 

Poco a poco me había acostumbrado a la presencia de Sungmin aunque aún le despreciaba. Tener un sirviente tenía sus beneficios, sobre todo cuando la flojera podía más que tu voluntad y Sungmin era increíblemente obediente y rápido, algo torpe en algunos aspectos pero poco a poco iba mejorando, tenía muy buena memoria. 

-Sungmin abre la puerta- Le ordene ya que el mayordomo Gen estaba ocupado con Leeteuk-hyung. 

-Si amo- Fue y la abrió, se quedó quieto frente a la puerta, parecía confundido. 

-¿Quién es?- Me encamine hacia la puerta, a todo el que llegaba Sungmin normalmente le llevaba a la sala. 

-Am…- Se movió para que pudiera ver. 

-Ah…Buenos días Eunhyuk- Se inclinó cordialmente aquel chico con cara de mono. 

-Ve a buscar a Jang- Ordene, Sungmin asintió y corrió a la cocina. 

-Pasa- Le invite a entrar por educación, no es que me desagrade pero tampoco me llevaba bien con él. 

-¿Me mando a llamar joven amo?- Dijo Jang nim entrando al recibo. 

-Tu amigo- Señale. 

-Oh Hyuk llegaste- Vino corriendo y le abrazo. 

-Gracias joven amo- Se inclinaron los 2 y Jang se llevó a su  amigo de vuelta a la cocina. 

-Amo…- 

-¿Qué?- 

-¿Qui…quien es ese chico?- Sungmin aún tenía miedo de hablarme. 

-Eunhyuk, es un amigo de Jang nim, a veces viene a ayudar con el jardín- Explique. 

-Ah…- No era una persona de muchas palabras, agradecía eso. 

-Voy a mi estudio, puedes ir a hacer lo que quieras, si te necesito llamare- Me observo y luego asintió. 

Pasaba gran parte del día en mi estudio y siempre mandaba a Sungmin por ahí ya que sería molesto tenerlo sentado en el sofá sin hacer nada.

Sungmin: 

Todavía me cuesta adaptarme a este tipo de vida, doy lo mejor de mí para servir a Kyuhyun quizás porque de cierto modo me recuerda a mi hermano Ryeowook, sin embargo, su desprecio hacia mí no ha cambiado en absoluto y hace un poco difícil la convivencia, por qué me odiara tanto…no recuerdo haberle hecho algún mal.

Nuevamente se encerró en su estudio, a veces creó que es para apartarse de mí…en fin, no hay mucho que pueda hacer y tampoco es que desee agradarle. Me encamine hacia la cocina, como normalmente hacía, donde se encontraban casi todos menos el señor Gen. 

Hermoso ErrorDonde viven las historias. Descúbrelo ahora