- Tiene que haber algo mas- musite, pasando una página que olía a gardenia y éter. Algún hechizo para pasar desapercibida, pero requería de semillas de helecho y no tenía tiempo para reunirlas ni los demás ingredientes.
- Se realista, Kara- suspire, cerrando el maldito libro-. No eres capaz de conjurar algo tan complicado.
Lena estaba sentada frente a mí en la mesa de la cocina, rellenando algunos impresos de cambio de dirección que había recogido y mordisqueando un trozo de apio en salsa. Era lo único que me había dado tiempo para cocinar. Pareció no molestarle. Tal vez pensaba salir a tomar algo. Si sobrevivía a mañana, le prepararía una buena cena. Tal vez pizza.
Estaba conjurando hechizos y la cocina era un desastre total. Parecía una mezcla entre la cocina de Yoda y un chef de la televisión. Pero ya tenía mis amuletos de detección, para hacer dormir e incluso algunos nuevos de disfraz que me hacían parecer más vieja en lugar de más joven. No pude evitar un sentimiento de satisfacción por haber hecho mis propios amuletos. En cuanto encontrase un hechizo lo bastante potente para poder entrar a los archivos de la SI, Winn y yo nos colaríamos.
Gran parte de mi trabajo era detener a hechiceros y brujas de <hechizos grises> quienes podían coger un hechizo completamente inofensivo, como un amuleto de amor, y darle un uso malvado, pero los verdaderos creadores de la magia también andaban sueltos y yo también había detenido a un par que se especializaban en las formas más oscuras de engaño: la gente que podía hacerte desaparecer... y por unos cuantos dólares más, hechizar a tu familia y amigos para que no recordaran tu existencia: y también un puñado de inframundanos que controlaban las luchas de poder de los bajos fondos de Kripton. No estába segura de cómo protegerme y mantener el karma limpio.
Había empleado las últimas horas de luz en el jardín. Remover la tierra con un montón de niños revoloteando no fue una tarea fácil. Hasta que no entre, cargada con mis materias primas para los hechizos y la nariz quemada por el sol, no descubrí por que gritaban y revoloteaban a mí alrededor. No estaban jugando al escondite, estaban interceptando bolas de líquido.
La pequeña pirámide de bolas junto a la puerta me dejo helada. Cada una llevaba escrita mi muerte. No tenía ni idea, ni puñetera idea. Verlas ahí me puso histérica, frenética, cabreándome en lugar de asustándome. La próxima vez que los cazadores me buscaran, estaría preparada.
Con un suspiro abrí el siguiente libro.
- ¿Transmutación? –Dijo Lena apartando los formularios y acercándose el teclado de su ordenador-. ¿Tan buena eres?
- La necesidad es la madre del valor –masculle sin mirarla a los ojos. Repase el índice del libro: necesitaba algo pequeño, preferiblemente que pudiese defenderse por sí mismo.
Lena volvió a navegar por Internet dándole un sonoro mordisco al apio. La había estado observando de cerca desde la puesta de sol. Era la compañera de piso perfecta. Obviamente estaba haciendo un esfuerzo para mantener sus habituales reacciones de vampiro bajo mínimo. En cuanto empezara a ponerse seductora le pediría que se fuera.
- Aquí hay uno –dije bajito-. Un gato. Necesito 28 gramos de romero, media taza de menta, una cucharadita de extracto de asclepia recogido tras la primera helada... bueno, descartado. No tengo extracto y no creo que pueda ir a la tienda ahora.
Lena pareció atragantarse con una risita y volví al índice. Un murciélago tampoco, no tenía fresno en el jardín y necesitaría de su corteza.
- Un ratón –dije buscando la lista de ingredientes. Nada era demasiado exótico. Casi todo lo que necesitaba lo tenía ya en la cocina. Había una nota escrita en manuscrita al final y forcé la vista para leer la letra masculina casi borrada <<se puede adaptar a cualquier tipo de roedor>> Mire el reloj. Esto me valdría.
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BRUJA BLANCA
FanfictieKara Danvers bruja blanca y cazarecompensas, trabaja en una organización llamada SI (seguridad inframundana) que las circunstancias la hacen que dejen dicha organización,y junto a su compañera de trabajo una vampiresa llamada Lena Luthor, abren su p...
