XXIV

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Durante los días siguientes Sicheng estuvo empacando sus cosas con ayuda de Taeil para que la mudanza se las llevara a casa de Yuta, aunque se vió en la necesidad de poner a la venta la mayoría de sus muebles porque la casa del japonés ya estaba amueblada.
Poco a poco fue conociendo al personal de la casa de Yuta, los cuales estaban a su disposición mientras el rubio no estaba, eran personas muy amables. También desinstaló su sistema de seguridad, algo que no resultó tan fácil ya que cuando lo puso, creía que jamás sería necesario desactivarlo.

-Jamás imaginé verte desinstalar esta cosa- dijo Taeil mientras Sicheng tecleaba códigos en su computadora dentro del departamento vacío

-Ni yo...- respondió Sicheng mirando al piso -Parece que mi vida dió un giro inesperado

-¿Te sientes bien con eso?

-Por supuesto que sí, desde que Yuta llegó a mi vida descubrí que había vivido en medio del aburrimiento y la soledad por mucho tiempo

Taeil sonrió, se sentía más que feliz por su mejor amigo ya que anteriormente él era el único que notaba la soledad de Sicheng.

El japonés mientras tanto, había regresado a trabajar al finalizar los tres días que había pedido ausentarse. Jaehyun, a diferencia de la última vez que Yuta asistió a la oficina, lo vió completamente distinto.
Hablaron sobre lo ocurrido y Jaehyun se sintió sumamente alegre por ver a su amigo tan bien, ya que la última vez estaba fatal.

***
Sicheng había llegado a la semana 18 de embarazo sin complicaciones físicas, pero emocionalmente se encontraba hecho un manojo de nervios, comiendo pastel de zanahoria en cada ocasión que se le presentaba y con estallidos de llanto, los cuales Yuta detestaba.

Una noche Yuta llegó a casa más cansado de lo usual, había tenido un día difícil, le dolía la cabeza y no había comido.

-Cariño- murmuró Sicheng -Debemos ir al centro comercial por más vegetal...

-Hoy no- respondió Yuta con brusquedad desde el sofá sin mirar a su novio

-Pero voy a cocinarte algo y necesito vegetales, te aseguro que tu estómago está vacío ¿o prefieres ordenar algo?

-Sólo tomaré un té y me iré a dormir

-Necesitas comer algo, iré yo solo al supermercado, y aprovecho para llegar por más pastel...

-¡No quiero nada Sicheng! Todo el tiempo se trata de ti y de tus malditos caprichos

-Sé que puedo llegar a ser irritante con esto del embarazo- Sicheng frunció el ceño -Pero estoy seguro de que hoy no te he hecho absolutamente nada, no tienes motivos para hablarme así

-¡¿Y tú puedes hablarme así cuando quieras?! Estoy harto

-¿Estás harto de qué?- preguntó el chino con los ojos llorosos -¿De mí?

Yuta hizo contacto visual con la mirada dolida de su novio, el cual ya tenía lágrimas resbalando por sus mejillas.

-No- respondió Yuta con culpabilidad

Sicheng rompió en llanto y corrió hacia la habitación que compartía con Yuta, encerrándose dentro.
El japonés se acercó y tocó la puerta sin recibir respuesta, sólo escuchaba pequeños sollozos que le rompían el corazón.

-Winwin- suspiró -Perdóname

Sicheng no tenía planeado responder, se mantuvo en silencio tratando de ahogar su llanto acostado en la cama.

Yuta decidió que le daría un poco de espacio, con una opresión en su pecho se fue hacia la sala y se recostó en el sillón, pensando en una buena disculpa.

Había pasado poco más de una hora, Yuta decidió intentar hablar de nuevo con su novio, se dirigió a la puerta de la habitación y la tocó despacio.

-Winwin... Tuve un mal día, sé que no es excusa pero estaba estresado, jamás podría hartarme de ti, eres mi motivo más grande para levantarme todas las mañanas y durante todo el día sólo espero llegar a casa para ver tu hermosa sonrisa, soy un idiota, y te amo...

Yuta sintió como una lágrima resbaló por su mejilla, había herido a Sicheng y era lo que menos quería.

Justo cuando se dio la vuelta para dormir en la sala, escuchó el sonido de la perilla de la puerta, encontrando detrás a un Sicheng con los ojos llenos de lágrimas pero una enorme sonrisa en el rostro.

-Se movió- dijo el Chino sonriente

-¿El bebé?

-Sí, mientras hablabas... Se movió

El castaño tomó la mano de Yuta y la colocó sobre su vientre, presionando levemente. El japonés sintió un ligero movimiento bajo la piel de Sicheng y un escalofrío recorrió todo su cuerpo, al fin estaba sintiendo a su bebé.

Al bebé que tendría con Sicheng.

Después de tan bello momento Yuta miró a su novio a los ojos.

-Perdón- dijo serio

-Está bien, te creo

El japonés envolvió a Sicheng entre sus brazos y depositó un beso en su frente.

N/A

Como les había dicho antes, voy a mostrarles sólo los momentos importantes del embarazo del Winko, no entraré en tantos detalles porque esto se puede volver muy repetitivo.

Espero que les guste, los amo.

-Osoroh. 🌊

Security [YuWin](Omegaverse)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora