Capitulo VII

18 1 0
                                        

Entré a la habitación y debía disimular, pero me dolía mucho lo que acababa de leer, sentía que lo odiaba. Pero sabía que mi amor por él era inmenso.

Al acostarme a su lado comenzó a acariciar mis piernas y a besarme, no sé porque su aliento me volvía loca.

Marcos: quiero que hagamos el amor,
sólo déjate llevar.

Yo la verdad me sentía fatal, quería reclamarle pero y si echaba todo a perder? todo esté amor, todo esto lindo. Jamás me había sentido tan confundida.

desnudos los dos y demostrando nuestros deseo carnal, quería hacer a un lado todo lo que me atormentaba.

Pero si es tan lindo conmigo, cómo es que no me ama?
Yo no respondí nada, estaba dañada moralmente, no dejaba de pensar en todo lo que decían los mensajes. Seguí callada. Era como si la magia muriera.

Qué has hecho, por qué dejaste que te hiciera esto? Me preguntaba una y otra vez.

No sé cómo hice para no demostrar a Marcos lo que me pasaba, yo quería gritar, estaba desesperada. Por fin había encontrado al hombre de mi vida y suceder esto, no era justo.
Tuve que fingir el placer, tuve que fingir el orgasmo, tuve que fingir que nada pasaba, pero estaba destrozada por dentro. El sólo hecho de pensar que me pudiera estar usando me partía el alma, pero lo adoraba.

Después de hacer el amor, salí a ducharme. Al entrar al cuarto, estaba dormido y tome su celular, lo lleve al baño y puse seguro a la puerta.

No tenía contraseña, no tenía Facebook ni Messenger, sólo whatsApp. Busqué en sus contactos y sí, efectivamente conversaba con ella, con su ex esposa a cada momento.

Pude  ver que se interesaba mucho en ella, que preguntaba si estaba bien, pero no habían mensajes comprometedores.

Pero igual, sentía celos muchos celos.

Regresé al cuarto y deje el teléfono en la mesa de noche, esa noche no pude dormir, lo miraba y me decía a mi misma: lo amas demasiado y se lo has demostrado.

Sabía que debía hablar con él y decirle lo que me pasaba pero decidí esperar y vigilar un poco más sus pasos, así que guarde el número de cecilia, no sabía para qué pero lo hice porque no iba a permitir que Marcos jugará conmigo como lo hizo con Ana.

Amanecía lunes, debía regresar a mi casa y el a su trabajo.

Marcos: Amor, ven.

Me acerqué a él y me abrazó con fuerza.

Marcos: he pasado el mejor de los fines de semana, quiero proponerte algo.
Me gustaría, bueno en realidad amor, deseo que pasemos los fines de semana juntos.

Yo: en serio?

Estaba sorprendida y esa actitud me confundía más, le dije que hablaría con mi madre sinceramente, para ponerla al tanto, ella era muy comprensiva y de cierta manera aceptaba a Marcos, porque me decía que me veía feliz con él.

Me decía tantas cosas lindas mirándome a los ojos. Qué podía pensar, yo debía hablar con él pero no tenía valor.

Al llegar a casa, nos despedimos con un hermoso beso.

Marcos: estamos en contacto amor, cuidate, te amo princesa.

Yo: no pude decir más que sólo gracias.

Así pasaron cada uno de los días de esa semana, mensajes, llamadas. La comunicación era fluida, pero había algo que me llamaba la atención.
Por las noches pasaba mucho tiempo "en línea" pero no respondía a mis mensajes.

Llegaba el fin de semana, él llegaría por mi temprano, pero las horas pasaban y no aparecía.

Yo: Amor, a qué hora vendrá por mi.

Visto...

Yo: Marcos, si no puede venir al menos avise.

Visto...

Me enfureció y decidí no molestarlo más.

Así pasó la mañana, esa situación me tenía desesperada, me imaginaba que estaría con su ex y por eso no respondía mis mensajes.

Al caer la tarde la esperanza de estar con él moría pues no me había respondido a ninguno de mis mensajes, yo estaba que explotaba de furiosa.

4:00 p.m.

Marcos: Hola amor, disculpa se me presentó una emergencia.

Yo: ok.

Marcos: estás molesta.

Yo: no, para nada.

Marcos: Amor voy para allá.

Yo: no, lo dejamos para el próximo fin de semana.

Marcos: ok, estas enojada. Pero voy para allá.

Esta vez ya no podría disimular, sabía que explotaria pero ya no me importaba.

Amor a Ciegas....Donde viven las historias. Descúbrelo ahora