En el transcurso del tiempo Sarahí ya ponía fin a lo que quería dedicarse a futuro, seguir como empleada o ser empleadora; un día común y cualquiera sentía una gran necesidad de mirar y conversar con Sebastián y toma la decisión de ir a visitarlo a la empresa, idea que no era la primera vez que se le ocurría, ya que Sebastián le había dicho que podía llegar cuando quisiera y las veces que ella quisiera, llegando a la empresa pasó saludando amistades que ella tenía, posteriormente se dirigió a la oficina de Sebastián, notó algo extraño, su secretaria no estaba en el lugar donde le correspondía y donde siempre ella la miraba, Sarahí decide entrar a la oficina pues ya Sebastián estaba avisado, en la oficina se encontraba el personal encargado de asistencia a Sebastián, ella al ver la reunión decide esperar afuera de la oficina, pero Sebastián pide que entre porque la reunión estaba a punto de terminar; quedando a solas Sebastián y Sarahí empezaron a platicar muy tranquilos como de costumbre, pero Sarahí hizo una pregunta que nunca había hecho a Sebastián
-Sarahí: ¿por qué nunca me has dicho con vives, no conozco tu casa, tus padres?
-Sebastián: -enmudeció por algunos segundo y al mismo tiempo maquinaba la respuesta que daría a Sarahí- ¿por qué la pregunta Sarahí?
-Sarahí: discúlpame si te ofendió la pregunta, solo es por curiosidad, ademas no tiene nada de malo conocer a tus padres si vives con ellos -Sarahí tan observadora notó cómo empezó a cambiar el semblante y sudar su frente, ya que él escondía algo-
-Sebastián: es extraño que me preguntes, ya que nunca lo habías hecho, dime cuando quieres ir a conocer donde vivo
-Sarahí: cuando tú me invites, pero quiero saber con quien vives para irme preparada
-Sebastián: de acuerdo, yo te aviso cuando iremos
-Sarahí: ¿y hoy porqué no podríamos ir?
-Sebastián: no creo que sea buena idea hoy, no está ordenada la casa
-Sarahí: no te preocupes, aprovecho para ayudar a ordenar
-Sebastián: por favor Sarahí, hoy no se puede
-Sarahí: creo que tu escondes algo, ¿verdad que tienes tu propia familia y no quieres mencionarlo?
-Sebastián: -sin saber qué responder Sebastián solamente exhaló de una manera donde se sintió que pudo librar un gran peso y contestó muy franco a la interrogante lanzada por Sarahí- discúlpame Sarahí por no haberlo mencionado antes, tengo una familia, tengo 1 hijo de 3 años de edad
-Sarahí: -ese momento donde Sarahí sintió que le cayó un balde de agua fría por tal noticia tan desgarradora para ella, solamente quedó sorprendida y sin contestación alguna, inmediatamente dio la vuelta y se marchó-
Aquella chica llevaba tantas ilusiones de hablar con aquel hombre que dedicaba su tiempo por escucharla, aquel que le daba mucha importancia, aquel que la hacía sentir segura y que la hacía muy feliz, pues desde aquel momento de aquella noticia sintió que se desmoronaba por dentro y sentía que se hundía poco a poco, no sabía cómo digerir aquella noticia, pero en su mente solo una voz interior que decía "nunca fuiste nada de él" aunque ella sentía que él era su todo, sabía bien que nunca dieron un paso más allá de una amistad, aquella amistad que era sin duda muy especial. Sarahí al llegar a casa llegó junto a su amiga Renata y solamente esperó entrar y reventó en llanto, Renata quedó sorprendida porque no sabía lo que pasaba, pero llegó su momento de tranquilidad y comentó lo sucedido a su amiga, aquella amiga incondicional ayudó en lo que más pudo para que sintiera muy bien y hacerle saber que no se martirizara por eso, pero a la vez ella la entendía porque sabía que Sarahí le tenía mucho cariño a Sebastián, aunque Renata sabía bien que Sebastián estaba bastante enamorado de Sarahí y sabía del cariño que él sentía por ella, pero lo primordial era el estado anímico de su amiga.
Al cabo de una semana Sebastián muy avergonzado se acercó a Renata y pidió que hablaran referente a su amiga Sarahí, pero Renata le dijo que en ese momento no podía, porque estaba resentida con él, Sebastián logró convencer a Renata y terminaron hablando de lo sucedido, primeramente preguntó cómo estaba Sarahí y luego empezó a explicar porqué no había sido sincero con ella, Renata poco creyente a lo explicado por Sebastián, hace el intento en creer, pero llena de dudas, al terminar la conversación le dijo Sebastián a Renata que le dijera a Sarahí que había conseguido un trabajo a Sarahí para la semana que se aproximaba, Renata simplemente agradeció a Sebastián porque a pesar de lo sucedido siempre se mantenía con el espíritu de ayudarlas.
-Renata: hola Sarahí, fíjate que hoy hablé con Sebastián me pidió darte una razón y es que consiguió un trabajo para ti que empezarías la próxima semana
-Sarahi: dile a Sebastián que no quiero que siga hablando por mi, que no necesito de su ayuda
-Renata: pero ¿Por qué dices eso mujer?
-Sarahí: seguiré la ruta
-Renata: no puedes dejarme aquí
-Sarahí: pues acompáñame, no queda otra opción
-Renata: podemos poner un negocio y quedarnos
-Sarahí: no quiero estar cerca de Sebastián, solo yo sé el daño que me ha provocado, por eso no quiero estar cerca
-Renata: qué opinas si nos vamos al DF y ponemos un negocio y le echamos muchas ganas para superarnos
-Sarahí: -muy pensativa por la idea de Renata y empezó analizar la situación- me parece una buena opción el DF, pero ¿qué haremos allá?
-Renata: ¿te parece bien que pida lo que me corresponde en mi trabajo y no vamos la próxima semana?
-Sarahí: perfecto amiga, yo iré buscando mudanzas y algunos apartamentos para poder vivir allá.
ESTÁS LEYENDO
Ganas de Superarse
RandomHistoria de dos amigas con ganas de cumplir el sueño americano, pero el destino cambió por completo sus sueños
