CAPÍTULO 9: Agnes

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"serias una hermosa modelo me gustaria ver tu cuerpo en la nota roja"

Agnes ya conocía desde hace años al doctor Ethelbert, ella sabia de su carrera criminal y viceversa, pero nunca habia visto a Muerto, Agnes se sentía un poco atraída por el bajito asistente, el cual le hacía sentir un tanto intimidada por su constante acoso y su inquietante aspecto, su voz le parecía molesta y chillante, a pesar de que ella igual había sido criticada por su voz nasal.
La casa por dentro estaba sucia, con muebles viejos, habia ratas en el lugar, Sadie corrió a la puerta tratando de abrirla con desesperación sin ningún éxito, Agnes la agarró con fuerza por la cintura apretandola con fuerza y lastimandola, Sadie solo podía hacer gestos de dolor, - Vamos Sadie somos hermanitas acaso no me quieres? - preguntó Agnes empujandola de nuevo hacia la sala, después le dio ordenes a Muerto,
- disculpe podría amarrar a mi hermanita con esas cuerdas - dijo Agnes señalando unas cuerdas que estaban tiradas abajo de la mesa

- si señorita Agnes - respondió Muerto

- como se llama usted? - preguntó Agnes con una sonrisa en el rostro

- me dicen Muerto -

- es un bonito nombre -

- gracias señorita nos podemos dar un baño juntos con tú sangre? -

- tal vez más al rato querido -

Muerto tomó la cuerda y con ella empezó a amarrar a Sadie en la silla, mientras Laurel se dedicaba a barrer y Ovetta a comer las croquetas de perro que había guardado en sus bolsillos

- dame una - le dijo Agnes a Ovetta

- tome señorita Agnes - Ovetta le dio una croqueta a Agnes, Agnes la comió pero enseguida la escupió asqueada por su sabor, la tiró al suelo y la pisó

- tus galletas saben horrible ahora cometela así - dijo Agnes riéndose maliciosa

- Laurel!! - Ovetta le gritó, Laurel dejo de barrer y se acercó a Ovetta

- si Ovetta - dijo Laurel servicial

- no, esperen lindas veo a mi hermanita muy flaca le dare de comer - dijo Agnes sonriendo

- claro señorita Agnes tomé - Ovetta tomó unas cuantas y se las entregó a Ovetta, Anges se sentó en la mesa acercando la silla donde estaba Sadie sentada y levantó la croqueta que había pisado anteriormente,
- hermanita te veo hambrienta, vamos come!! - la cruel Agnes le estampó las croquetas en la boca, obligandole a comerlas y asfixiandola, Sadie se movía en la silla pero solo logró caerse con ella, Agnes rió maliciosa, se levantó de su asiento y empezó a brincar sobre el estómago de su hermana con sus altas zapatillas rojas y muy divertida cantaba una canción infantil - la mariposa brinca sobre una flor con alegría contando sus saltitos comencemos a contae 1..2..3..4..5 -, después Agnes se detuvo a reirse, se sentó a seguir riendo de forma maniática tratando de calmar su risa, Sadie estaba adolorida, hizo gestos de dolor, dio arcadas soltando un pequeño charco de espeso vómito color anaranjado con los residuos de las croquetas, aún en ese estado agradeció a su hermana el hecho de que se detuviera pronto y que no extendiera más su sufrimiento, se quedo desparramada en el piso tratando de descansar de aquella brutal tortura, en su mente empezaron a llegar los dolorosos recuerdos de su hermana mayor Agnes y el constante y brutal maltrato que le propinó durante toda su infancia, adolecencia y parte de su juventud, las infinitas veces en las que jugaba con ella a su sádico juego, era espantoso cuando llegaba a contar hasta 100 o hasta 200, o cuando la amarraba y golpeaba con un bate hasta dejarla inconsciente, las tantas veces que la obligaba a comer comida podrida o cucarachas, todo esa espantosa tortura la obligo a huir de casa, pero ahora había vuelto a ese infierno, Agnes se acercó de nuevo a su hermana y al ver el charco de vómito sonrió era hora de su castigo

Tumbas y CroquetasHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora