Capítulo 12: 27

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Continuación...

Después de que todos retomaron el caso, comenzaron a buscar pistas nuevas. Revisaron cada una de las imágenes detenidamente, una y otra vez, pero no encontraron nada. La frustración era palpable en el ambiente y estaban a punto de mandar todo al diablo cuando, de pronto, el celular de AJ comenzó a sonar. Ella sacó el dispositivo y se alejó unos pasos del grupo para contestar. Los demás siguieron analizando los archivos en silencio hasta que ella regresó.

—Uno de los agentes que vigilaban la propiedad me acaba de informar que ayer vieron al sospechoso. Lo persiguieron, pero se les escapó —informó AJ al llegar junto a los demás, quienes la miraron de inmediato. Lucía realmente molesta; y no era para menos, considerando que había enviado a cuatro agentes capacitados y ninguno había sido capaz de atraparlo.

—Entonces, sin duda, Gerald Now es nuestro principal sospechoso —declaró Rossi, cruzándose de brazos.

—Alguien inocente no saldría huyendo de esa manera —comentó JJ, y un asentimiento general confirmó que todos compartían la misma deducción.

—Marshall, García, quiero que rastreen a Gerald Now. Busquen cámaras de vigilancia en la zona y comprueben si alguna logró captarlo —ordenó Emily con voz firme.

—Hay cuatro cámaras de seguridad cerca de la residencia del sospechoso —respondió García, tecleando a una velocidad endiablada sobre su teclado.

—Bien. Revisen cada video grabado por esas cámaras, tanto los de ayer como los del día en que se cometieron los asesinatos de nuestras últimas víctimas. Reid, Jordan, Catherine, Leon, ayúdenlos —ordenó Emily. Los cuatro agentes asintieron al instante—. Pero antes... ¿AJ, podrías? —miró a su hermana.

AJ asintió en silencio, hurgó en su bolso y extrajo un dispositivo USB de diseño militar. Lo conectó a la computadora de García y presionó un pequeño botón en el lateral. Al instante, un proyector óptico desplegó una pantalla holográfica flotante sobre el escritorio.

—Marshall, despliega los videos en la pantalla central para que todos podamos analizarlos —ordenó AJ.

—Con su permiso —dijo Marshall dirigiéndose a García, quien asintió amablemente para cederle espacio en los mandos. El agente sincronizó la señal y transfirió los fragmentos de video a la proyección tridimensional. Todos los presentes se acercaron rodeando la luz azulada.

—Creo que lo tengo —anunció Reid de pronto.

Todas las miradas se posaron sobre él. El joven doctor dio un paso al frente, tocó la interfaz flotante y amplió uno de los cuadros de video sobre los demás. La imagen mostraba a un hombre encapuchado caminando con las manos en los bolsillos, con una calma perturbadora. De repente, el sujeto alzó la cabeza y miró fijamente hacia la lente de la cámara.

Antes de que la toma continuara, AJ presionó un comando táctil y congeló la imagen en el segundo exacto en que el sospechoso miraba a la cámara. Su velocidad de reacción dejó a varios sorprendidos; ni siquiera había necesitado ver la secuencia completa para detectar el encuadre decisivo.

—Amplíala —ordenó AJ sin apartar la vista de la cara del sujeto.
García tecleó rápidamente desde su terminal para ejecutar el zoom digital. Al enfocar el rostro, el software integrado en el USB de AJ ejecutó un escaneo biométrico automatizado. Un segundo después, una ventana emergente desplegó el expediente completo al lado de la imagen, confirmando la coincidencia al cien por ciento.

—Es él —dijo Emily, bajando la mirada hacia la marca de tiempo de la grabación—. Y esto fue registrado exactamente dos horas y media después de que las últimas víctimas fueran ejecutadas.

Trabajando Juntos (CIA, INTERPOL, FBI)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora