Capitulo 10

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-Entonces... Si vamos a la ciudadela, y vemos a ese presidente Morty... ¿él nos ayudará a encontrar una dimensión segura para los dos y te dará a tu Morty? -preguntaba Jessica viendo a Rick peinarse el cabello ante el espejo del baño.

-Pues eso espero... -respondió el mayor- Es lo único que se me ocurre, ya que si la busco por mi cuenta van a arrestarme... Antes algo así no le importaba al consejo, pero veo que ahora ese presidente tiene mucho cuidado con esas cosas.

-¿Y es muy necesario que yo vaya?

-Sip... Te he dicho que le gustas a Morty. ¡A cualquier Morty! El presidente no es la excepción...

Jessica cruzó los brazos.

-¿Y qué exactamente pretendes que haga?

-Pretendo que trates de seducirlo -respondió Rick con una sonrisa- Con suerte y querrá ser mi nuevo Morty.

-¡Eres un idiota! ¡Claro que no!

-¡Ok, no "seducirlo" como tal! Pero... sonríele, pestaña un poco, esas cosas que hacen ustedes cuando quieren conquistarnos...

-No sé... no me agrada la idea...

-Pues nuestro destino dependerá de eso. Anda vamos.

Rick tomó la pistola de portales e introdujo las coordenadas de la ciudadela, luego disparó un portal a la pared y ambos atravesaron llegando a una de las entradas. Era una especie de aduana, donde los guardias tomaban registro de todos los Ricks y Mortys que entraban y salían.

Y la presencia de la pelirroja de inmediato se hizo notar...

-¿J-Jessica?

-¡Oh jeez, es Jessica!

-¡¿Jessica?!

-¿Ya vieron?

-¡R-Rick, Jessica está aquí!

-¡Oh jeez, oh jeez, oh jeez!

-¡¿Cómo está mi cabello?!

-¡Jessica!

La joven se sintió cohibida y ofuscada por tantas miradas sobre su cuerpo. Solo oía los murmullos de aquellos sorprendidos Mortys que se habían vuelto locos por verla ahí.

Se pegó un poco más a Rick y los dos cruzaron la entrada. Pero de inmediato una alarma comenzó a sonar mientras un bombillo color rojo encendía y apagaba intermitentemente.

"¡INFRACCIÓN: PERSONA NO AUTORIZADA!"

Se escuchó decir una voz. Un Rick guardia se acercó de inmediato a ellos mirándolos de arriba a abajo.

-¡¿Qué demonios?! -dijo- ¡No se permite la entrada a nadie que no sea un Rick o un Morty!

Entonces notó el vestuario similar en los dos, y sacando su arma le apuntó a Rick a la cabeza.

-¡Tú! ¿Como te atreves a traer a esta chica? ¡Estás comprometiendo la seguridad de la ciudadela!

-¡S-Solo queremos hablar con el presidente! -se apresuró a responder el caza recompensas. En ese momento llegaron otros tres guardias.

-¿Cuál es el problema? -preguntó uno de ellos. Por el uniforme parecía de mayor rango.

-¡Este Rick se ha atrevido a traer a una Jessica aquí, sargento! -contestó el guardia de la puerta- ¿Sabe los problemas que esto va a causar? ¡Solo mire! ¡Los Mortys ya se están agitando!

El sargento miró a los recién llegados, frotándose la barbilla, pensativo. Luego, dirigiéndose a Rick, habló:

-Si tienes un asunto aquí, solo puedo dejarte pasar a ti... -dijo- Ella tiene que irse...

Bounty hunters AUDonde viven las historias. Descúbrelo ahora