Clair:
¿Saben qué?
Estoy harta de los hombres, harta de que todos los chicos que me interesan se olviden de mi o me usen. Sé que no todos son iguales, qué hay chicos que realmente te quieren de verdad y no te ilusionan, pero mi pregunta es; ¿Porqué solo me tocan imbéciles? No entiendo como se pueden sentir bien y orgullosos de sí mismos sabiendo que por su culpa alguien está sufriendo, y que está derramando lágrimas que no merecen.
Explicaré un poco lo que está pasando, desde hace unas semanas había estado con Josh, un chico que era todo lindo, me hacía reír y disfrutaba estar con él, hablábamos casi todo el día. Era gracioso, amable y me sentía cómoda hablando con él de cualquier tema. Hemos salido unas veces y debo decir que por culpa de él he estado un poco distanciada de mis amigas, les he comentado sobre él, pero no de todo lo que él y yo hemos hablado. Me ilusioné pensando en que podíamos ser, me gustaba bastante y era lo mejor. Todo iba excelente, me sentía bien a su lado, me sentía alegre, pero claro, era demasiado perfecto para ser real. Para cuando me di cuenta, me dejó de hablar, me ignoraba y no respondía mis mensajes. No podía hacer mucho, ya que, él está en un instituto público lejos de mi colegio.
Les soy sincera, me dolió, no esperaba eso de él, pensé qué tal vez algo le había sucedido, pero todo parecía bien porque seguía activo en sus redes sociales. Tenía dos opciones, o me ponía a llorar y sufrir por ese estúpido o me ponía bien perra empoderada que no se deja pisotear. Obviamente, elegí la segunda opción, ayer en la noche les expliqué la situación a las chicas por mensaje y hoy nos íbamos a reunir en mi casa para olvidar todo el tema, porque un momento, aunque sean unos minutos con las personas correctas, te harán sentir mejor que cualquier otra cosa.
—Hola, holaaaaa.—les dije a las chicas en la salida, todas estábamos esperando a mis padres, porque ellos nos van a recoger para irnos a mi casa, por cierto, Liam todavía nos tiene en el olvido gracias a Annie.
—Hey, ¿te cuento un chiste?—me dice Maddie, yo asiento.
—Ay no, aquí vamos de nuevo.—se queja Alex.
—¿Cómo se llama el perro del profesor de matemáticas?—me pregunta Maddie, yo me encojo de hombros.—¡PIRULAIS!—grita y se empieza a carcajear.—¿Entiendes?
Me pego en la frente, pero suelto una risita de lo malo que está el chiste.—Maddie... Está malísimo.—le digo.
—Nos lo ha dicho a todas, se lo dijo hasta al profesor, ni él se rió.—dijo Brina. En eso mi celular suena, miro la pantalla agrietada de la vez que me le tiré encima a Brina y se me cayó. Les hago una seña a las chicas de que hagan silencio.
—Hola, mamá.
—Hola, cariño. Ya estamos entrando al colegio, estén listas. —dice mi mamá del otro lado.
—De acuerdo, ya les digo.—cuelgo la llamada.—Amanda, Alex, Maddie y Brooke se van con mi mamá, Brina, Liv y yo con mi padre.—como éramos tantas nos tuvimos que dividir.
Cuando vi los autos de mis padres nos fuimos a subir, en eso, veo a Jack saliendo del colegio tomado de la mano con una chica de cabello rubio, la reconocí al instante, era la chica que Madison nos mostró la otra vez por fotos, era Nora, la novia de Jack. Wow, es más alta de lo que pensé, y mucho más linda que en las fotos.
—Clair, apúrate estamos atrasando a la gente de atrás.—escucho que dice mi padre. Me subo al auto y me pongo el cinturón.
Después de un tiempo llegamos a mi casa, todas dejan sus bolsos en el sillón y nos vamos directo a la cocina. Cada una busca algo para comer, Mandy, Liv y Alex se deciden por unas galletas de chispas de chocolate.
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The Miserable Squad (DESCONTINUADO)
HumorUn grupo de seis mejores amigas, Madison, Olivia, Alex, Sabrina, Amanda y Clair. Entran a su segundo año de secundaria, lo que no saben es que al final del año escolar van a tener muchas anécdotas graciosas y uno que otro mal recuerdo. Oh, y hay que...