25. Algo ha fallado.

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Después de unas horas se hizo de noche, TaeHyung y JungKook decidieron volver a casa. El menor de todos estaba extrañamente cansado y quería dormir.

Al llegar a casa JungKook se lanzó a la cama y cerró sus ojos para poder dormir, sin importarle el no cambiarse de ropa o desmaquillarse antes de ello.
TaeHyung tomó una ducha ligera, se vistió con su pijama y desmaquilló su rostro. Seguidamente fue a la habitación, donde JungKook se encontraba durmiendo plácidamente. Nunca lo vio así, cansado, y menos a tal punto de tumbarse y caer dormido. Era... extraño.

Se tumbó a su lado y abrazándolo por la espalda le susurró unas palabras.

—Duerme bien, cariño.

Seguido de eso no pasó mucho rato hasta que TaeHyung quedó dormido.

[...]

Se hizo de día, ambos seguían abrazados el uno al otro y TaeHyung comenzó a despertar.

Comenzó a captar un olor, algo completamente exquisito.

Olía tratando de detectar el punto del cual venía aquel maravilloso olor, y fue a parar a nada más y nada menos que al cuello de JungKook.

Ese olor, era su sangre.

Jamás olió algo tan apetecible, ¿qué pasaba? Se supone que eso no debía ocurrir con otro vampiro, ¿no?

TaeHyung debía calmar sus ganas de sangre, así que se levantó de la cama lo más rápido que pudo y agarró una de sus bolsas de sangre de animal para comenzar a beber, saciando así bastante sus ansias al beberse la bolsa completa.

Decidió tomarse otra ducha como anoche, aunque esta vez más extensa, simplemente para distraerse un poco, sólo con esa bolsa de sangre le contaba como desayuno así que tenía tiempo, además así JungKook se despertaría.

Mientras el mayor tomaba su ducha, JungKook comenzó a despertarse. Se removió un poco en la cama, se sentía algo pesado, con pocas ganas de hacer cualquier cosa, nunca antes se sintió de ese modo.
Se estiró para desperezarse y se sentó en la cama. Durmió bien pero no tanto como de costumbre. Se sentía algo extraño.

Quedó en en JungShock unos segundos mirando hacia abajo mientras se despertaba del todo.

De un momento a otro su vista se paró en su brazo, cuando se dio cuenta de algo extraño miró su otro brazo, igual. Sus manos, su abdomen... Su piel en general, no era pálida.

Se preocupó, pero buscando la lógica pensó "Será la luz, JungKook, no seas paranoico. Estás recién levantado, debe ser eso, sí."

Trató de no darle importancia y se levantó de la cama, frotó sus ojos con las manos hechas puños y bostezó.
Se dirigió a la cocina, debía desayunar así que abrió la nevera y sacó una botella de sangre que guardaban.

Abrió la botella y bebió un sorbo.

Sabía extrañamente asqueroso.

Rápidamente dejó la botella en la encimera y se enjuagó la boca en el grifo, se sirvió el vaso de agua y bebió tratando de quitarse el sabor de la sangre.

Se le hizo muy extraño que sabiera tan mal, tal vez estaba pasada... ¿Acaso eso era posible en la sangre?

Una vez más, trató de buscar otra explicación y optó por ir a lavarse los dientes y quitar manchas de sangre que no pudo quitar con el grifo.

Se dirigió al baño y tocó la puerta, ya que se encontraba cerrada y se escuchaba como la ducha estaba prendida. TaeHyung gritó un "adelante" y JungKook entró en el baño, el mayor salió de la ducha con una toalla atada a la cintura y miró a JungKook con una sonrisa.

—Buenos días Kookie.

—Buenos días TaeHyung... Venía a cepillarme los dientes.

—Ah ok. —Secaba su cabello con otra toalla. —¿Dormiste bien? Anoche estabas muy agotado, no sé que te pasó.

—Ah, sí, sí, dormí bien. —El menor echaba pasta de dientes en el cepillo y se colocó frente al espejo.

Al abrir la boca y observarse su cara quedó en shock, ganando una mirada extrañada de TaeHyung.

—¿Qué te pasa? —Preguntaba el mayor.

—TaeHyung... TaeHyung, no, no, no... —JungKook hablaba preocupado mientras dejaba caer el cepillo en el lavabo apoyaba sus manos en ambos lados de éste.

—¿Qué pasa? —TaeHyung se estaba preocupando. —¿Kookie va todo bien?

—TaeHyung. —El menor se volteó y tomó al contrario por los hombros mirándole serio. —Mis colmillos.

—¿Qué les pasa a tus colmillos? —Tae comenzó a fijarse en la boca del menor, en cada movimiento cuando hablaba, tratando de buscar algún problema en sus colmillos, pero no los veía claramente.

—¡No los tengo, son, son pequeños Tae! —JungKook hablaba con desespero y abrió la boca para que TaeHyung pudiera comprobar lo que decía, y así fue.

Ambos estupefactos.

—¿Qué quiere decir esto, Tae? —Seguía hablando el castaño. —¿Ya no soy un vampiro? ¿Soy un humano? ¿Viste mi piel? ¡También es más oscura! ¿Qué ha pasado? ¿Qué me ha pasado?

Vale... Cálmate... Ahora tiene sentido que... —Fue interrumpido.

—¿Qué tiene sentido?

—Antes se olía mucho tu sangre... Y olía muy bien.

—Dios... Soy un humano... ¿Cómo ha pasado?

—No tengo ni idea... Yo sigo siendo vampiro, tengo mis colmillos. —Abrió la boca y era cierto, sus colmillos seguían ahí y el color de su piel estaba intacto, al igual que su gusto por la sangre.

—¿Qué hago ahora?

—Vivir cómo humano, supongo.

—Debería arreglar esto... Conviérteme de nuevo.

—¿No quieres ser humano? Podrías intentarlo.

—Bueno... Está bien, lo intentaré. —Habló JungKook. —Cuando todos se enteren... Será raro...

—Te acostumbrarás...

—Ya...

Hot Blood | TaeKookHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora