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Abrió los ojos lentamente, no queriendo volver a la realidad.  El prefería seguir en sus sueños suaves junto a su hyung; donde podían comer helados y estár tomados de la mano todo el tiempo. 

Arrugó la nariz y de su boca abandonó un flojo bostezo, frotó uno de sus ojos con pereza y estiró su cuerpo ligeramente, se sentía tibio y muy cómodo. El olor que lo envolvía le gustaba tanto que le daban ganas de hundirse en su lugar y no salir nunca.

Cerró los ojos nuevamente sintiéndose flojo y abrazo una de las almohadas que había junto a él sonriendo instintivamente pensando en YoonGi.

La briza fresca de la tarde chocaba suavemente contra su rostro dejando una sensación fría y muy satisfactoria sobre su piel.
Con ligereza se levanto de la cama mirando la habitacion; sintiendo que todo era irreal, todo era muy bonito y ordenado; era tan... YoonGi, no había otra palabra para describirlo. Sus pasos lentos y cuidadosos se dirigieron al pequeño escritorio de vidrio que estaba en la esquina junto a un montón de cuadernos y libretas ordenadas por tamaño, la más pequeña, de tapa gruesa y color negro llamó su atención, figuras en color dorado adornaban el pequeño objeto, de entre las hojas se podía ver como pequeños trosos de papel que parecían ser de otra libreta sobresalían sutilmente.

Sus manos sudaron frías, ansiosas y sus labios fueron lentamente apresados entre sus dientes.
¿Debería abrir la libreta? 
Él quería ver que contenía aquel objeto tan lindo y delicado. Poder leer y apreciar la caligrafía de su hyung, quizas admirar dibujos o mirar lo que fuese que tuviese dentro, estaba ansioso e indeciso, ¿Realmente él podría entender el contenido de la libreta?, ¿Y si había palabras que él no conocía?. Tambien estaba el hecho de que quizas solo estaba vacía, en la sublime espera de que algún día suaves trazos se posaran sobre las delicadas hojas. Ciertamente eso sería una decepción. JiMin no concebía la idea de que alguien pudiera ignorar un objeto tan lindo.

Sus dedos tocaron temerozos la libreta, era suave pero con pequeñas arruguitas, se sentía como tocar las hojas de un arbol... Suspirando tembloroso sus dedos se atrevieron a ir mas allá, abriendo con temor la pequeña tapa.
Sus ojos dieron con una hoja de color café claro que estaba vacía, sus labios formaron un minimo puchero de decepción.
Suavemente deslizo a la hoja siguente encontrando está vez una caligrafía en tinta negra.

"Siempre velaré por todos tus sueños, los dos juntos saldremos de esto, por mi desgracia no vas a pagar. Quiero que no te llenes con mis miedos, aunque aveces me duele es cierto, todos los días por ti voy a luchar. Porque de lo malo algo bueno saldrá".

Sus ojos curiosos por más, quisieron seguir viendo más escritos, pero sus dedos se sentían muy bien contra los suaves trazos de tinta en la hoja, sonriendo minimamente deslizó la siguiente página.

"No quiero quedarme solo nunca más, no quiero perder a quienes amo más. No voy a dejarlos solos, yo voy a arriesgarlo todo".

"Pasa la noche y ves que ya no es el mismo día y cambias la teoría. Empiezas otra vez y el viejo dolor comienza a darte toda la fuerza."

"Sales guerrero como ayer, vuelves dispuesto a demoler, tienes la sangre y el poder de derrotar la soledad."

Sus ojos aguados en emoción leyeron otra vez la última frase, su corazón conmovido latía calido en su pecho, ¿Era normal sentir que las letras se dirigían a él?, las palabras se sentían como una suave caricia, directas a él, le llenaron de un prematuro orgullo.
Se sintió extrañamente como si le estuvieran describiendo.

Suspiró hondo y quitó las pequeñas lágrimas de sus mejillas, aquellas lagrimas que sin permiso abandonaron sus ojos emocionados.

Sus pies jugaron juntos sobre la alfombra del pequeño cuarto, si bién leer no era su fuerte, le gustaba hacerlo, tomar con calma aquello que los libros le entregaban, le gustaba tener que preguntar cosas a el señor pinky, porque el siempre tenia respuesta para todo y si habia alguna palabra que no entendiese, pinky hyung siempre le explicaba con calma y de forma fácil. Tomó aire y se decidió por sentarse al borde de la cama para estár más comodo y poder leer lo que su hyung escribía.

El ruido en la planta baja de la casa lo distrajo minimamente y sonrió recordando los agradables amigos de su hyung, esos mismo que quizás el podria llamar amigos algún día, la idea lo emocionaba demasiado, quizás... Y solo quizás él podria tener una vida normal y tener amigos y poder hablar con ellos, reir y jugar como los demas hacían. La esperanza se sentía latente en su pecho, el hecho de que todo su mundo estuviera cambiando gracias a YoonGi lo tenía en las nubes.

Sus dedos pasaron a la siguente página, leyendo ansioso.

"Hoy nuevamente me he quedado solo, nos arrancaron a uno del otro. No sé que hacer ahora que te perdí. "

"Y es que sin ti, te juro puedo enloquecer, quiero sentir toda tu piel, vente conmigo solo un ratito, sabes lo mucho que sueño contigo. Te juro te voy a querer, por siempre todo te daré, quiero cuidarte, todo entregarte. Darte mi vida, una estrella bajarte."

"Cuando tu te acercas, pierdo la cabeza. Porque yo nunca sentí algo así por alguien; nunca pensé que fuera así, sentir tu boca en un instante, darte mi vida solo a ti."

Los latidos de su corazon eran rapidos, su rostro era adornado por un adorable sonrojo y en su estomago miles de mariposas volaban en todas direcciones  haciendolo sentir gracioso y emocionado.

Abochornado cerró la libreta dispuesto a dejarla en su lugar, con pasos apresurados llegó hasta el escritorio y tomó un lapiz negro del pequeño tarrito que se usaba como porta lapices, hojeo la libreta sin ver realmente lo que habia dentro, sin intención de leer lo que salia del corazon de su hyung, se sentía un poco metiche, pero estaba decidido. Entre las ultimas hojas, con algo de torpeza y duda escribió lentamente, intentando que su letra fuera bonita y delicada parar no arruinar el bonito papel.

"Tú, eres lo único que veo cuando se apaga la luz y de mi mente no puedo sacarte. "

Cuando la tinta terminó de trazar aquellas bonitas letras, cuando la punta de aquel lápiz se separó del papel todo se detuvo, el tiempo dejó de correr y JiMin solo se pudo concentrar en el escalofrio de terror que le recorrió, su cuerpo se heló y en su cabeza cientos de alarmas  se incendiaron al escuchar aquel grito desgarrador.

- ¡JIMIN!.-

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Wey, holaaaaa, tanto tiempo :3

Espero me perdonen por la demora y que disfruten el cap :3

Un besooo 😘


Mi tormento 🍁YoonMin 🍁Donde viven las historias. Descúbrelo ahora