Cigarettes after sex - sweet
No era que no quisiera.
En realidad me moría de las ganas por volver a sus brazos y sentir el calor de su cuerpo envolver el mío.
Definitivamente esto no estaba bien, pero quería darme una oportunidad almenos antes de que la misión comenzara.
Teresa era la única que podía adivinar que era lo que me sucedía,aún sin habérselo dicho. Ella tenía ese extraño sexto sentido que inclusive me llegaba a aterrorizar en algunas ocasiones.
- Has estado muy extraña las últimas horas - dice mientras estamos a las afueras de la base viendo como los soldados entrenan su rutina.
- ¿Aún sigues con eso?
- Puedes confiar en mí. Anda dime.
Pero aunque Teresa fuera mi única amiga mujer en la base, no podía arriesgarme de esa manera. Menos arriesgar a Agapios.
Debía callar y mantener lo de nosotros oculto de los demás.
- No hay nada que contar - digo tajante.
- Si tú lo dices... Parece nunca descansa - dice mientras señala a Agapios con su quijada-. ¿Has visto su rutina? Es una adicto al ejercicio.
Ver a Agapios correr alrededor de la base o haciendo fondos en las barras era habitual para mí. Para él sus rutinas comenzaban desde muy temprano en la madrugada y terminaban en la tarde. Incluso entrenando a los soldados no descansaba.
- Es una caja de sorpresas - digo mientras me levanto del césped-. Nos veremos mañana - Le digo a Teresa mientras me dirijo a los camerinos de Agapios.
Entro en la habitación y me tumbo en la cama que está hecha a la perfección. Las sabanas han sido reemplazadas por unas nuevas y el olor a sexo a desaparecido por completo.
Giro mi cuerpo sobre las sábanas y miro una pequeña fotografía que reposa en su escritorio. En ella estan Agapios junto al general Fox y otro almirante que fue retirado hace un año.
Escucho la puerta abrirse a mis espaldas. Dejo lo que estaba haciendo.
Volteo mi vista y lo veo secándose el sudor de su cuerpo con una toalla de mano.
- Hola hermosa - dice mientras junta sus labios a los míos suavemente.
- Hola - digo saboreando mis labios.
Se acerca hasta un lado de la cama y tira la toalla a un lado. Fija su vista en la fotografía y se retira su reloj dejándolo a un lado de la mesa.
- Fue hace cinco años - susurra mientras se quita su camiseta-. Antes de la misión en Vietnam.
- Es una bonita fotografía. Quizás hasta nos tomen una a nosotros.
Me mira como si hubiera dicho una estupidez.
- No veo motivo alguna para el que tomen una fotografía.
- Sólo estaba diciendo..
- Tú ves esto como un videojuego en el que vas y cumples con la misión y después pasas al otro nivel. Esto es la realidad Serena.
- No he venido aquí para que me regañes como si fueras mi padre - digo molesta.
Deja a un lado su camisa y se acerca hasta donde estoy.
- Disculpa - dice mientras me da una sonrisa-. Eso ha sido grosero de mi parte.
- Debí quedarme afuera.
- Se ha que has venido - me toma por las caderas y huele mi cabello.
- Vamos a estar tiempo lejos el uno del otro, antes de irnos a la misión. Regreso mañana a mis camerinos.
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PERFECTO TORMENTO
RomanceSerena White nunca imagino que la misión más difícil en su tiempo como cadete de las fuerzas aéreas de los EEUU fuera el convencer a un ex capitán de regresar a las alturas. Agapios Tsergas, va más allá de ser el hombre de carácter fuerte, autoritar...
