17. Una llegada tarde

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Clair:

Hoy era el día, hoy tenía que decirles a las chicas. Me moví nerviosa en mi asiento, mi padre me estaba llevando al colegio. Estas últimas semanas han sido un poco difíciles. Casi no he podido salir con las chicas y cuando si podía no encontraba el momento adecuado para decirles. Esto me entristecía mucho, era como si el tiempo pasara demasiado lento y aún así no lo he podido disfrutar. Me duele no poder decirles, pero todas están muy metidas en sus propios mundos.

Alex está muy ocupada pensando en que va a pasar entre ella y Charlie. Sabrina solo ha hablado de Samuel desde la cita que tuvieron, y aveces Samuel se sienta con nosotras. Brooke está muy estresada porque en unos días es su presentación de ballet. Amanda solo pasa trabajando y ni responde los mensajes, solo los ve, es como omnipresente. Olivia casi ni sale con nosotras, ha pasado mucho tiempo con Noah, está demasiado enamorada, igual Noah. Ni siquiera sé qué pasa por la cabeza de Madison, solo dice que quiere un beso de tres, está medio loca.

Al llegar a la entrada del colegio camino hasta mi casillero. Busco todo lo que necesito para las primeras lecciones.

—¡Bu!—alguien me agarra por los lados, yo me sobresalto. Me volteo hacia la persona que me asustó.

—Maldita, no hagas eso—digo yo riéndome, ella también se ríe.

—Es que eres muy fácil de asustar. ¿A qué vamos?—Yo la miro cansada.

—Brina, no estamos en la misma clase.

—Yo sé.—me responde ella sonriendo. Cada día está peor—. ¿Qué te pasa?

—Nada, ¿por?—respondo yo. Sabrina cambia su expresión por una más seria, se recuesta contra el casillero.

—No digas que no te pasa nada. Sabemos que te está pasando algo.

—¿Cómo que sabemos?—pregunto yo. Saco mi celular de mi bolso y juego con él. Ella me mira sospechosa.

—Me refiero a las chicas. Has estado-

La campana suena, interrumpiéndola, y también salvándome del interrogatorio. Ella me mira severa.

—Hablaremos de esto todas juntas en el receso.—Sabrina se va alejando hacia su clase, yo me voy caminando hacia la mía.

Perfecto. Ellas ya saben que algo está pasando, es mi momento para decirles.

Entro a mi salón, voy hasta mi lugar. Miro por todo el aula buscando a Alex, otra vez va a llegar tarde, que irresponsable. Estábamos en literatura, el profesor era un hombre aproximadamente en sus cuarenta años. Su voz, con un acento británico, me daba ganas de dormir. Cuando ya sentía que mis párpados se iban cerrando, alguien tocó la puerta, pegué un pequeño salto en mi asiento. Jack soltó una risita. Volteé mi mirada hacia la puerta.

—Señorita Smith, otra vez llegando tarde.—La regaña el profesor.

—Lo siento, pero es que había un... eh, mucho tráfico.—Él la mira con desaprobación.

—Vaya a su asiento, Smith, espero que sea la última vez.—Alex pasa por todo el salón hasta llegar al asiento que está al lado mío. Yo la miro con una ceja levantada.

—Claro, mucho tráfico—le digo burlona. Luego, noto algo raro en su rostro—. ¿Qué te pa-? No puede ser.

Alex me mira nerviosa, yo me tapo la boca con una mano.

—¡Oh por dios, Alexandra!—grito sin querer. El profesor nos mira, y yo me río fuerte.

—Hagan silencio.—Nos reprocha el profesor. Yo dejo de reír de golpe y la vuelvo a ver.

The Miserable Squad (DESCONTINUADO)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora