Varias horas han pasado y lo único que he hecho es acariciar con cuidado las hebras doradas de quien descansa entre mis brazos.
Después del ataque de vergüenza de mi principito caprichoso donde me llevé un buen tirón de pelo, estuvimos casi media hora peleando, claro que él fue el ganador...admito que soy débil ante este príncipe de fuego.
Una vez que la vergüenza pasó la realidad nos llegó de golpe, es decir, le acabo de contar todo sin miramientos; Dije cosas de las que realmente no me creí capaz y que ahora me hacen sentir un poco avergonzado, bien, creo que no sólo a mí.
Wolfram se escondió de pronto en mi pecho y cual avestruz se negó a salir de ahí. Divertido por su acción, a la vez que un tanto más relajado por la misma, no me quedó más que abrazarlo y dejarnos caer en la cama para disfrutar un agradable momento juntos.
Si bien tengo las mejillas rojas y el corazón acelerado es de cierta forma reconfortante estar así, nunca lo habíamos hecho...por obvias razones, pero ahora que puedo tenerlo entre mis brazos -lo cual sinceramente he estado deseando- admito que es lindo.
De pronto siento cómo Wolf se remueve un poco y suspira, acaba de despertar. Sí, estaba dormido, pero eso no se debe ni dudar, aunque sean 10 minutos él los aprovechará bastante bien. A veces me sorprende su capacidad de poder dormir donde sea, me pregunto si no fue un koala en su vida pasada.
No sé si se ha olvidado de cómo llegó aquí que cuando nuestros ojos se encuentran se queda totalmente tieso y me mira sorprendido; Acto seguido sus mejillas se tiñen de rojo y baja tímidamente la cabeza.
— jajaja ¿Qué pasa Wolf?
— n-no es nada— contesta con un tono medio molesto que me hace sonreír. Justo ahora es cuando me vengo a dar cuenta que ese carácter explosivo que tiene es una fachada para ocultar su timidez.
Paso mis dedos por su cabello haciendo que se encoja un poco, en este momento en vez de un león parece un tierno cachorrito. Cielos, tengo que evitar que mi mente vague con esas cosas, siento que podría morir de tanta ternura.
— oye Yuuri— llama en un tono bajo. Me inclino un poco para verlo, pero él se esconde más en mi pecho.
— ¿Qué es?
— ...gracias por contarme. No pensé que se tratara de algo como eso, creí que sería otro sueño donde me eres infiel
— ja, jaja— río nervioso— nunca haría eso, mooo podrías confiar un poco más en mí
— ya lo hago a pesar que seas un tramposo
— oye ¡yo no fui quien te secuestró a mitad de la noche!
— ¡eso! ...e-eso fue por...por...— al ver su renuencia a seguir no puedo hacer nada más que suspirar.
— Wolfram, Shinou Heka me contó por qué lo hiciste— enseguida se reincorpora y me mira con los ojos bien abiertos.
— yo...
— no te voy a reclamar nada porque al final de todo fue mi culpa. Siempre estoy haciendo cosas que te ponen al borde de los nervios
— bien, no puedo hacer nada contra eso, es tu forma de ser— refunfuña y se vuelve a acostar, sólo que esta vez un poco lejos de mí— nunca podrías dejar solo a alguien en problemas, aun así ¡agh! ¡necesitas ser más consciente de ti!
— lo sé, pero creo que no puedo cambiar eso, es más, no quiero cambiarlo.
— eres un tonto
— jajaja— Wolfram me mira con ojos asesinos, pero no dice nada, sólo se da la vuelta y apoya sus manos contra la almohada. Por encima de su hombro veo cómo empieza a jugar con sus dedos, los mueve despacio mientras los observa como si fueran lo más interesante del mundo.
ESTÁS LEYENDO
Mi Miedo Más Grande
AventuraLa máquina ha sido programada para mostrar los miedos más grandes de las personas, pero ¿Qué pasa si estos miedos solo están relacionados con el amor? "- no lo sé - esa no es una buena respuesta- asiento - pero es la única que tengo porque...porque...
