Capítulo 40: Nochebuena Parte 2

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"¿Sí, cariño?" -ella lo miró y notó cómo el pequeño le extendía los brazos para que lo alzara- "Ven aquí" -dijo sonriéndole mientras lo cargaba-

Continuación...

Después de tenerlo en brazos, empezó a caminar para saludar a los demás, pero en eso escucho al niño bostezar mientras se acostaba en su hombro: "¿Tienes sueño, cariño?" -preguntó deteniéndose-

"Sí" -respondió mientras se frotaba los ojos-

"¿Quieres ir a dormir?" -le preguntó; el niño asintió-

"Pero quiero saludar" -admitió con un puchero-

"Lo sé" -dijo la ojiazul pensando rápidamente en algo para convencerlo de ir a dormir- "Hagamos esto, cariño" -el niño la miró- "Vamos a dormir y mañana cuando te despiertes podrás saludar a todos antes de abrir los regalos, ¿está bien?"

"Está bien" -aceptó metiendo su cabecita debajo del cuello de la ojiazul, quien sonrió-

"Entonces vamos a llevarte arriba" -dijo mientras empezaba a caminar hacia la escalera sin que nadie se diera cuenta- "Ahora me tienes que decir en que habitación están, ¿sí?" -dijo mientras llegaban arriba-

"¿Primer?" -el niño dudo, ya que no recordaba-

"Hay dos" -mencionó la pelinegra deteniéndose en frente del gran pasillo, que tenía cinco habitaciones de cada lado- "¿Izquierda o derecha?" -preguntó sin saber si el niño ya sabía diferenciarlos-

"¿Izquierda?" -respondió no muy seguro-

"Esa es la izquierda" -señaló la pelinegra-

"Sí, papi y mami guardaron nuestras cosas ahí" -recordó-

"Perfecto, ahora vamos a acostarte" -dijo AJ al entrar en la habitación para llevar al niño a la cama. Lo sentó allí y le quitó los zapatos. Luego buscó con la mirada la pijama del niño, sabiendo que siempre sus tíos la tenían lista en algún lugar.- "¡Bingo!" -exclamó cuando vio que estaba sobre la mesita de noche.- "Mira, Noah, tu pijama" -dijo mientras sostenía una prenda adornada con muchas estrellas- "Tienes que ponértela para dormir" -el niño asintió. Minutos después él pequeño ya estaba con la pijama puesta, acostado en la cama y bien arropado.

"¿Puedes acostarte conmigo hasta que me duerma, tía Abbs?" -preguntó cuando la pelinegra estaba por alejarse-

"Por supuesto, cariño" -dijo acostándose a su lado-

"¿Puedes cantarme?" -pidió mirándola con sus grandes ojos azules-

"¿No hay otra manera de que duermas?" -preguntó sin saber cuán bien estaban sus cuerdas vocales. El niño negó con la cabeza. "Entonces será un canto" -dijo riendo mientras le tocaba dulcemente la nariz.

"¡Sii!" -dijo el niño emocionado. Aunque AJ no recordaba ninguna canción infantil del momento tarareo una suave tonada que su madre y su padre le cantaban a su hermana y a ella cuando eran pequeñas. Después de varios minutos, escuchó un: "Buenas noches, tía Abbs, te quiero" -dijo el pequeño mientras ya estaba casi dormido-

"Yo también te quiero" -dijo sonriendo mientras se inclinaba para darle un beso en la frente. El niño se durmió profundamente y la pelinegra sintió ganas de caer rendida a su lado porque estaba realmente cansada, bostezo y la necesidad de bañarse y tirarse a su cama para dormir por tres días enteros se apodero de ella: "No, no puedo" -se dijo recordando que tenía que bajar antes de se dieran cuenta de que no estaba ahí, si es que ya no lo habían hecho. Camino a la puerta, apago la luz y salió de la habitación cerrando la puerta lentamente para no despertar al niño. Al salir, suspiró mirando hacia su habitación-

Trabajando Juntos (CIA, INTERPOL, FBI)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora