Familia

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Matt, el Nuevo maestro de matemáticas, si es igual que el otro yo me le ofrecería pero en ese caso no seria violación. Cristina no podía dejar de verlo y el era lo que evitaba, casi toda la clase estuvo de espaldas para no verla.

Cuando sonó el timbre de cambio de clases Cristina salió corriendo del salón, justo cuanto salí a buscarla la multitud de gente se la había tragado.

No me quedaba de otra mas que hablar con Matt.

-Oye.-Le dije.

-Que paso señorita Lilith.

-No andemos con formalismos, ¿qué haces aquí?.-Le pregunte bruscamente.

-Escucha, no tenía la menor idea que estarían en mi clase.

-¿Sabes que va a pasar? Cristina no te podrá ver de la misma forma, no pensara que eres su maestro de matemáticas, te vera como el mismo chico mayor que llevó al baile.

-Cuando acepte el empleo supe de los riesgos pero no le di mucha importancia.

-La verdad no me importa, deberías hablar con Cristina, no con migo.-Le di la espalda y me fui.

En el pasillo estaba Tyler, ya no traía la ropa del entrenamiento obviamente, ahora traía una camiseta 3/4, del torso gris y de las mangas color salmón, los rasguños se asomaban del cuello, se notaban menos pero aun los podía ver.

-Lilith.-Me grito.

-Mande.

-¿por qué Cristina salió corriendo del salón?

-No se, pero hay algo que te quiero preguntar yo también.

-Dime.

-¿Que hay entre Veronica y tu?

-Nada.-Sin duda la mentira mas grande que existe.

-¡Tyler, tienes toda la espalda llena de rasguños! No me puedes decir que se hicieron solos y los chupetones de Veronica tampoco se pudieron hacer solos, ¡esas son marcas sexuales!.

-Esta bien, si, si lo hice con Veronica, pero...

-¡Pero que!

-¡No se! Solo paso, fue después del funeral de Leslie.

-Sabia que no habíamos sido nosotros también.

-¿Como que ustedes también?

-¿Que? Nada olvídalo.

-Tu y Abraham...¡tuvieron sexo!

-Tyler, cállate.

-Me estas reprochando de eso cuando tu también lo hiciste.

-¡Pero tu tienes novia!

El silencio de Tyler duro demasiado, lo mejor seria cambiar de tema, pero él siguió.

-Y la quiero.

Fue todo lo que dijo, no lo culpo, con una chica como Veronica cualquiera lo haría y mas cuando a ella también le gusta el. Tyler se fue y yo me quede sola en el pasillo.

No tuve noticias de Abraham en todo el día, después de la escuela fui al centro comercial con mis amigas, comimos y después seguimos comprando. Mi teléfono después de un rato y yo con mil bolsas en mis brazos no podía contestar, la curiosidad me ataba matando, me acerque a una banca y las puse todas, revise mi teléfono y al parecer tenía no una sino 7 llamadas perdidas, toda de mi madre, menos una, una era de Abraham, enseguida le mande un mensaje, claro después de 3 horas de haberme llamado.

"Abraham, perdón por no poder haber contestado", enviar.

Ahora era cuestión de tiempo para que me contestara. El día de compras termino y mi teléfono no recibió ni un mensaje.

Me acosté en mi cama para ver si me llegaban, al parecer a Abraham le encanta molestarme cuando mas agosto estoy, si mi teoría es correcta tendré un mensaje ya... ya...no.

Me pare y justo cuando me puse de pie llego el esperado mensaje

"ven a mi casa, YA"

Su mensaje no fue muy común, siempre me pregunta como estoy o algo pero ahora no.

Maneje a su casa lo más rápido posible, mi corazón estaba acelerado, pensaba lo peor.

Cuando llegue a su casa había un cartel en la puerta que decía "abierta"en cuanto le empuje la puerta se abrió, estaba completamente sola, o eso creía yo.

-¡¿Abraham?!.-Grite.-¡¿ABRAHAM?!

Escuche un ruido y voltee a la sala, no había nadie, cuando voltee de regreso Abraham venia directo a mi, me tomo de la cintura y me beso con mucha más pasión que la otra vez.

-Lo que hace un día sin verte.-Me dijo.

De nuevo me empujo contra una pared pero ahora en vez de aplastarme se dio la vuelta y me subió al comedor.

Me cargo de frente sosteniéndome de las piernas y subió las escaleras hasta su cuarto, Abraham estaba diferente, como si nunca lo hubiéramos hecho, estaba más potente que antes. Ahora yo lo empuje a su cama

-No dejare que rompas mi ropa de nuevo.-Me quite mi playera, quedándome en sostén.

Abraham se quito la playera también, justo después me lance sobre el.

-Que fue eso.-Le pregunte, jure escuchar un ruido.

-De seguro fue un gato.- Me respondió sin dejar de besarme.

-Alguien entro.

-Estas loca.

Abraham no se cansaba, y yo tampoco. Encaje mis uñas en su brazo, dejando cinco huecos con sangre bajando por su brazo.

-¡Abraham!.-Una rubia entro al cuarto gritando. Abraham se volteó tan rápido que me tiro de la cama.- Baja ya Papá y Mamá están abajo.

Era la hermana, su familia llego, cuando la hermana salió del cuarto la dije a Abraham:

-¿por qué no me dijiste?

-No sabia.- me respondió.

Baje con su camiseta puesta.

Note que su madre vio su brazo y fijo los ojos en los huecos sangrantes.

-¿con qué clase de gata salvaje te relacionas ahora?.-Le pregunto arrogantemente.-Bueno no importa, cámbiate, Adán no tarda en llegar.

-Será mejor que te vayas Lilith, perdón.Me susurro y me dio un beso en la frente, yo salí lo más rápido posible de ahí.

Definitivamente su madre me odia.

LilithDonde viven las historias. Descúbrelo ahora