"Las mejores cosas de la vida no se planean, simplemente suceden."
19 años, un viaje a California, una chica hermosa, una relación acabada, una película, muchos amigos y un nuevo amor.
Me desperté sin saber absolutamente nada, pero aún así demasiado asustada »¿Qué ocurría? ¿Por que estoy así? ¿Quién era esa chica? ¿Y en dónde carajos estoy? «Esas eran las preguntas que rondaban por mi cabeza mientras me encontraba sentada en un rincón oscuro y sin poder moverme por que estaba atada y con una venda en los ojos. Mi corazón estaba latiendo muy rápido, pensaba en Cole y en mi familia, solo podía pensar por que estaba en un completo trance por esto. Esto estaba mal y sabia quien pudo haberlo hecho.
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Seguía en esta posición, intenté soltarme y seguía aún sin saber que sucedía, pero mis preguntas se contestaron solas cuando escuché su voz, su maldita y escalofriante voz.
"Espero que estés cómoda, querida".—Susurró.
______________
Cole Sprouse.»
Los chicos y yo no paramos de buscar a ____, son aproximadamente las 12:45 am. y seguimos en las calles oscuras y solitarias sin saber absolutamente nada, mi corazón me decía que ella está en peligro y necesito ayudarla. No me perdonaría si algo malo pasara y aunque suene estúpido se que todo esto lo planeó Gerard.
—Oigan chicos necesito ir al departamento de Gerard, se que se hospeda aquí y creo saber en dónde.—Grité muy apresurado a KJ y Camila.
—¿Por qué vamos a ir ahí?
—¿Y cómo sabes dónde se hospeda?
—Chicos, no hay tiempo por favor...les explico después ¡Vamos!
Y nos subimos al auto, fuimos hacia el Hotel de Gerard, se que algo tiene que ver el con esto y enserio me preocupaba.
(...)
Al llegar sin decir nada en recepción entramos y tumbe la puerta de su habitación como pude, intenté buscar algo pero no había nada sospechoso pero »¿Y el dónde estaba? ¿Qué hace alguien fuera de casa a la 1 de la madrugada además de ir a fiestas?« Ahora todo tiene sentido, mi chica esta en peligro pero ¿En dónde?
—¿EN DÓNDE DIABLOS TIENE ESE MALDITO A MI CHICA!—Grité frustrado mientras golpeaba una mesa que se encontraba ahí.
—Cole tranquilo, estará bien, la vamos a encontrar.
—Vamos, sigamos buscando.
Y estábamos a punto de salir, cuando escuché un teléfono sonar y no era el de ninguno de nosotros. Entré de nuevo y lo encontré, su estúpido teléfono lo olvido y ahí estaba. Al abrir la conversación de una tal Danielle me di cuenta que tenía que ir rápido por ella, tenía una dirección y es ahí donde la tiene.
Danielle Parker (Massage)
La rubia me ha confirmado que tiene a su ex en su casa.
Perfecto, ahora sólo queda ir por mi chica.
Ya lo sé, ya estoy a punto de salir.
Pues date prisa, si no todo se irá al carajo.
Tranquilizate querido, yo sé cómo es mi trabajo.
Eso espero mami, hablamos luego. Necesito cambiar mi teléfono.
[7:20 pm]
Gracias a ti, estoy con mi chica de nuevo.
[1:00 am.]
Y me di cuenta que todo estaba planeado y todo era mi culpa, yo debí ir a buscarla y el aprovechó ese momento. Ellos lo planearon y por eso dejó su teléfono, el sabía que vendría a buscarla.
_______________
____Whitte.»
—Espero que estés cómoda, querida.—Soltó una carcajada tan falsa.
—Dejame ir, Gerard.
—Pensé que me habías olvidado, pero creo que no es momento de charlar o tú que dices Danielle.
—Claro que no, papi.—Rió de una manera tan mala pero lo disfrutaba.
En ese momento me quedé callada, que sucedía ¿Quién rayos era ella? y entonces sentí que me tomaron de los brazos y me amarraron muy fuerte las manos pero hacia arriba con unas sogas gruesas colgadas de el techo y por fin quitaron la venda de mis ojos.
—¿Qué es lo que quieres? ¡Por qué no me dejas en paz! —Grité.
—Quiero que pagues todo el dolor que me causaste ¡ESO QUIERO! —Tenía una gran furia en sus ojos.
—Pero tranquila querida, seré buena contigo.—Sonrió la chica que al parecer se llamaba Danielle.
Mis lágrimas comenzaron a salir mientras movía mis manos tratando de desatar los nudos pero era imposible, después solo grité.
—Gerard por favor, dejame ir ¡Me duele mucho!
— ¡CALLATE! —Grito la chica y me dio un golpe mientras mis lágrimas salían y sentía como también había sangre en la parte superior de mis labios.
—Por favor, no me hagan daño.—Lloraba implorando que me soltaran.
Y entonces la chica se volteó y me golpeó de nuevo, pero con un golpe mas intenso que me dolió pero yo seguí suplicando que me soltara.
—¿Qué se siente ser una zorra y quitarle el novio a una chica que era feliz hasta que tú llegaste? —Me señaló culpándome.
Dio un golpe en mi estómago que me dolió demasiado, mis lágrimas seguían cayendo con mas intensidad y lloraba aún mas después de eso, en verdad me dolía demasiado y Gerard solo reía ante esto ¿En qué momento perdí al chico dulce y lindo del que me enamoré? Pensé.
—Suficiente ¡Ahora vete Danielle! es mi turno.—Hizo una sonrisa y la chica se fué.
—Es nuestro momento amor.—Sonrió con milicia y comenzó a acercarse.
Y entonces todo comenzó, miles de recuerdos invadieron mi cabeza mientras Gerard sacaba mi vestido y también su camisa besando mi cuello y tocando mi cuerpo. Estaba llorando de una manera inexplicable, tenía miedo, el lo intentó una vez y no lo consiguió y ahora no está Cole ni nadie que pueda ayudarme. Gerard después de bajar mi vestido sacó sus pantalones haciendo que ambos quedáramos en ropa interior mientras le suplicaba que se detuviera.
—Por el amor de dios ¡No lo hagas! ¡No me hagas daño! Gerard tu me amas, recuerdalo ¡Me amas y estás lastimándome! —Supliqué y mis lágrimas continuaban cayendo por mis mejillas.
—Te amo cariño, más que a nada en el mundo.—Besó mis labios.—Pero está noche serás mia y no estará tu lindo noviecito para defenderte.
Y mientras yo forcejeaba y lloraba para tratar de quitármelo de encima el solo reía y seguía besándome y tocándome. Intenté alejarlo pero era demasiado tarde, el lo hizo quitó mis últimas prendas e hizo lo mismo con su ropa, estaba hecha un mar de lágrimas y pensaba en Cole en el amor de mi vida que tal vez después de esto jamás querría saber de mi. Me sentía la persona mas asquerosa del mundo, el lo logró, me violó. Estaba en una cama llorando y quejandome. »Oh dios« »Si, cariño.« »Mi amor, se siente tan rico.« Gruñía del placer que él estaba dándose mientras abusaba de mi. Seguía intentando tan solo alejarlo y me era imposible, el continuaba penetrandome tan fuerte que mis caderas dolían. Sentía que mi corazón estaba demasiado decaído, ya no podía más, era mucho dolor. Él ganó.