Eunhae fic. ¿Crees que solamente personas extraordinarias pueden encontrar a su alma gemela? La historia de Donghae y Hyukjae nos muestra que no, todos podemos, pero debemos estar listos para ello y vencer nuestros propios obstáculos para amar a alg...
Ya que despiertan tarde, la primera parada al día siguiente es "Donisl", restorán que ofrece comida tradicional bávara, donde almuerzan y disfrutan de un espectáculo de música en vivo, atraídos por la llamativas y características ventanas redondas del local.
Una vez satisfecha el hambre, agotan la memoria de sus teléfonos sacándose mutuamente fotos y selfies en el Neues Rathaus con su alucinante estilo gótico, el Altes Rathaus o antiguo ayuntamiento, la catedral de St. Peters, el Rindermakrt y su molino de cuento de hadas, la torre medieval de Lowenturm, rodeada de modernos y contrastantes edificios de espejos, el Stadtmuseum o museo de la ciudad, y tantos más, con una o dos paradas en cafés y bistrós para descansar y beber o picotear algo.
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Caen las primeras sombras de la tarde cuando hacen su primera parada en el distrito gay de Sendlinger Tor : "Zur Feuerwache", un restorán pequeño y colorido, donde reciben datos sobre donde ir y qué ver en las cercanías. De acuerdo al dueño del local, la oferta son básicamente dance clubs con distintos estilos de música, ambientes, algunos exclusivamente gay y otros LGTB mixed, y clubes para adultos, con shows en vivo, práctica de swinger, cruising, y días destinados para los muy específicos intereses de su concurrencia. La manera abierta en que su amable informante los pone al tanto de la escena local deja a Hyukjae boquiabierto, aún cuando entiende solo por la traducción de Donghae. Claramente, ser gay en Alemania no es comparable a serlo en Corea. Inclusive cuando él vivió parte de su infancia y adolescencia en Estados Unidos y tuvo un par de novios de juventud allá, realmente no alcanzó a vivir la escena gay de Pasadena. Y Munich, comparado a la férrea homofobia de Corea, está a años luz de distancia.
Donghae se da cuenta que Hyukjae escucha entre fascinado y desconcertado. Él también pasó por este shock cultural en sus primeros años en Munich y aún hoy hay cosas que todavía le sorprenden. Como lo que ambos desean es pasar tiempo juntos y divertirse, propone ir a "Pink Paradise", un dance bar, para tomar un par de tragos y bailar.
Sentados en la barra y Margaritas en mano, observan el ambiente, tan diferente al de su natal Corea, tan abierto en comparación con el secretismo del ambiente gay de Seoul. Hyukjae observa todo con asombro y una gran sonrisa en el rostro. Está feliz en una disco con su amor y puede ser libre de expresarlo tanto fuera como dentro del local. Pasear de la mano a la luz del día, tomados de la mano y besándose cada dos por tres, ha sido una gozada, pues en Corea eso simplemente no es posible. Donghae por estar ya tres años residiendo en Munich, y antes dos en Lisboa, ha experimentado esa libertad con anteriores parejas y está más acostumbrado al ambiente, pero adora ver al pelinegro disfrutar extasiado.
Terminados los Margaritas, Hyukjae lleva al castaño a la pista y entre arrumacos, bailan apretados todas las canciones y hacen el tonto como los enamorados que son.
No se quedan más de un par de horas en el local, porque luego del segundo Margarita y antes de arrastrar a Donghae a un cubículo del baño, porque tanto restregón los ha puesto tan calientes que ya no puede tener sus manos lejos de su trasero y no queriendo dar espectáculo en público como el resto de las muy desenfadadas parejas en el lugar, Hyukjae pide un Uber para llegar lo más rápido posible al loft del castaño.