CAPÍTULO 5-ESPERANZA

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-¿Qué le ha pasado?-se apresuró en preguntar Thomas acercándose rápidamente a examinar el estado de Alby. Había perdido la consciencia y tenía un golpe en la cabeza por donde emanaba sangre, esperaba que aquello no fuese mortal.

-¿A ti qué te parece? Le han picado.-siseó Minho entre dientes.-Un Lacerador le emboscó en un momento en que no estaba mirando. ¡Joder! Ni siquiera le había visto venir.

-¿Qué le ha pasado en la cabeza?-Thomas le tocó suavemente las zonas cercana a la herida.

-Hice lo que se tiene que hacer.

Thomas lo miró viendo la desesperanza en los ojos del corredor. Volvió acordarse de Ben y de sus arranques de furia imaginándose que más pronto que tarde Alby iba acabar padeciendo lo mismo y Minho había tomado la decisión de noquearlo antes de que empezase a perder el control sobre sí mismo.

-"Y a pesar de saber que no tenía salvación, Minho luchó por traerlo de vuelta al Claro" pensó con cierta amargura al recordar que Ben no había tenido siquiera la consideración. Ese recuerdo le atormentaba, superando al miedo que sintió cuando Ben intentó matarlo.

Un chillido en la lejanía le hizo salir de sus cavilaciones ¿aquel sonido era de un Lacerador?

-Ayúdame a levantarle.

-Tenemos que irnos.-indicó Minho ya de pie y dispuesto a marcharse de allí.-El Laberinto ya está cambiando.

-¡Oye, Minho!-exclamó en tono de reclamo haciendo que el corredor se detuviera.-No podemos dejarle aquí.

Minho se dio la vuelta encarando al novato, dispuesto a decirle algo, sin embargo, no encontró fuerzas ni motivación para decirle nada, no cuando veía a Alby tirado en el suelo, inconsciente y con la picadura, y todos ellos sentenciados a morir dentro del Laberinto.

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-¡Ése estúpido shank!-gruñó Newt dándole un puñetazo a los muros de piedra sintiendo su áspera superficie desgarrarle la piel de los nudillos ¿cómo se ha atrevido hacer semejante locura? Mejor dicho ¡¿qué coño estaba pasando con los nuevos?! ¿Por qué ahora todos parecían tan desesperados por ir a su suicidio metiéndose en ese condenado Laberinto?!

El silencio se había instalado entre los miembros del Claro, todos se miraban entre ellos sin saber bien qué decir a continuación, demasiado impactados con lo que acababa de ocurrir como para reaccionar.

-Newt.-escuchó la voz de Winston tras él, y cuando el chico se dio la vuelta vio un montón de ojos cernirse a su persona, esperando sus instrucciones-¿Qué hacemos ahora?

Newt tragó saliva ante lo que esto significaba.

Alby ya no estaba con ellos, tampoco Minho. Los chicos acababan de perder a su líder, aquel que había estado en el Claro desde el principio, el primer clariano, el que los había guiado siempre, que siempre estaba atento a todo y a todos y velaba por la paz y la seguridad en el Claro. Su pérdida era algo mucho más duro de lo que jamás habían tenido que enfrentarse, más duro incluso que los destierros que habían tenido que hacer hasta la fecha. Habían perdido el ancla que mantenía la sensación de seguridad en los chicos, y ahora se sentían asustados y temerosos de su porvenir. Y lo miraban a él, al segundo al mando, esperando que tomara las siguientes decisiones para no alterar el ahora delicado equilibrio que habría en el Claro.

Newt se sintió abrumado ante la responsabilidad que le vino encima de golpe pero era plenamente consciente de cuál era su deber. Algo que siempre había asumido que podría acabar pasando, pese a que rezó por no verse de verdad en aquella situación. No había elección, los chicos le necesitaban ahora y no podía dejarlos a la deriva. Tenía que centrarse, debía ser firme. Él era ahora el clariano más antiguo del Claro, tenía experiencia en llevar el lugar, recordaba todos los consejos que Alby siempre le había dado cada vez que lo dejaba al mando. Y ahora que Alby no estaba le correspondía a él asumir el mando y mantener a todos sanos y salvos. Debía protegerlos a todos.

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