Londres 23:41 p.m.
Emily Prentiss, exagente del FBI y actual jefa de la INTERPOL en Londres, se encontraba en su departamento revisando algunos informes en su computadora cuando, de pronto, algo llamó poderosamente su atención. Por curiosidad, terminó encontrando algo que no deseaba:
—No, esto no puede ser posible —pronunció mientras leía y revisaba una y otra vez el archivo, buscando cualquier detalle que le dijera que no se trataba de quien pensaba. Sin embargo, nada indicaba lo contrario—. No puede ser él.
Realmente no quería creerlo, así que observó las imágenes con mayor atención.
—Esto no tiene sentido. ¿Por qué regresó después de tantos años? —se preguntó, sin estar del todo segura de su hallazgo, aunque un presentimiento se lo confirmaba. Dejó a un lado el archivo, perturbada por todo lo que había leído—. Mierda —mulló, sintiéndose impotente ante la imposibilidad de actuar en ese momento.
D
ecidió guardar todo e irse a dormir, aunque le resultó imposible apartar la información de su mente.
05:00 a.m.
La alarma sonó, haciendo que la morena se despertara de inmediato. Se sentía agotada, ya que no había logrado descansar prácticamente nada; las imágenes que vio la inquietaron a tal punto que terminaron colándose en sus sueños. Aun así, la pelinegra se obligó a levantarse para salir a correr, una rutina que mantenía casi todas las mañanas.
06:30 a. m.
Al regresar, se metió a la ducha con la esperanza de que el agua caliente le hiciera olvidar los archivos por un momento. Al salir, se vistió para ir a la oficina, preparó café, comió algo ligero, tomó sus cosas y salió del departamento rumbo al estacionamiento, donde la esperaba su camioneta.
07:45 a. m.
La morena llegó a la sede de la INTERPOL. Siempre procuraba llegar antes que los demás para organizarse y trabajar sin prisas. Entró a su oficina mientras daba un sorbo a su café, acomodó sus pertenencias, se sentó frente al escritorio y encendió la computadora. Tras ingresar su contraseña, la pantalla se llenó de alertas.
—Maldita sea —murmuró mordiéndose el labio. Incapaz de creerlo, indagó más a fondo—. No hay duda, es él —declaró con firmeza—. Tengo que avisarle a Clyde.
Enseguida recordó que su compañero inglés aún no había llegado, por lo que no le quedaba más opción que esperar.
08:02 a.m.
Estaba a punto de llamar a su compañero cuando este al fin arribó a su oficina. Emily salió de la suya para ir a verlo, pero antes se detuvo a saludar a su asistente, quien acababa de llegar.
—Buenos días, Mayra —la saludó con una sonrisa.
—Buenos días, jefa —respondió la chica con una sonrisa y un marcado acento inglés—. ¿Cómo amaneció hoy?
—Bien —contestó vagamente mientras desviaba la mirada hacia el despacho de Clyde.
—¿Le ha llegado un mal caso? —preguntó Mayra.
—Todos los casos son malos, no importa desde qué ángulo los veas, aunque este puede ser más preocupante que otros —admitió sin dejar de observar a su compañero.
—Entiendo —dijo siguiendo su dirección—. ¿Acaso lo está vigilando, jefa?
—¡Por supuesto que no! —respondió la pelinegra fulminándola con la mirada.
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Trabajando Juntos (CIA, INTERPOL, FBI)
FanfictionEsta es una historia basada principalmente en la serie Criminal Minds, pero irán apareciendo otras series también. En la historia me enfocare principalmente en la vida de la Agente Emily Prentiss y su hermana. Acá también agregaré sobre el Proyecto...
