Bienvenido

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Los días restantes a la llegada de Feliciano el rubio optó por amueblar el departamento de Feliciano justo a sus espectativas, ojalá pudiera tenerlo en su apartamento pero aceptaba el lado independiente del chico, además no estaban tan lejos ya que Feliciano se apiadó de las súplicas de Ludwig y rento el apartamento desocupado de su edificio en el tercer piso, todo estaba marchando bien y solo esperaba el gran momento para ir a verle. Berlitz había estado jugando con un cojín a lo que Ludwig asoció su inquietud al aburrimiento

- ¿Qué te parece si salimos a correr?

Se puso quieta y espero junto a la puerta, Ludwig solo necesitaba ponerle su collar con su identificación, hoy tenía su día libre y agradeció que no tuviese que trabajar para poder disfrutar su tiempo con Feliciano. Estaba nervioso, llevaba tiempo sin verlo y solo quería abrazarlo, ambos inquilinos salieron a correr a uno de los parques, Berlitz era muy activa, si pudiera se quedaría horas corriendo y eso a Ludwig le gustaba, siempre quiso un perro pero ahora que lo tenía se dio cuenta que aquel deseo le hacía muy buena compañía.

En su caminata Ludwig encontró a George quien le saludo animadamente, desde aquella vez que le vio de mal humor sentía que el chico se apoyaba más en él, el motivo de su molestia era que su departamento sería renovado y ahora debía vivir con su hermano por un tiempo, según él su relación está fría, ahora parece más animado por lo que cree que todo salió bien, durante el tiempo que tenía libre iba a beber junto a George quien ahora era su incondicional compañero de bebida:

- ¿Cómo va tu ronda George?

- Tranquila Capitán, hola Berlitz

- Recuerda que mañana tienes tu examen de rutina

- Lo pasare sin errores señor

- Vaya ya son las 10, bueno tengo que irme porque hay algo que debo hacer

- Oiga capitán ¿Salimos beber?

- Hoy no chico tengo algo que hacer en casa

- ¡Rayos! Debía estar en la estación a las 10, bueno ¡Ya se! Llevaré cerveza a su casa

- ¡Hey! ¡Oye, no pue-!

- ¡Hasta la noche!

- ¡Alto! ¡No puedo hoy!

Pronto lo regañaría por ser demasiado imprudente, la hora de caminata se estaba extendiendo, además la hora del almuerzo se acercaba, una idea vino a su mente, le prepararía una cena muy agradable a Feliciano, su vuelo llegaba al rededor de las 5 o las 6 de la tarde, podía hacer la compra y hacer algunos preparativos en su casa

- Vamos chica tenemos mucho que hacer hoy

🔸🔸🔸

En Berlín, Francis y Matthew estaban de visita nuevamente en casa de Gilbert quien miraba a la pareja tirando miel, Roderich estaba feliz por aquel bebé que ya casi cumplía los 6 meses, Francis estaba más que feliz pues sería una niña, la niña de sus ojos, una mujer hecha y derecha y que seguramente sería la envidia de todos, Gilbert miraba en Roderich una insatisfacción y era porque ellos apesar de no estar casados ya habían tenido sus relaciones sexuales activas y jamás se ha embarazado, según su médico el debía poder, seguía en tratamiento pero nada le reconfortaba, Gilbert le aseguro que aunque no pudieran tenerlos el lo amaba más que a nada, eso lo animaba pero no llenaba ese vacío.

Gilbert había estado en contacto con Ludwig y de lo único que hablaba era que Feliciano llegaría ese día a Núremberg, estaba más que feliz por su hermano, al menos tendría a alguien para vigilarlo ¡Y quien mejor que al responsable de sus desvelos!

- Llamaré a Feliciano cuando aterrice

- Hey ¿Estás bien?

- Si, es solo que... Quiero que funcione para ellos dos, ambos ya han pasado por mucho y...

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⏰ Última actualización: May 11, 2019 ⏰

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