29. Accidente

1.7K 94 3
                                        

Vane

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Vane

–¡Por dios Dylan! no es para tanto

–¿Qué no es para tanto? ¿Cómo que no es para tanto? ¡No juegues Vanesa!

–Exageras

–No, no exagero– aprovecha el alto para volverá a verme sin despegar sus manos del volante, su expresión es de pura seriedad –¿Cómo se te ocurrió hacer eso?

Bueno les explicare un poco lo que sucede aquí.

Todo empezó cuando en mi ultrasonido del séptimo mes, que fue hace casi una semana, el medico me mando a tomar unas vitaminas. El problema es que esas cosas sabían tan mal que no podía siquiera olerlas sin vomitar, así que cuando nadie se dio cuenta las tire todas a la basura y las cambie por pastillitas de dulce. Todo iba de maravilla hasta que Dylan me vio comiendo mas de una y se espanto, tuve que explicarle todo pero se enojo por mis tonterías y me obligo a subirme al auto.

Así es como acabamos en la carretera en dirección a la farmacia del centro para buscar las asquerosas pastillas.

–Esto no es un juego ¡Mierda! Pudiste afectar en algo al bebe

–Yo nunca pondría en peligro a mi hija ¡Callate y conduce!

Me hace caso y arranca el auto para seguir con el camino.

Marta

Maldita estúpida, por su culpa me quede sin nada. No tengo a mis hijos, no tengo dinero, no tengo siquiera un techo. Pero que ni crea que esto se quedara así.

Yo me quede sin nada y esa estúpida lo tiene todo.

Tuve que vivir en las calles, humillarme pidiendo limosnas y prostituirme para ganar dinero. Todo porque la niña no pudo quedarse callada.

Hoy se acaba eso, me asegurare de quitarle una por una todas las cosas que ama... Empezando por una de sus malditas copias.

–Entonces que guapo, ¿me llevas?– me dirijo con voz seductora al asqueroso viejo

–Claro mi reina, súbete

Sin pensarlo más entro al asiento del copiloto y con una falsa sonrisa me acerco para besarlo, pero antes de que sus labios toquen los mios me apresuro a golpearlo. 

Una vez lo golpeo con mi arma queda inconsciente.

Con mucho, pero mucho esfuerzo logro sacarlo del auto. Lo dejo tirado en el callejón y sin voltear a verlo enciendo el auto y salgo de ahí con una sola cosa en mi mente.

Hoy sufrirás como nunca Viviana Cooper

Val

¿Donde están todos?

¡Esto es el colmo! Primero Vivi, Derek y Mateo desaparecen desde la mañana; luego Dylan y Vane se van mientras discuten de algo que no entiendo; por último Daniel, que estaba aquí hace menos de quince minutos, desaparece sin avisar.

El muy maldito se fue sin avisar y dejo aquí su celular. Y yo como estúpida estoy sentada en este cómodo sillón maldiciéndolos a todos.

¡No! Ni loca me quedó aquí aburrida, mejor salgo un rato. Voy a ir al parque que esta a la vuelta, así me entre tengo viendo como la gente intenta entrenar inútilmente a sus perros... hablando de perros deberíamos conseguir uno.

Con ese ultimo pensamiento salgo de la casa y me apresuro a cruzar la calle.

Marta

Estoy tan cerca, tan cerca que ya puedo disfrutarlo. Imaginar sus lágrimas, sus lamentos. Eso quiero, quiero que sufra, quiero que se arrepienta de haberse metido conmigo.

Odio

Eso es lo único que siento cuando piso el acelerador. ¡No me importa nada mas que mi odio por ella!

Lo único que hago es cerrar mis ojos al impacto.

Vane

¡Para, para el auto! DETENTE

–¿Qué...?

Val

–¡Val! ¡Cuidado! ¡Valeria!

Marta

Lo logre...

Vivi

–¿Vivi?¿Estas bien?– se acerca preocupado Mateo

–Si solo, solo sentí algo raro

–¿Que...?

–No.. no se. Un dolor en mi pecho

Mateo me va a preguntar algo mas cuando mi celular suena. Voy rápido a la esquina donde pusimos nuestras cosas y lo saco de mi mochila, miro intrigada el numero desconocido y contestó la llamada.

–Bueno ¿Quién habla?

–¿Es usted la señorita Viviana Cooper?

–Si, soy yo ¿Pasa algo?

–Lamento informarle que su hermana sufrió un accidente...

Sin poder escuchar nada mas le paso el teléfono a Mateo mientras yo sufro un pequeño ataque de pánico.

Cris llega justo cuando Mateo cuelga la llamada, puedo ver sus ojos cristalizados y como le explica todo a Cris mientras intenta tranquilizarme.

Después solo recuerdo estar en un auto con Mateo a mi lado en dirección al hospital.

Después solo recuerdo estar en un auto con Mateo a mi lado en dirección al hospital

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Triple ProblemaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora