Harry volvió a dirigirse hacia dónde estaban sus amigos esperándolo y se sentó nuevamente en su lugar con una pequeña sonrisa. Louis frotó su espalda con cariño y el rizado le sonrió mostrando sus dos hoyuelos, estaba tan feliz de tener tres personas que siempre estaban para apoyarlo y jamás lo dejaron solo. El se sentía tan afortunado.
—Oficialmente no estoy más con ella.— dijo soltando un suspiro. Una de sus manos acomodandose en el muslo de Louis, dejando suaves caricias allí.
—Eso es genial, hermano.— dijo Niall sonriéndole sincero al igual que Zayn.— Creo que tienes mucho más que cerca a quiénes realmente te hacen feliz.— agregó mirando con una sonrisa cómplice a Louis, quién se sonrojó al escuchar algo tan lindo como que el formaba parte de las personas que hacen feliz a Harry.
—Lo sé, creo que siempre lo supe.— contestó Harry totalmente agradecido.
[...]
El día pasó más rápido de lo que esperaba, las clases siendo solo un poco interesantes y atrapando la atención de Harry y sus amigos por momentos. Ahora se encontraba frente a la casa de Louis esperando a que el castaño le abriera la puerta.
Unos minutos después, Louis le abrió con una sonrisa, vistiendo un buzo que le quedaba visiblemente grande y unos pantalones que utilizaba para andar en casa.
—Hazz, pasa.— lo saludó haciéndose a un lado para dejarlo pasar.
Harry se adentró en la casa del ojiazul y cuando oyó Louis cerraba la puerta nuevamente, se giró para tomarlo suavemente de la cintura y unir sus labios en un beso delicado y lento. Ambos suspiraron ante el contacto porque lo habían ansiado desde la mañana.
Louis acomodó sus brazos alrededor del cuello del mayor y se puso de puntitas de pié para poder besarlo mejor. Harry soltó una pequeña risa sobre sus labios y tomó sus manos se posaron en sus muslos para alzarlo. El ojiazul lo besó hasta que se le acabara la respiración, lo besó lento, suave y con mucho amor porque era así de simple, el amaba a Harry con todo su corazón. Tal vez siempre lo había hecho.
Cuando se sepraron, juntaron sus frentes mientras trataban de recuperar el aire en sus pulmones.
—Te amo tanto.— dijo Louis sin poder contener ni un segundo más aquellas palabras. Sintió la sonrisa de Harry y abrió los ojos para observarlo.
Su corazón latió con fuerza cuando Harry abrió sus ojos y los tenía cristalizados, el era tan jodidamente adorable, tan hermoso, tan dulce y bueno, el mundo no lo merecía.
—También te amo.— dijo el rizado y dos lágrimas rodaron por sus mejillas. Louis hizo un puchero y con sus manos limpió aquellas lágrimas traviesas.— Te amo demasiado.
Y es que Harry aún no podía creer que tenía al chico en sus brazos, tenía a Louis con el después de tanto tiempo y no quería dejarlo ir nunca, porque lo quería tanto, el estaba dispuesto a todo con tal de que Louis fuera feliz.
—Lo sé, bebé. Créeme que lo sé.— respondió Louis dejando un pequeño beso en los labios del rizado.— ¿Qué te parece si tomamos una siesta? Lo necesitas.— preguntó haciendo que Harry lo dejara sobre sus pies nuevamente.
—Si, eso suena bien.— respondió con una pequeña sonrisa y dejó que Louis lo llevara hacia su habitación.
El castaño cerró las cortinas para que la luz del día no molestara mientras que Harry se quitaba sus zapatos y retiraba las mantas de la cama. Louis le sonrió antes de cerrar la puerta y acomodarse junto a el.
Harry los cubrió a ambos y Louis dejó que lo abrazara mientras su cabeza se acomodaba en su pecho, sus rizos haciendo cosquillas en su nariz. El ojiazul dejó suaves y dulces caricias en su cabello hasta que la respiración de Harry le indicó que finalmente se había dormido.
[...]
