Estela

172 14 7
                                    

Cuando la ambulancia y los bomberos sacaron los cuerpos del auto destrozado baje corriendo del auto para verlos, Elena y Augusto me siguieron.
-¡Respiran!.-Grito un paramédico.
Cuando escuche esas palabras sentí como mi corazón volvía a latir.
Lo peor comenzó cuando los subieron a la ambulancia, al parecer a uno de los dos se le dificultaba mas respirar, Elena comenzó a llorar, ver los cuerpos ensangrentados, en la ambulancia la descontrolo demasiado.
-Vamos suban al auto seguiré a la ambulancia hasta el hospital, Lilith llama a los familiares.-Dijo Augusto.
No tenia ni idea de como le iba a decir a la madre de Abraham que su hijo sufrió un accidente y que ahora su vida cuelga de un ligero hilo, pero aún así lo tenía que hacer.
Tome mi celular y marque.
-Bueno.-Contesto la adormilada señora en cuanto llame.
-Señora...
-¿Quien eres?.-Preguntó un poco mas despierta.
-Soy Lilith.-Le respondí.
-¿Sabes qué horas son niña?, ya no son horas para que marques.
-Lose señora, es que sucedió algo...
-¿Que paso?.-Preguntó exaltada.
-Abraham... Y Adan...
-Dime mocosa.
-Tuvieron un accidente.
Escuche como soltaba el teléfono y como se impactaba contra el suelo, enseguida un grito desgarrador se escucho, un segundo después la voz del padre de Abraham me contesto.
-Lilith, ¿sigues ahí?
-Si.
-Dime, a que hospital van.
-Van al hospital general de Turkeyfield.
-Muy bien ahí nos vemos.
El padre de Adán y Abraham estaba muy tranquilo, lo tomo mejor que la señora, pero seguro se estaba quebrando por dentro como Elena y Yo.
En el hospital un par de paramédicos empujaban los cuerpos inconscientes de Adán y Abraham a lo largo del pasillo rumbo a la sala de emergencias, y nosotros nos quedamos en la sala de espera.
Después de una hora llego la familia de Abraham. La mamá de Abraham me recibió con una cachetada y con un reclamo de que porque no me paso eso a mi y cosas así, me limité a decirle que no iba en el auto con ellos y mis ganas de regresarle la cachetada se contuvieron. Augusto llevo a todas a sus casas, yo no quise le pedí que me dejara aquí.
Pase la noche en el hospital, no es muy agradable estar 6 horas en el mismo salón con una señora que me odia.
A la mañana siguiente llegaron todos, Tyler, Cesar, Pia, Elena, Carter, Augusto y Cristina (Un poco emocionalmente más estable). No tardo mucho para que Elena empezara a llorar de nuevo, el simple hecho de entrar y recordar lo que paso unas horas antes la afectaba demasiado.
-Es bueno saber que a alguien si le importa lo que paso.-Dijo la mamá de Abraham con los brazos cruzados y de la forma más sarcástica posible.
-¡Escuche vieja loca, a Lilith le importa, de no ser así no se hubiera quedado toda la noche aquí, en el lugar más siniestro y lleno de muerte, aparte de su corazón!.-Dijo Cristina enfurecida.
-Cristina cálmate.-Le dijo Elena.
-¿No quieres algo de desayunar?.-Tyler Pregunto.
-No, estoy bien.-Le respondí.
-Lilith necesitas comer algo, te enfermaras.-Dijo César.
-No enserio, luego iré por algo a la maquina.
Ese luego se convirtió en un jamás, pasamos otras dos horas en la sala de espera a que nos dijeran un diagnóstico que posiblemente aun no existía.
-¿Algún familiar de Adán y Abraham?.-Preguntó un robusto doctor de color.
Enseguida la madre de Adán se disparó del sillón.
-Yo, soy su madre.-Dijo la señora.
-Muy bien, el diagnóstico final reveló que sus hijos tienen varios huesos rotos, especialmente costillas van a necesitar una operación paran reacomodarlas.
-¿Dígame doctor, hay posibilidades de que mueran?.-Preguntó la mamá de Abraham y Adán.
-Seré sincero señora, si, las posibilidades son muy elevadas.
La señora se desmoronó sobre el sillón donde paso la noche, llorando como magdalena.
No quise verla llorar, acepte la invitación de mis amigos de ir a desayunar, Tyler nos llevo a un buffet donde el y Cesar podrían comer hasta explotar. De los 3 hotcakes que me sirvieron solo me pude comer uno, no podía dejar de pensar en Abraham... Y en Adán, también Adán me preocupaba, es el novio de mi mejor amiga y lo que menos quería en esos momentos era verla sufrir mas de lo que ya a sufrido.
Cuando salimos de ahí nos encontramos a Estela, en cuanto me vio me abrazo, como si todo el odio que me tenía se había ido.
-Lilith, lamento mucho lo que paso.-Dijo con su chillona voz.
-Gracias, pero no ocupo condolencias, ellos siguen vivos.
-Lo sé, pero seguro que experimentar ese suceso fue horrible.-Me respondió.-¿Ya fuiste a tu casa?
-No, pase la noche en el hospital.
-¿Entonces aun no te bañas?, esto es inaceptable, ocupas tomar un baño para relajarte, ven, vamos a mi casa, te prestare algo de ropa.
-No es necesario Estela.
-Si lo es, perdón chicos, se las voy a robar un rato.
Estela se salió con la suya, me llevo a su casa, en realidad no era su casa se mudo con la familia de su primo tiempo después de que murió, según lo que ella a contado en clase, viene de Florida, que se harto de sus padres y se vino aquí, solo que cuando llego recibió la amarga noticia de que su primo murió.
