Capítulo 2: Encuentro

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Ibamos jugueteando y riendonos de tonterias hasta que en el parque nos encontramos a Mark Foster. No es que me cayera mal ni nada por el estilo es solo que él y yo soliamos ser grandes amigos.

*NARRADORRA*
June y Mark eran los mejores amigos cuando eran unos pequeños hasta que él se tuvo que mudar junto con su familia a Nueva York. Cuando June se entero hace 2 años que regreso, fue a visitarlo sin embargo él la trato como si fuera una desconocida y jamás se volvieron a hablar. Lo unico que sabia June de Mark era que había tomado clases de música y se corria el rumor de que tenia una banda.

*NARRA JUNE*
Cuando lo vi caminando cerca de donde estabamos nosotros, me puse nerviosa pero a la vez me senti algo incomoda y molesta. Recorde el rumor sobre su supuesta banda, asi que Ruby, Touca y yo nos dirijimos hacia él.

June: (timida y temerosa) Ho...Hola Mark-dije mirando al suelo.
Mark: Amm hola...-me señalo con el dedo esperando a que le dijera mi nombre (¡demonios! ¿Por que no lo recordaba?)
June: June!-dije revolteando mis ojos
Mark: ¡Cierto! -sonrio-¿Que se te ofrece? - seguia siendo algo cortes.
June: Solo te queria dar esto; es para una audición de talentos para actuar por las noches en el bar de mi padre- le regale un volante mientras mi mano temblaba.
Mark: Amm este...si esta bien, veré si voy- entremiro el volante y enseguida me volteo a ver con una sonrisa picara a la que yo entre vi.
Touca: Bueno eso era todo, ya nos tenemos que ir- dijo jalandonos a Ruby y a mi.
Mark: Ok nos vemos- se dio la vuelta y partio a su destino.

Touca, Ruby y yo también seguimos nuestro camino en silencio (por alguna extraña razon) hasta que Ruby rompio con el silencio diciendo que ya estaba cansada, asi que decidimos regresar a casa.

Cuando llegamos, me despedi de Touca y subi a mi habitación a darme un baño para disponerme a dormir, pero antes practique algo con mi guitarra ya que en todo el día no la habia tocado. Después de practicar, apenas pude dormir ya que no dejaba de pensar en Mark.

Llego la mañana del que seria un sábado demasiado pesado pero ¿que opcion me quedaba? Me levante de la cama, me di un baño y me puse mi ropa, me arregle sencillamente y baje para lo que seria mi infierno.

Cuando llegue al restaurante me encontre con demasiada gente que apenas y conocia: traian instrumentos, gorros, libros y toda clase de utileria; objetos de todo tipo que los hacian ver ridiculos.

Me sente en una mesa junto con mi padre y empezo la tortura: espectaculos de toda clase desde chistes sin gracia hasta actos de magia. Mi papá y yo solo nos limitabamos a voltear a vernos y hacer muecas con la cara.

Estaba aburrida, casi dormida, hasta que derrepente escuche una voz familiar...

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