Louis no sabía que hora era cuando se despertó, solo sabía que era tarde ya que podía ver por sus ventanas que la luz del día ya no se podía ver. No pasó mucho tiempo cuando sitió el cuerpo del rizado moverse y luego un beso en su mejilla. Sonrió.
—¿Qué hora es?— preguntó Harry con la voz ronca por el sueño y Louis en serio debía mantener su postura, aunque era un poco complicado cuando tenía al rizado recién despierto a su lado.
—Um, déjame fijarme.— dijo extendiendo su mano para tomar su celular y mirar la hora.— Son las... casi las once de la noche.— habló sonando sorprendido.
—Hemos dormido demasiado.— dijo Harry soltando una pequeña risa una vez que Louis había vuelto a su lugar dónde pudo abrazarlo nuevamente.
—Necesitabas dormir.— dijo Louis y el rizado no dijo nada en contra de eso porque el castaño tenía razón, en cambio, se acurrucó más cerca de el y volvió a cerrar sus ojos, sintiéndose tranquilo y cómodo al tener al ojiazul cerca.
Permanecieron así largos minutos, el rizado respirando tranquilamente mientras su nariz acariciaba el cuello del castaño y, Louis dejando caricias en la espalda del ojiverde.
Se sobresaltó un poco cuando Harry se separó de el y sintió frío dónde anteriormente habían estado sus brazos y la mitad de su cuerpo.
—¿Qué haces?— preguntó confundido y Harry se inclinó para dejar un besito sobre sus labios.
—Tengo que volver a mi casa.— respondió y antes de que pudiera moverse para buscar sus zapatos, Louis lo tomó del brazo e hizo que volvieran a mirarse.
—Quédate, mamá trabaja toda la noche y probablemente regrese mañana por la tarde.— pidió con un puchero formándose y Harry realmente quería comérselo a besos por ser tan adorable y hermoso.
—¿Estás seguro?— preguntó con algo de duda y Louis rodó los ojos mientras gateaba sobre el colchón para colocarse sobre el regazo del rizado. Harry no pudo evitar que sus manos se posaran en su cintura.
—Has dormido aquí como... miles de veces, claro que estoy seguro.— dijo con una sonrisa llena de amor y Harry bajó la mirada avergonzado. Louis solo quería abrazarlo y hacerle saber que todo estaba bien, no había nada de lo que preocuparse en ese momento.
—Perdón, es que... con todo lo que ha pasado siento que tal vez aún estás ¿Molesto conmigo?— dijo bajito y sonando inseguro de si mismo.— Lo siento, a veces pienso demasiado las cosas y solo quiero hacer las cosas bien ahora que puedo.
—No estoy molesto contigo, Hazz.— respondió Louis suavizando su voz.— Los dos haremos las cosas bien, juntos. No debes preocuparte por eso, iremos con calma.— dijo haciendo que Harry volviera a mirarlo, ahora había una pequeña sonrisa en su rostro.
—De acuerdo.— respondió haciéndole caso a Louis. El castaño sonrió y acarició sus rizos con cariño.
—Podemos faltar a clases mañana y quedarnos aquí y relajarnos, no nos hará mal ausentarnos un día.— sugirió Louis.
—Eso suena genial.— dijo Harry con una sonrisa y poniéndose de pié mientras cargaba a Louis fuera de la habitación. Las risas del castaño resonaban por toda la casa y eso solo hacía que el corazón del rizado explotara de cariño.
—¿¡Qué haces!?— dijo Louis entre risas rodeando el cuello y la cintura del ojiverde para no caer, aunque claramente Harry no iba a permitir que eso pasara.
—Vamos a intentar cocinar algo decente para cenar.— respondió mientras dejaba a Louis sentado sobre uno de los taburetes y comenzaba a revisar que es lo que había para cocinar. Louis lo observaba conteniendo una pequeña sonrisa.
—O podemos pedir una pizza y helado.— dijo Louis tomando el teléfono sin iniciar un debate sobre comer comida chatarra una vez más.
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sex.love.proof. ; larry stylinson.
Fan-Fiction-Solo somos buenos amigos que follan de vez en cuando.