Cuando llegamos a su casa rápidamente me dijo que subiera a su cuarto, mi relación con su primo jamás fue la mejor, de hecho siempre discutíamos.
-Sube a mi cuarto es el de la puerta rosa.-Me dijo cuando entramos.
El cuarto de Estela era como su personalidad, Rosado, diferentes tonos de rosado abundaban por su cuarto, excepto por su tocador, era de un café claro, con muchas cajas donde seguramente guardaba su maquillaje o accesorios, pero hubo algo que llamo mi atención, había una concha de mar y arriba de ella estaba un collar muy familiar, de hecho ese collar era mío, su primo me lo quito cuando íbamos en secundaria y jamás me lo regreso. Pensé en tomarlo de vuelta pero preferí no hacerlo por respeto a ella y al primo muerto.
Cuando subió saco de su armario una blusa blanca y un pantalón rosa.
-Ten esto te pondrás después de que salgas de bañar.
-Gracias, pero aún hay un problema.-Le dije.
-¿Que cosa?.-Me pregunto sujetando su rubio cabello.
Baje un poco la falda que traía puesta dejando ver mi ropa interior.
-¿De donde sacare ropa interior?.-Susurre.
-Ah no te preocupes.-Abrió un cajón de su tocador y saco una pieza de lencería roja (Una tanga).-Ten creo que con esto es suficiente.
-Gracias.-Dije abrumada.
Tome una largo y relajante baño de espuma, jamás había estado tan relajada, no pensé que sería fácil después de lo que acaba de pasar, pero paso. El tiempo paso muy lento, pero disfrute cada segundo.
Cuando salí del baño Estela estaba sentada en la cama leyendo un libro de "Como hacer pensar a las personas que eres otra persona" un tema algo raro para ella, pero no me importo, le agradecí todo esto que hizo y le pedí que fuéramos de regreso al hospital pero ella se negó rotundamente, dijo que me iba a llevar de compras, ella invitaba todo. La tarde se nos fue en el centro comercial, yo solo quería ir al hospital pero ella seguía comprando y comprando, en fin las 7:00 PM. Nos dieron cuando salimos del centro comercial.
-¿Ya podemos ir al hospital?.-Le pregunte.
-Claro.-Me respondió.
-Estela, te puedo hacer una pregunta.-Le dije.
-Si.
-¿Porque eres tan amable conmigo si ni si quiera nos llevamos bien?
-Mira, se que no nos llevamos pero se que estas pasando por un mal momento y no quiero empeorar las cosas, así que te estoy pagando todo el daño que te e hecho a lo largo del tiempo.
-Gracias, creo.
Seguido de eso me dio un abrazó. Todo el camino al hospital pensé en el primo de Estela, en como me hacia la vida imposible, como murió pero especialmente en eso que siempre pensé de que el quería algo con César, pero en eso quedaron, en pensamientos .
Cuando llegamos al hospital ahí estaban todos, sentados y al parecer preocupados en la sala de espera del quirófano... del quirófano... Por fin entendí, Estela sabia que la operación seria hoy en la tarde y por eso no quería que estuviera en el hospital,
Para no preocuparme, ese fue un gesto muy amable de su parte.
Estela se perdió en algún pasillo del enorme hospital y yo fui a buscar a mis amigos. Me senté a un lado de Pia y le pregunte:
-¿Donde esta Tyler, Augusto y Cesar?
-Tyler y Augusto fueron a comer algo y Cesar no se donde pueda estar, le sonó el teléfono y salió corriendo.-Me contesto Pia.
-¿Sigue en el hospital?
-Si, ve a buscarlo.
Camine por todo el hospital buscando a Cesar y final mente lo encontré, en la recepción sur, pero al parecer estaba algo ocupado, ocupado con Estela, besándose si es que a eso se le podría llamar así. Corrí rápido a donde estaban ellos y los separe.
-¡Como puedes estar haciendo esto, estas en un hospital ten mas respeto!.-Le grite a Estela, Cesar se fue en el instante, sabia que Estela seguía siendo la misma perra y Cesar sabia que el o podía estar con Estela por el simple motivo de que la odiaba.
-¡¿Que te pasa a ti?!, deberías estar agradecida conmigo, déjame hacer lo que quiera.
-El no merece a una zorra como tu.
-No voy a dejar que te metas en nuestras vidas de nuevo.Estela salió del hospital y se dirigió a su auto que estaba del otro lado de la calle.
De nuevo... Esa frase conecto todo, la extraña aparición de Estela poco tiempo después de que su "Primo murió", el collar, esa atracción por cesar, todo tiene céntimo, ella no es la prima.
-Ella... Es... Esteban.-Dije para mi misma.
Justo cuando dije eso ella volteo a verme parándose en medio de la calle, esa distracción fue fatal, un autobús la atropello, dejando su cuerpo sin vida sobre el pavimento y toda su sangre pintando las calles. Los paramédicos y enfermeras salieron corriendo para ver si estaba bien, pero fue en vano, Estela Murió. Quede en shock completamente.
Cesar llego cuando escucho los gritos de una señora dentro del hospital que como yo vio todo.
-¡Que paso!.-Gritó asustado y confundido.
-Estela acaba de morir.
-¡¿Que le hiciste Lilith?!.-Me pregunto gritando y ajorándome de los hombros.
-Nada. Estela se fue y con ella se fue todo lo que hizo.
"Una dama no tiene pasado"
El caos comenzó de nuevo cuando una enfermera exaltada corrió hacia el quirófano, claramente escuche cuando le dijo a otra enfermera.:
-rápido, corre uno de los gemelos murió...

LilithDonde viven las historias. Descúbrelo ahora